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20/08/2012
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“Universidad nacional de Cajamarca”
ALUMNA: Jhosselyn Ashley
Scarleth Silva Araujo
EPÍGRAFE:
“La vida del nuevo ser depende solamente de
como se proteja la madre”
DEDICATORIA:
Esta monografía fue hecha por una alumna con
el único propósito de dar a conocer ciertas enfermedades o transtornos
causantes de que el niño con el tiempo
no viva del todo bien o la muerte inmediata del feto antes del tiempo de nacer debido al descuido de las madres.
AGRADECIMIENTO
En primer lugar quisiera agradecer a dios por
ayudarme a seguir adelante y hoy poderles escribir esto y por otra parte
agradezco que hayan leído un poco de lo que yo he escrito y espero les sirva
para el resto de su vida.
ÍNDICE:
Resumen………………………………....4
Introducción……………………………6
CapituloI
El problema……………………………..7
Planteamiento del problema……8
Formulación del problema………9
Objetivos…………………………………10
Hipótesis…………………………………11
Justificación…………………………….12
Antecedentes…………………………..13
Capitulo II
Marco teórico…………………………..14
Maco jurídico………………………….
Marco conceptual……………………
Capitulo III:
Análisis e interpretación……………..
Conclusiones……………………….
Sugerencias………………………….
Bibliografía…………………………..
RESUMEN:
Las enfermedades o trastornos causantes de la muerte tanto de la madre como
la muerte del feto.
Estas enfermedades, trastornos son:
· Anemia en el embarazo
· Trastornos hipertensivo
· Retardo del crecimiento ultrauterino.
· Sangramiento
· Rotura prematura de la membrana
INTRODUCCIÓN:
Como antes dije esta monografía nos trata de
mostrar más detalladamente aquellas enfermedades que pueden causar pérdida o
riesgo de pérdida del feto en el embarazo.
Las enfermedades son comunes y no solo
arriesgan la vida del feto sino también la muerte de la madre y es que estas
enfermedades actúan indirectamente porque son enfermedades latentes antes,
durante y después del embarazo.
Capitulo I:
EL PROBLEMA:
LAS ENFERMEDADES DE LAS MADRES QUE CAUSAN DAÑOS A SUS HIJOS
PLANTEAMIENTO DEL
PROBLEMA:
¿Por qué los niños mueren por las enfermedades que tiene la madre
o heredan lo que estas tienen?
FORMULACIÓN DEL PROBLEMA:
Hoy en día la mayoría de la
comunidad llegan a tener alguna enfermedad antes del embarazo sea una simple
infección que puede ser causante de abortos espontáneos o tal vez el sida;
estas enfermedades pueden ser curadas para no heredar esa enfermedad con adecuados
medicamentos queremos ver cual es
OBJETIVOS:
· Prevenir las enfermedades de transmisión
sexual para no contagiar al bebe.
· Tener un adecuado cuidado durante el embarazo
y parto.
· Dar a conocer los medicamentos que puedes
tomar para no afectar al feto ni a ella misma.
· Las causas y efectos de las enfermedades.
· Ayudar
con la información a las personas que lo necesitan.
HIPÓTESIS:
La falta o mala atención prenatal ocasiona la
pérdida del bebe o del contagio del embarazo.
JUSTIFICACIÓN:
Según lo estudiado esta
demostrado que la falta de atención prenatal es la mayor causante de que las
mujeres embarazadas no sepan que enfermedades tienen y que pueden perjudicar al feto hasta causarle la muerte
ahora o a larga; es decir provocar un aborto y heredar esa enfermedad.
ANTECEDENTES:
Siempre a ocurrido tanto en la
edad moderna como en la antigua los antecedentes son vistos en la actualidad y
es que en realidad sigue ocurriendo.
Todo lo que se habla se ve día a
día en la mayoría de hospitales y es que el mal trato que emplean algunas
especialistas en salud hace que varias personas no acudan a centros de salud
por el miedo tanto a ser mal atendidas como por el costo que tienen que pagar.
Capítulo II
MARCO TEÓRICO:
ANEMIA Y EMBARAZO
I. ANEMIAS DIRECTAMENTE RELACIONADAS CON LA GESTACION:
1. ANEMIA FERROPENICA.
Supone el 95% de
anemias en la embarazada. El embarazo y el parto representan un drenaje de
1-1,3 g de hierro que se extrae, fundamentalmente, de las reservas maternas. En
una mujer normal los depósitos de hierro alcanzan los 2 g, hallándose un 65% de
dicha reserva en los hematíes circulantes. La ferritina, localizada en el
hígado, médula ósea y en el bazo, constituye el 25% de esta reserva.
Si el intervalo
entre los embarazos es corto, si en el embarazo anterior se presentó una
hemorragia significativa, o la ingesta de hierro es pobre, se desarrollará una
anemia por déficit de hiero.
A veces, existen
con anterioridad al embarazo factores predisponentes (menstruaciones con sangramiento
abundante, dietas inadecuadas, embarazos previos, parasitismo intestinal,
dietas para bajar de peso, intolerancia al hierro oral y otros), comenzando
éste con las reservas de hierro exhaustas.
La anemia
ferropénica se caracteriza por un descenso de la masa eritrocitaria producido
por la falta o disminución de la biodisponibilidad de hierro. Se produce cuando
las pérdidas o los requerimientos superan el aporte de hierro que proporciona
la dieta.
El embarazo
representa una época de riesgo de déficit de hierro por aumento de las
necesidades por lo que es necesario un aporte extra de hierro, bien a través
del enriquecimiento o por suplementos.
El hierro, al
participar en numerosas rutas metabólicas, es un elemento vital en el organismo
humano. De ahí, la importancia de la detección de una leve deficiencia de
hierro, así como la causa subyacente para poder tratarla.
Pueden
distinguirse tres estadios sucesivos de pérdida de hierro, que se correlacionan
con diversas pruebas de laboratorio.
1.
Disminución de las reservas de hierro.
No afecta el
aporte de hierro necesario para la eritropoyesis. Se puede reconocer por un descenso
de la ferritina sérica y por la ausencia o disminución de la hemosiderina
retículo endotelial en el aspirado de médula ósea.
2.
Descenso de la eritropoyesis por déficit de hierro.
Se caracteriza
por una disminución del aporte de hierro a los precursores eritroides pero sin
llegar a producir anemia, aunque los hematíes circulantes empiezan a ser
microcíticos e hipocrómicos. Aumenta la expresión de receptores de la transferrina
y su concentración para intentar captar más hierro; y si resulta insuficiente,
el hierro sérico desciende y, por tanto, la saturación de la transferrina.
3.
Anemia por deficiencia de hierro.
Representa el
último estadío y se asocia a una disminución de la concentración de hemoglobina
Cambios patológicos que se producen en el organismo materno y
llevan a la anemia.
1. Depleción de las reservas de hierro en hígado, médula ósea y en el
bazo.
2. Caída de las concentraciones de hierro sérico y en el porcentaje
de saturación de transferrina.
3. La capacidad de unión del hierro, reflejo de la transferrina no ligada,
aumenta y el hematocrito cae.
4. A causa de la disminución de las reservas de hierro, se liberan en
la circulación periférica hematíes microcíticos e hiopocrómicos.
Condiciones que determinan el aumento del volumen plasmático y de
la masa eritrocítica.
a. Masa eritrocítica:
– Necesidad de transportar el aumento de oxigeno requerido por el
embarazo.
b. Volumen sanguíneo:
– Control de la temperatura corporal al aumentar el flujo de sangre
a través de la piel.
– Satisfacer las demandas de la circulación uterina.
– Suministrar una reserva para la hemorragia post-parto.
DIAGNÓSTICO
DE LABORATORIO
Las alteraciones
en las pruebas biológicas que produce el déficit de hierro son de gran valor tanto
para el diagnóstico como para evaluar la respuesta al tratamiento. Según la
intensidad del déficit de hierro y la patología asociada existen distintos
patrones de presentación analíticos.
Para algunos
autores en el embarazo la evaluación por el laboratorio de las pruebas para el diagnóstico
de la anemia por déficit de hierro puede ser confusa.
Las pruebas de
laboratorio básicas que se han de realizar son:
1.
Hemograma. Hb,
Hcto, VCM, HCM, CHCM: Disminuidos.
2.
Hierro Sérico:
Disminuido.
Cuando las
reservas de hierro corporal descienden significativamente y el aporte es
insuficiente, el hierro sérico desciende.
Puede
encontrarse elevado anormalmente en caso de que la muestra de sangre esté hemolizada.
Si el paciente
está en tratamiento con hierro por vía oral o parenteral se obtendrán valores más
altos de la realidad. El hierro por vía oral se debe suspender al menos tres
días antes de la extracción de la muestra para su estudio para evitar
interferencias.
3. Capacidad Total de Fijación del Hierro o Captación (TIBC):
Aumentada.
La TIBC por la
transferrina se eleva > 350-400 mcg/100 mL. En condiciones normales sólo dos
tercios de los lugares de fijación de la transferrina al hierro están ocupados.
4. Índice de Saturación de Transferrina: Disminuido.
El índice de
saturación de la transferrina, que expresa la cantidad de hierro que transporta
la transferrina con respecto a la cantidad total de hierro que podría
transportar expresado en %, desciende y es < 15%.
5. Protoporfirina IX Eritrocitaria: Aumentada.
La falta de
hierro a nivel medular impide la síntesis del grupo hemo por los precursores eritroides,
lo que da lugar a un aumento de la protoporfirina eritrocitaria libre.
6. Lámina Periférica: Hipocromia y Microcitosis con Anisocitosis.
Algunos
contadores automáticos son capaces de cuantificar (%) la población
eritrocitaria en función del volumen y de la hemoglobina corpuscular del
hematíe. Así, cuando hay más de un 3% de hematíes hipocrómicos con respecto al
total podemos sospechar la existencia de ferropenia.
En los hematíes
se producen alteraciones morfológicas tempranas. Así, se observa anisocitosis junto
con ovalocitos y eliptocitos. El RDW (Red Cell Distribution Width) o Amplitud de
Distribución Eritrocitaria (ADE) del hemograma es una medida (%) del
coeficiente de variación del volumen eritrocitario.
En caso de
anemia ferropénica, se observa un RDW o ADE mayores del 14-15% debido a la gran
heterogeneidad de la población eritrocitaria, también puede aumentar por la
presencia de reticulocitosis en respuesta al tratamiento con hierro,
acompañándose en este último caso de elevación del volumen corpuscular medio (VCM).
Es de gran utilidad para distinguir de otras anemias microcíticas,
especialmente del rasgo de la Beta-Talasemia minor (RDW normal, menor o igual
al 14-15%, y VCM y HCM bastante bajos).
A medida que
progresa el déficit de hierro se altera la eritropoyesis y aparecen hematíes microcíticos
(VCM < 80 fl) e hipocrómicos (HCM < 27 pg), disminuye la concentración de
hemoglobina y el número de reticulocitos (anemia arregenerativa). En el 50-70%
de los adultos se observa trombocitosis, especialmente cuando se asocia a
pérdidas sanguíneas. En niños, se puede observar trombopenia (28%) y trombocitosis
(35%). Una discreta leucopenia puede existir en déficits severos de hierro.
En resumen una
lamina periférica demostrando hematíes microcíticos e hipocrómicos es sugstiva de deficiencia de
hierro.
7. Ferritina Sérica: Disminuida.
La concentración
de ferritina sérica se correlaciona, habitualmente, con las reservas de hierro
corporal. Concentraciones < 10 mcg/L son diagnósticos de anemia ferropénica,
y valores de 10-20 mcg/L son altamente sugestivos de déficit de hierro.
El tratamiento
con hierro por vía oral altera los resultados durante unas 3 semanas, y por vía
parenteral al menos 1 mes más después de su suspensión.
8. Recuento de Reticulocitos: Disminuido.
9. Receptor Sérico de la Transferrina.
Circula unido a
la transferrina y se correlaciona con la cantidad de receptor en la superficie de
las células. Su síntesis aumenta en los déficits de hierro.
Como
consecuencia de un incremento normal de ciertas proteínas durante el embarazo,
la capacidad total de unión del hierro puede estar elevada en el 15% de las
gestantes con reservas normales. En general, una concentración de hierro sérico
menor de 60 mg/dL con menos del 16% de saturación de transferrina es diagnóstica
de una anemia por déficit de hierro. Aunque los niveles de ferritina sérica
disminuyen ligeramente durante el embarazo, una disminución grande de los
niveles de la misma es el mejor indicador de una reserva de hierro disminuida.
TRATAMIENTO:
El tratamiento
de toda anemia ferropénica de la embarazada requiere:
– Realizarse a plazo fijo (terminar antes del parto).
– No utilizar transfusiones de sangre total.
– Si necesita transfusión emplear glóbulos lavados (fecha muy
próxima al parto o cesárea o existe imposibilidad de ferroterapia).
– Elevar las reservas de hierro.
A. Profiláctico.
En el embarazo
el duodeno absorbe 1,3-2,6 mg. de hierro elemental diariamente en pacientes con
reservas normales,, aumentando la absorción en pacientes con déficit de hierro.
En aquéllas que no muestran signos de anemia por déficit de hierro, no esté
claro si la profilaxis con hierro aumenta el hematócrito al término de la
gestación.
– Hierro elemental 60 mg oral desde la 1a consulta prenatal. Una
ingestión de 60 mg de hierro elemental es una profilaxis diaria adecuada en las
pacientes con feto único.
B. Patogénico.
– Tratar la causa (parasitismo, sangramientos digestivos, gastritis,
anaclorhidria, etc.).
C. Específico.
Muchas de las
preparaciones de hierro contienen 35-100 mg de hierro elemental de los cuales
el 10% se absorbe en el duodeno.
El tratamiento
de elección son las sales ferrosas por vía oral, ya que el ion ferroso se absorbe
mejor que el férrico. El sulfato ferroso es la sal de hierro más utilizada,
aunque existen otras en el mercado.
La cantidad de
hierro absorbido depende de la cantidad de hierro elemento del preparado más
que del tipo de sal, y éste debe variar entre 50-100 mg por dosis, ya que cantidades
mayores aumentan los efectos secundarios, especialmente los gastrointestinales.
La máxima absorción se produce cuando se ingiere en ayunas, ya que algunos componentes
de la dieta u otros fármacos como los antiácidos (la absorción de hierro es pH
dependiente) pueden disminuir su absorción.
Ferroterapia Oral.
a) Dosis: 600-1.200 mg/día VO ½h antes de las comidas.
– Fe total (mg) 1º y 2º T.: (Hb normal - Hb paciente) x 255.
– Fe total (mg 3º T.: (Hb normal - Hb paciente) x 300.
Nos permite
valorar el tiempo que se requiere para resolver la anemia, teniendo en cuenta
una absorción máxima de 5 mg/día, aunque en el último trimestre puede llegar
a triplicarse.
b) Productos disponibles
1. Gluconato ferroso 300 mg = 36 mg de Fe elemental. Mejor tolerancia.
2. Sulfato ferroso 300 mg = 60 mg de Fe elemental.
3. Fumarato ferroso 200 mg (1Tab)= 65 mg de Fe elemental.
Añadir Vitamina
C 1 Tableta (500 mg)/día.
c) Interacciones.
No acompañar de
leche, té, café o huevo, ya que interfieren su absorción y algunos (como el té)
extraen Fe almacenado. Sí con jugos de frutas.
d) Efectos secundarios.
La mayoría de
los pacientes toleran bien las sales de hierro orales, y aproximadamente, un
10-20% pueden tener síntomas atribuibles al tratamiento con hierro.
Los efectos
adversos más frecuentes son:
1.
Gastrointestinales.
Dependen del
contenido de hierro ferroso del preparado comercial. Estos efectos se producen
1-2 horas después de la ingestión del hierro. Pueden reducirse administrando el
hierro durante o después de las comidas, y si los síntomas persisten, se debe
reducir la cantidad de hierro elemento de cada dosis, cambiando de preparado comercial.
Si continúan los síntomas, se reducirá a una única dosis diaria, y si se tolera
bien durante un tiempo puede aumentarse hasta conseguir la dosis terapéutica.
– Náuseas y vómitos.
– Dolor epigástrico.
– Anorexia.
– Pirosis.
– Diarrea.
– Estreñimiento.
2.
Hemosiderosis y hemocromatosis:
Por administración prolongada de grandes
cantidades de hierro.
10
e) Respuesta al tratamiento.
Estará dada por una reticulocitosis dentro de
las dos semanas de iniciado el tratamiento.
f) Falta de respuesta al tratamiento vía oral.
Habrá que pensar por orden de frecuencia,
que:
1. La paciente no toma correctamente el
hierro.
2. Las pérdidas son superiores al hierro
aportado
3. Que el
diagnóstico inicial era erróneo o multifactorial (por ejemplo, déficit de ácido
fólico en niños).
4. Padece
malabsorción.
g) Contraindicaciones de la administración
de Hierro oral.
1. Hemosiderosis
y hemocromatosis.
2. Anemias
hemolíticas o debidas a otros déficits vitamínicos.
3. No
administrar al mismo tiempo hierro vía oral y parenteral. Al pasar de la forma
oral a parenteral se debe esperar 24 horas, y si se cambia de forma parenteral
a oral se esperará una semana.
4. Ulcera
péptica, enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
Ferroterapia
Parenteral.
a)
Circunstancias (Indicaciones) que hacen necesario el uso del hierro parenteral
IM.
1. Intolerancia
gastrointestinal. Muy excepcionalmente, a pesar de distintas pautas de
administración.
2. Síndrome de
malabsorción intestinal.
3. Plazo corto
con respecto a la fecha del parto (6 sem.) y Hb= 85 g/L).
4. No hay
respuesta al tratamiento oral (sólo excepcionalmente).
5.
Contraindicación de la vía oral
b) Condiciones
indispensables para la utilización del hierro parenteral.
1. Cifra baja de
hierro sérico.
2. Cálculo de
las necesidades de hierro.
3. No exceder la
dosis total de 2.000 mg.
c) Productos
disponibles.
1. Hierro
Dextrán 1,5 mg/kg/día (100 mg/día) IM o IV (Amp. 1 y 2mL,
2. Sacarato óxido de hierro
IV. (Amp. 5 mL: 20 mg/mL).
3. Sorbitol (sólo IM).
d) Dosis.
La dosis de hierro sin
diluir no debe ser superior a 100 mg/día y la dosis total se debe calcular correctamente,
para reponer los depósitos tisulares del hierro, según la fórmula siguiente:
Hierro total (mg) = [Hb
deseada-Hb paciente] x peso kg x 2,2 + 600-1.000 mg.
e) Forma de administración.
Antes de administrar una
inyección de hierro por vía IM o IV, se recomienda empezar de forma lenta
inyectando 0,5 mL y observar la aparición en el paciente de posibles reacciones
adversas durante la hora siguiente. Si no hay complicaciones se continuará con
la dosis calculada.
El valor de esta prueba es
limitado ya que las reacciones anafilácticas no son dosis dependientes, y
también pueden ocurrir con dosis muy pequeñas.
La velocidad de
administración intravenosa de hierro dextrano no diluido no debe ser superior a
1 mL/min. Para evitar efectos secundarios, la cantidad de hierro a administrar,
tanto vía IM o IV, no debe superar los 100 mg/día.
Forma IM. La inyección en
bayoneta o Z es la más recomendable
Forma IV. Se puede diluir en
100-250 mL de suero fisiológico y administrarlo lentamente en unas 2 horas. Se
suele reservar para alteraciones de la hemostasia que contraindican el uso
intramuscular.
f) Efectos
secundarios-Reacciones adversas.
1. Dolor local
2. Oscurecimiento de la piel
que rodea el punto de inyección
3. Flebitis
4. Fiebre
5. Artralgias
6. Mialgias
7. Hipotensión
8. Adenopatías-Linfangitis
9. Urticaria
10. Anafilaxia
11. Mareos.
12. Cefaleas.
13. Necrosis de tejidos.
14. Irritación urinaria.
15. Orinas oscuras.
16. Hemosiderosis (lo más
peligroso).
g) Contraindicaciones de la
administración de hierro parenteral.
1. Hemoglobina > 100 g/L.
2. No descenso del hierro
sérico.
3. Tolerancia de la vía
oral.
Duración del Tratamiento.
Debe mantenerse hasta al
menos 2 meses después de normalizado el hematócrito y la hemoglobina.
La respuesta hematológica al
tratamiento es la misma tanto por vía oral como parenteral.
La respuesta inicial es el
aumento de los reticulocitos y posteriormente se observa el aumento de la
hemoglobina, los hematíes y el hematócrito.
Se recomienda realizar un
hemograma y determinar el número de reticulocitos aproximadamente 7-10 días
después de iniciar el tratamiento.
Si la respuesta es óptima se
observará una reticulocitosis, y la Hb aumentará 1,5-2,5 g/L/día.
Así, al cabo de 3 semanas la
Hb habrá subido 20 g/L, si inicialmente era inferior a 100 g/L.
Después de que la Hb alcanza
valores normales, generalmente 1-2 meses después del inicio del tratamiento,
según la intensidad de la anemia, el paciente debe continuar 6-12 meses más (o
el tiempo necesario para que la concentración de ferritina supere los 50 mcg/L)
con el mismo tratamiento para rellenar correctamente los depósitos.
Según la respuesta al
tratamiento, las anemias pueden ser ferrosensibles o ferrorefractarias (se
asocian a trastornos del metabolismo del hierro).
Yatrogenia en el
Tratamiento.
1. Creer preferible la vía
parenteral a la vía oral.
2. Comenzar el tratamiento
curativo sin dosificar el hierro sérico.
3. Realizar el tratamiento
sin calcular la dosis total de hierro.
4. Utilizar más de 2.000 mg.
de hierro parenteral.
5. Transfundir sin
indicación.
2. ANEMIA MEGALOBLASTICA.
Los requerimientos diarios
de folatos en la dieta de una mujer son de alrededor de 0,05 mg/día aumentando
a 0,5 a 1,0 mg/día durante un embarazo normal.
Aproximadamente del 10 al
25% de las gestantes tienen niveles séricos bajos de folatos, aunque aún sin
ácido fólico suplementario solo el 5% de las gestantes desarrollará una anemia
megaloblástica del embarazo.
Durante el embarazo existe
un aumento de las necesidades de Ac.Fólico y B12 para la síntesis del ADN y del
ARN por el rápido crecimiento celular del embrión y del feto en desarrollo. La
anemia megaloblástica del embarazo es causada por deficiencia de Ac.Fólico, no
de VitB12. También puede sufrir una deficiencia de Ac.Ascórbico (factor citrovorum)
asociada a la de Ac.Fólico. La deficiencia de Ac.Fólico y Ac.Ascórbico
determinan un aumento de las complicaciones sépticas de la madre, abortos,
partos prematuros, ruptura prematura de membranas y otros.
FACTORES DE RIESGO
– Embarazo múltiple
– Portadoras de
hemoglobinopatías.
– Ingestión de fenitoína.
CLINICA
1. Períodos avanzados del
embarazo o puerperio.
2. Antecedentes de
desnutrición o dieta insuficiente.
3. Antecedentes de
infecciones crónicas.
4. Palidez (blanco perla),
disnea, esplenomegalia, vómitos, diarreas, cambios en lengua.
5. No hay manifestaciones
neurológicas.
6º. Púrpuras.
DIAGNOSTICO
1) Hemoglobina y hematócrito
bajos.
2) Leucopenia.
3) Plaquetas normales o
bajas.
4) Lámina periférica:
Macrocitosis, punteado basófilo, leucocitos de Pitaluga y
macroplaquetas.Polimorfonuclear
hipersegmentado
5) Médula ósea
megaloblástica.
6) Determinación de
Ac.Fólico sérico < 4 mg/L.
TRATAMIIENTO
a) Profiláctico.
1. Acido fólico 1 mg/día
(tabletas).
2. Acido ascórbico 200
mg/día (1/2 tableta de 500 mg/día).
b) Específico.
1. Acido fólico 5-10 mg/día
VO (tabletas).
2. Hierro en dosis
terapéutica (la transformación de la médula ósea megaloblástica en normal crea
gran necesidad de hierro).
3. VitB12 (eventualmente).
Antes de iniciar el
tratamiento debe buscarse la existencia de una infección que condicione la anemia
(infección urinaria es la más frecuente) y pueda hacerla refractaria al
tratamiento.
Aunque la anemia
megaloblástica es refractaria a la vitamina B12, eventualmente puede ser necesaria
su administración. Una característica de esta anemia es su remisión espontánea después
del parto.
En casos severos o en fecha
próxima al parto pueden requerirse transfusiones.
3. ANEMIA HIPOPLASICA.
Se considera por algunos como
una manifestación de toxemia. Rara y de gravedad variable.
Puede tener remisiones
parciales o completas, y en algunas ocasiones desaparecer espontáneamente
después del parto. Puede provocar muerte fetal y parto pretérmino.
DIAGNOSTICO
a) Clínica.
La anemia es de desarrollo
rápido, con palidez, fatiga y taquicardia. Las manifestaciones clínicas
dependen de los grados de la anemia, la granulocitopenia y la trombocitopenia.
Puede haber formas globales,
con caída de los tres sistemas, o formas parciales con la afectación de uno
sólo de ellos.
b) Exámenes de laboratorio.
1. Hemoglobina muy baja.
2. Hematócrito reducido.
3. Trombocitopenia.
4. Hierro sérico elevado.
5. Médula ósea hipocelular
con depresión selectiva o de los 3 sistemas (pancitopenia).
TRATAMIENTO
a) Medidas para conservar la
vida de la paciente:
1. Transfusiones de
concentrados de glóbulos rojos.
2. Transfusión de plaquetas.
3. Administración de
antibióticos (no profilácticos y con antibiograma).
4. Administración de
anabólicos (Nerobol 1-3 mg/kg/día VO).
b) Desde el punto de vista
obstétrico:
1. Gestación en 1erT:
Interrupción del embarazo.
2. Gestación próxima al
término: Interrupción por cesárea cuando el feto sea viable.
TRASTORNOS HIPERTENSIVOS Y
EMBARAZO
El embarazo puede inducir
una hipertensión en mujeres sanas o bien agravar una hipertensión prexistente.
En general, los trastornos
hipertensivos que complican el embarazo son frecuentes y, junto a la hemorragia
y la infección, constituyen las tres primeras causas de muertes maternas directas,
por lo que siguen siendo uno de los grandes problemas de la Obstetricia
FACTORES EN UNA GESTANTE QUE
INCREMENTAN EL RIESGO DE
DESARROLLAR UNA PREECLAMPSIA
1. Gestantes con edades en
los extremos de la vida reproductiva.
2. Factores ambientales.
3. Paridad (multíparas).
4. Predisposición genética.
5. Raza (mayor
predisposición en la raza negra).
6. Sobredistensión uterina.
7. Malnutrición.
8. Presencia de anticuerpos
antifosfolípidos.
9. Antecedentes de:
Diabetes, Hipertensión arterial crónica, Enfermedad renal.
DIAGNOSTICO:
A. SINTOMAS:
a) Cerebrales.
1. Cefalea.
Más frecuente en casos
graves. Suele ser frontal y occipital, pulsátil o sorda, acompañada de síntomas
visuales, siendo los más frecuentes los escotomas y la percepción transitoria
de luces o manchas negras. No cede al tratamiento con analgésicos y es un signo
que anuncia, con frecuencia, la primera convulsión.
2. Irritabilidad.
Las convulsiones raramente
se presentan sin que la gestante muestre primero signos sucesivos de
irritabilidad del SNC.
3 .Somnolencia persistente.
4. Insomnio.
5. Confusión mental.
6. Amnesia.
b) Sensoriales.
1. Zumbidos de oídos,
vértigos, sordera.
2. Alteraciones del olfato,
y del gusto.
3 .Alteraciones visuales.
·
Escotomas.
·
Centelleo.
·
Moscas
volantes.
·
Diplopia.
·
Hemianopsia.
·
Amaurosis.
·
Desprendimiento
de retina, generalmente unilateral.
·
Ceguera.
Se inicia como una incapacidad brusca para enfocar, con visión borrosa que
llega hasta la ceguera total, resultado de una alteración en la corteza occipital,
más que en la retina.
c) Gastrointestinales.
1. Náuseas, vómitos.
2. Hematemesis.
3. Ictericia.
4. Dolor epigástrico o en el
cuadrante superior derecho.
Indica distensión de la
cápsula del hígado, acompañándose de alteraciones de las pruebas hepáticas.
El dolor en barra es un
signo tardío y premonitorio de convulsiones inminentes. Es frecuente en la
Preeclampsia severa y en el Síndrome HELLP. Puede aparecer antes que otros
signos o síntomas más obvios de Preeclampsia.
B. HALLAZGOS CLINICOS.
La Preeclampsia constituye
un conjunto mal definido de signos clínicos, ni exclusivos ni precisos. El
principal signo de esta entidad es la hipertensión arterial, sin que exista aceptación
universal de criterios para el diagnóstico de la misma.
a) Cardiovascular-Renal.
1. Hipertensión Arterial.
Es el signo de mayor
importancia, aunque la hipertensión, por sí sóla, no siempre es un indicador
confiable de gravedad. El control de la PA debe hacerse siempre y realizarse de
la forma establecida.
2. Edema.
Signo común de la Preeclampsia
pero no diagnóstico de la entidad. Resulta de la disminución de la presión
coloido-oncótica, secundaria a la albuminuria y a la pérdida de la integridad
de las células endoteliales de los capilares con aumento de su permeabilidad.
Se asocia a una ganancia de
peso rápida de 2 Kg. (5 lbs.) o más en una semana.
Características del edema en
la Preeclampsia:
·
Edemas
matutinos.
·
Edemas
de manos y cara. Más relacionados con la retención de sodio, aunque pueden
presentarse en un 10-15% de gestantes en las que la presión arterial se mantiene
normal durante toda la gestación.
·
Edemas
en miembros inferiores. También pueden ser debidos a mecanismos hidrostáticos.
Se pueden hallar edemas
significativos hasta en un 30% de gestantes normales; también, los edemas
pueden estar ausentes en el 40% de gestantes preeclámpticas.
Causas de Edema en el
embarazo:
1. Ingestión excesiva de
sal.
2. Hipoproteinemia.
3. Presión mecánica sobre
las venas de las piernas.
4. Presión venosa aumentada.
5. Compresión venosa por el
crecimiento del útero.
6. Actividad de vasopresinas
y hormonas.
3. Proteinuria.
Suele seguir a la
hipertensión arterial o aparecer simultáneamente con ella. El vasoespasmo
provoca isquemia renal con daño glomerular lo que aumenta la permeabilidad de
la membrana basal y la pérdida de proteínas de baja selectividad.
En la Preeclampsia existe
una permeabilidad elevada para casi todas las proteínas de alto peso molecular,
que normalmente no son filtradas por el glomérulo, por lo que su aparición en
la orina significa un proceso glomerulopático.
La proteinuria se define
como la presencia de 300 mg. o más en la orina de 24 horas o 1 g/L o más en dos
muestra de orina tomadas al azar con 6 horas de intervalo. Normalmente, en el
embarazo hay una proteinuria que oscila entre 5 y 15 mg/mL del primer al tercer
trimestre.
En la presencia de proteínas
hay resultados falsamente positivos, si la orina es alcalina, y falsos
negativos, si la orina es diluida o si hay proteínas que no son la albúmina.
Por sí sólo, ningún nivel de
proteinuria puede ser indicación para terminar la gestación. La proteinuria a
los niveles nefróticos pueden estar asociados a una hipoproteinemia y a una
presión oncótica reducida lo que contribuye al edema.
La proteinuria está
constituida por proteínas de baja selectividad y corresponde a una mezcla de
varias proteínas de diferentes pesos moleculares.
La proteinuria de la
Preeclampsia ocurre en ausencia de un sedimento urinario nefrítico (hematíes,
cilindros hemáticos) o nefrótico (lípidos birrefringentes, cilindros céreos).
Cuando estos elementos están presentes, deben alertar al clínico de la posibilidad
de una enfermedad renal subyacente.
El sedimento urinario en la
Preeclampsia es usualmente no relevante y en muchas ocasiones muestra una gran
cantidad de cilindros granulosos finos y gruesos.
Errores.
·
Falsos
positivos.
– Contaminación con
secreciones vaginales.
– Ejercicios.
– Infección urinaria.
– Deshidratación.
·
Falsos
negativos.
– Dilución.
Puede existir Preeclampsia-Eclampsia
sin proteinuria. Su presencia es signo de mala evolución.
4. Aumento excesivo de peso.
Se puede presentar una
ganancia rápida de peso en una gestante sin Preeclampsia.
Por otra parte, en el
estudio de Chesley, sólo un 10% de las eclámpticas presentaron una ganancia de
peso rápida.
Cuando el aumento de peso
excede los 900 g. en una semana o los 2,7 Kg. en un mes, se debe sospechar una
Preeclampsia. La retención de líquido puede manifestarse por una ganancia
rápida de peso antes de que el edema se haga demostrable.
No hay pruebas de que el
control del aumento de peso, la dieta hiposódica o los diuréticos prevengan el
desarrollo de Preeclampsia y, por el contrario, estos últimos la empeoran.
5. Signos de fallo cardíaco.
La presencia de ascitis,
hidrotórax o crepitantes pulmonares son signos de ICC, debiéndose buscar
ingurgitación yugular o ritmo de galope.
6. Oliguria, anuria,
hematuria o hemoglobinuria.
La oliguria constituye un
signo ominoso.
b) Neurológicos.
1. Hiperreflexia.
Resultado de la
irritabilidad del SNC. En algunos casos, se presentan clonus y contracciones
espasmódicas de los dedos. Para algunos, no es predictiva de riesgo incrementado
de actividad convulsiva. Para otros, debe acompañarse de clonus para ser
considerada un signo inminente de Eclampsia aunque, según Sibai, ésta puede
ocurrir en ausencia de hiperreflexia. Por otra parte, muchas mujeres jóvenes pueden
tener hiperreflexia sin ser preeclámpticas.
2. Espasmo vascular
segmentario.
Se valora clínicamente por
el examen oftalmoscópico, que debe ser parte del examen inicial de toda
gestante con Preeclampsia. Al menos, en el 50% de las gestantes con
Preeclampsia se establecen cambios localizados o generalizados en las
arteriolas retinianas. El estrechamiento vascular retiniano localizado se
visualiza como un vasoespasmo segmentario y el estrechamiento generalizado por
una disminución de 3/5 a 1/2 ó 1/3 en la relación entre los diámetros
arteriolar-venoso, pudiendo presentarse en todos los vasos o de forma aislada
en etapas tempranas de la enfermedad.
Finnerty describió, en 1954,
el llamado “brillo retiniano” en gestantes preeclámpticas, aunque otros autores
consideran normal su presencia en pacientes jóvenes, hombres y mujeres, y no
constituye un signo de utilidad.
El vasoespasmo indica que la
alteración se origina en la corteza occipital y no en la retina.
Los cambios en los vasos de
la retina representan el signo clínico que más se correlaciona con la biopsia
renal (Pollak, 1.960). Es totalmente reversible después del parto.
El Fondo de Ojo puede
sugerir HTA Crónica por la presencia de hemorragias en llama, exudados
algodonosos o cambios proliferativos. En la diabetes se verán los microaneurismas
y exudados duro y blandos, o la retinopatía proliferativa. Si lo que se observa
es un edema papilar, hay que descartar un posible tumor cerebral.
c) Hematológicos.
1. Petequias, equimosis o
sangrado.
Considerar la presencia de
C.I.D.
Para el manejo clínico, la
Preeclampsia debería ser sobrediagnosticada, ya que el mejor objetivo en el
manejo de la misma es la prevención de la morbilidad y mortalidad materna y
perinatal mediante el parto.
RIESGOS MATERNO--FETALES
ASOCIADOS A LA PREECLAMPSIA--ECLAMPSIA
A) Fetales.
1. Restricción del
crecimiento fetal.
2. Infartos placentarios.
3. Hematoma
retroplacentario.
4. Insuficiencia
placentaria.
5. Oligoamnios.
6. Parto pretérmino
inducido.
B) Maternos.
1. Afectación del SNC.
2. Coagulación intravascular
diseminada.
3. Incremento de la cesárea,
con sus riesgos inherentes.
4. Fallo renal.
5. Fallo y/o ruptura
hepática.
6. Muerte.
SIIGNOS DE EVOLUCION HACIA
LA PREECLAMPSIA GRAVE
1. PA. Sistólica persistente
³ 170 mmHg.
2. Aumento progresivo de la
PA.
3. Necesidad de
antihipertensión y sedación profunda.
4. Ganancia de peso diaria
de 100 g. o más.
5. Aumento brusco del edema.
6. Aparición de cefaleas,
trastornos visuales y gastrointestinales.
7. Oliguria ó Anuria.
8. Hematuria.
9. Ictero.
10. Edema pulmonar ó
Cianosis.
11. Proteinuria ³ 4 g/24 h.
12. Incremento de la
hemoconcentración.
13. Incremento del Acido
Urico y de la Creatinina.
14. Progresión de la
retinopatía.
COMPLICACIONES DE LA
PREECLAMPSIA
Las complicaciones de la
Preeclampsia dependen de:
a) Edad gestacional en que aparece
b) Presencia o no de
complicaciones médicas
c) Severidad de la
Preeclampsia
d) Calidad de la atención
médica.
1. Eclampsia.
2. Síndrome HELLP.
3. Accidentes
cerebrovasculares (estupor marcado, alteraciones neurosensoriales, dilatación
pupilar unilateral).
4. Edema pulmonar.
5. Ruptura hepática.
6. Insuficiencia renal.
7. Hematoma
Retroplacentario.
8. Alteraciones
electrolíticas.
9. Colapso vasomotor
postparto.
10. Alteraciones visuales.
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
Condiciones que pueden
confundirse con la Preeclampsia-Eclampsia.
1. Hepatitis viral.
2. Atrofia aguda amarilla
del hígado.
3. Pancreatitis aguda.
4. Patología vesicular.
5. Apendicitis.
6. Litiasis renal.
7. Glomerulonefritis.
8. Síndrome Hemolítico-Urémico.
9. Exacerbación de un Lupus
Sistémico.
10. Trombocitopenia
Autoinmune.
11. Púrpura Trombocitopénica
Trombótica.
12. Trombosis venosa
cerebral.
13. Encefalitis de varias
causas.
14. Hemorragia cerebral.
INFECCION URINARIA BAJA
(CISTITIS) EN EL EMBARAZO
SINTOMAS CLINICOS.
·
Polaquiuria
·
Disuria,
·
Urgencia
·
Miccional
·
Tenesmo
vesical
·
Hematuria
con pocos hallazgos sistémicos asociados.
PROFILAXIS.
·
Educación
sanitaria sobre el aseo vulvo-perineal, para evitar la contaminación del meato urinario
con gérmenes intestinales.
·
Evitar
el cateterismo vesical.
·
Control
adecuado de las infecciones para evitar sus recidivas.
DIAGNOSTICO.
·
Prueba
de tira en busca de Nitritos. Su presencia indica bacteriuria y la necesidad de
realizar Urocultivo. Dicha prueba debe repetirse a los 7 días de terminar un
tratamiento y es necesaria para comprobar la cura microbiológica.
·
Examen
de orina con estudio del sedimento urinario que, en la evolución de la
paciente, debe tener una frecuencia mensual.
·
En
el sedimento urinario hay piuria, bacteriuria y hematuria microscópica que, en ocasiones,
puede ser macroscópica
Si el cultivo es estéril,
los síntomas descritos pueden ser consecuencia de una uretritis por Clamydia,
aunque en estos casos existe una cervicitis mucopurulenta
TRATAMIENTO.
Dependerá del germen causal
hallado en el Urocultivo. Si no se dispone de éste, administrar Nitrofurantoína
100 mg c/8 horas durante 10 días, o Ampicilina 500 mg c/6 horas durante 10 días.
Si después de la curación
aparece una recurrencia, repetir tratamiento y continuar el mismo con
Nitrofurantoína 50 mg 2-3 veces al día hasta 30 días y el Urocultivo se haga
negativo.
INFECCION URINARIA ALTA
(PIELONEFRITIS AGUDA)
Se presenta, según lo
referido en la literatura, entre el 1-2%, de las gestantes, influyendo en esta
incidencia la frecuencia con que se diagnostica y trata la Bacteriuria
Asintomática.
La Pielonefritis es más
común a partir del segundo trimestre, siendo unilateral y derecha la afección
en más del 50% de los casos y bilateral en el 25%.
SINTOMAS CLINICOS.
Se caracteriza por un
comienzo brusco, con compromiso del estado general, fiebre, escalofríos,
náuseas en ocasiones vómitos, dolor en fosas renales, pudiendo existir el antecedente
de polaquiuria, disuria, urgencia miccional, tenesmo vesical y hematuria.
La temperatura puede variar
de 40º hasta 34º centígrados. Existe con frecuencia, por tanto, una
inestabilidad termorreguladora.
Del 1 al 2% de las gestantes
con Pielonefritis desarrollan grados variables de insuficiencia respiratoria,
causada por la lesión alveolar y el edema pulmonar inducidos por las endotoxinas.
Esta lesión pulmonar puede ser tan severa que lleve al Síndrome de Distrés
Respiratorio del Adulto.
Puede existir una hemólisis causada
por las endotoxinas.
COMPLEMENTARIOS.
Al inicio del cuadro
clínico, y antes de iniciar una terapéutica, se le indicará a la paciente un
Sedimento urinario (mostrará
muchos leucocitos, con frecuencia en racimos, y numerosas
bacterias) y un Urocultivo,
así como un Hemograma con Leucograma. De presentar la
gestante un cuadro séptico
se indicará, además, un Hemocultivo ya que se ha encontrado
que el 15% de las mujeres
con Pielonefritis aguda tienen bacteriemia.
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL.
1. Trabajo de parto.
2. Corioamnionitis.
3. Apendicitis.
4. Abruptio placentario.
5. Mioma complicado.
6. Metritis con celulitis
pelviana en el puerperio.
Durante una Pielonefritis
aguda, y por efecto de las endotoxinas liberadas, puede producirse un daño
pulmonar y hasta un Shock séptico.
TRATAMIENTO.
Además de las medidas
generales, dentro de las cuales son de gran importancia la hidratación adecuada
y la medida de la diuresis, se comenzará con tratamiento antibiótico por vía
parenteral, recomendándose los siguientes esquemas terapéuticos:
§ Ampicilina 1-2 g EV c/4 ó 6 horas.
§ Cefalosporinas 1-2 g EV c/6 horas.
§ Gentamicina 80 mg IM c/8-12 horas.
§ Amikacina 500 mg IM c/12 horas.
§ Combinación de Ampicilina-Sulbactam y
Aztreonam
LITIASIS RENAL
Tiene una frecuencia baja en
gestantes normales (0,3-0,5%) pudiendo llegar al 7% en gestantes con
Bacteriuria asintomática o infecciones urinarias altas.
Distintos factores
relacionados con el embarazo pueden condicionar el desarrollo de cálculos
renales, especialmente de estruvita, oxalato de calcio (descartar
hipertiroidismo) y ácido úrico, constituyendo el dolor que lo acompaña la causa
más común de dolor abdominal no obstétrico que requiere hospitalización e
intervención médica (Falger).
DIAGNOSTICO.
Debe realizarse en función
de:
1) Historia Clínica
2) Examen Físico
3) Pruebas de Laboratorio (Parcial de orina
con Sedimento urinario y Urocultivo, determinación de calcio, fósforo y ácido
úrico en suero. Si existe hipercalcemia, descartar la posibilidad de un hiperparatiroidismo,
y si existe hipercloremia la de cálculos de fosfato-cálcico.
Determinaciones de calcio,
ácido úrico y oxalato en orina de 24 horas y medir el pH de la orina varias
veces en el día durante varios días, que si es persistentemente ácido sugiere piedras
de ácido úrico, y si es alcalino de fosfato de amonio-magnesio)
4) Radiológicas
5) Ultrasonográficas, que contribuyen a
determinar el grado y sitio de obstrucción causado por el cálculo, siendo útil
en la evaluación continua del proceso en la gestante.
TRATAMIENTO.
El tratamiento depende de
los síntomas y de la edad gestacional, así como si existe una infección
concomitante.
Se debe hidratar
adecuadamente a la gestante, manteniendo una excreción diaria de orina de 2 L ó
más. Se debe tratar, además, la causa subyacente que condiciona la litiasis con
una dieta apropiada de acuerdo a dicha causa.
En las gestantes con
cálculos sintomáticos se podrá recurrir a: 1) Cistoscopia, 2) Sondeo uretral,
3) Nefrostomía percutánea, y 5) Exploración quirúrgica si los síntomas persisten,
sobre todo la infección. Se ha reportado el empleo del Láser transuretral y de
la Litotricia para la fragmentación de los cálculos.
GLOMERULONEFRITIS
GLOMERULONEFRITIS AGUDA
La Glomerulonefritis Aguda
puede ser el resultado de enfermedades infecciosas (casi siempre de origen
estreptocócico y rara en el embarazo), multisistémicas o de trastornos primarios
únicos de los glomérulos.
PRESENTACION CLINICA.
Se caracteriza por la
presencia de hematuria, proteinuria con grados variables de insuficiencia renal
y retención de agua y sal lo que trae como consecuencia: hipertensión arterial,
edema incluso periorbitario, lo que hace difícil en ocasiones desde el punto de
vista clínico y sobre todo cuando se produce en la segunda mitad del embarazo
el diagnóstico diferencial con la Preeclampsia.
Mientras que algunas mujeres
recobran la función renal después del parto otras progresan hacia la enfermedad
renal crónica.
DIAGNOSTICO.
Los hallazgos típicos
incluyen hematuria microscópica, cilindros hemáticos en el sedimento urinario,
y niveles séricos de complemento bajos o en descenso.
PRONOSTICO.
Los factores que se asocian
a un pronostico perinatal desfavorable son una función renal alterada,
hipertensión arterial temprana o severa, y proteinuria con el espectro
nefrótico.
TRATAMIENTO.
Depende de la etiología de
la Glomerulonefritis.
Se recomienda el control de
la presión arterial, pudiendo ser necesario también el de los líquidos y del
sodio.
GLOMERULONEFRITIS CRONICA.
Se incluyen dentro de la
forma crónica un grupo de entidades fisiopatológicas entre las que se incluyen:
Episodio conocido previo de Glomerulonefritis aguda, Nefropatía Ig A, Glomerulonefritis
membrano-proliferativa, Gloméruloesclerosis focal, así como un número de otros
diagnósticos.
La historia natural de la
enfermedad, con frecuencia resulta en un fallo renal crónico y riñones
"cicatrizados".
HIPERTIROIDISMO..
Se presenta en 1 de cada
2.000 embarazos. Un 0,2% de los embarazos presentan un hipertiroidismo materno.
La mayor parte de ellos están diagnosticados antes del embarazo, siendo sus
formas leves de difícil diagnóstico durante el mismo.
Las causas más comunes
incluyen la enfermedad de Graves (85%), la enfermedad trofoblástica gestacional
y la administración no controlada de suplementos tiroideos.
DIAGNOSTICO
1. Taquicardia que excede el
aumento que se produce en el embarazo normal.
2. Frecuencia del pulso muy
elevada durante el sueño.
3. Tiromegalia.
4. Exoftalmía.
5. Incapacidad de las
mujeres no obesas de aumentar de peso a pesar de la ingesta normal
o aumentada de alimentos.
6. Elevación de los niveles
de Tiroxina libre sérica.
7. Medición de manera
confiable de Tirotropina desde valores inferiores a 0.05 mU/L, lo que ha
permitido el diagnóstico de hipertiroidismo subclínico.
CAUSAS DE TIREOTOXICOSIS..
1. Enfermedad de Graves.
2. Nódulo autónomo
hiperfuncionante.
3. Bocio multinodular.
4. Litio.
5. Medicamentos que
contienen yodo.
6. Reemplazo excesivo con
hormonas tiroideas.
FACTORES ASOCIADOS A LA
HEMORRAGIA POSTPARTO.
Hay una serie de factores
asociados con la hemorragia en el postparto entre los que se encuentran:
1. Trabajo de parto
prolongado.
2. Preeclampsia-Eclampsia.
3. Episiotomías amplias y
desgarros del canal blando del parto.
4. Sobredistensión uterina.
5. Descenso prolongado de la
presentación.
6. Uso indiscriminado de
Oxitocina.
7. Fórceps.
8. Nulíparas y grandes
multíparas.
9. Cesárea.
10. Anestesia en el parto o
la cesárea.
11. Infecciones.
12. Gemelaridad.
FACTORES QUE SE ASOCIAN AL
SANGRAMIENTO POST-CESAREA
1. Anestesia.
2. Corioamnionitis.
3. Preeclampsia.
4. Parto prolongado.
5. Detención del descenso de
la presentación.
6. Historia previa de
hemorragia postparto.
7. Obesidad.
CLASIFICACION
I) HEMORRAGIA POSTPARTO TEMPRANA.
Se produce en las primeras
24 horas postparto. Generalmente, ocurre en el salón de partos o en el
puerperio inmediato.
Es más frecuente que la
hemorragia tardía y se asocia a un mayor grado de pérdida de sangre y de
morbimortalidad materna.
Sucede como resultado de
contracciones no eficientes del útero o de una implantación placentaria
anormal; en este caso, el sangramiento no puede ser controlado por la
contracción uterina.
TRATAMIIENTO DE LA
HEMORRAGIIA POSTPARTO
La conducta consiste
fundamentalmente en:
1. Establecer la etiología.
2. Reemplazar el volumen
sanguíneo.
3. Monitorizar signos
vitales y volumen de orina.
4. Descartar trastornos de
la coagulación mediante determinación de Tiempo de Protrombina,
Tiempo Parcial de
Tromboplastina, Plaquetas y Fibrinógeno.
5. Tratamiento médico y
quirúrgico de la causa productora de la hemorragia
TRATAMIIENTO OBSTETRIICO
La administración de
anticonvulsivantes durante el trabajo de parto puede ser necesaria, debiéndose
tener en consideración que la absorción oral puede estar afectada, sobre todo
si la gestante presenta vómitos.
La administración de
anticonvulsivantes debe estar regida por las determinaciones de los niveles
plasmáticos del mismo.
Si la gestante presenta
niveles de Fenitoína normales, la dosis diaria de la misma puede administrarse
por vía endovenosa.
En gestantes con tratamiento
con Fenobarbital y niveles plasmáticos normales, éste se puede administrar en
dosis de 60-90 mg., vía intramuscular.
Si la gestante estuviera
bajo tratamiento con Carbamacepina y presentase convulsiones o aura se le
sustituye por Fenitoína en dosis terapéutica: 10-15 mg/kg., no sobrepasando los
50 mg/min. La Fenitoína endovenosa también es el medicamento de elección en el
estatus epiléptico.
Se debe tratar que el parto
se produzca por vía transpelviana.
Indicaciones de la cesárea.
A. Cesárea Electiva:
1. Retardo mental o déficit
neurológico severo.
2. Poco control de las
crisis durante el embarazo ( crisis parciales complejas o crisis
tónico-clónicas generalizadas
diarias).
3. Historia de múltiples
crisis durante el estrés físico o mental severos.
B. Cesárea de Urgencia:
1. Crisis tónico-clónicas
generalizadas durante el trabajo de parto.
2. Amenaza de hipoxia fetal.
3. Falta de cooperación
materna.
MANEJO EN EL PUERPERIO
Los niveles del medicamento
anticonvulsivante pueden aumentar rápidamente en el puerperio, por lo que se
deben monitorizar los niveles del mismo frecuentemente. Se puede comenzar a
medir los mismos a la semana del parto.
Si la paciente necesitó un
incremento de la dosis durante el embarazo, ésta debe disminuirse lo más rápido
posible a la dosis que tenía antes del mismo.
La lactancia materna no está
contraindicada ya que, por lo general, los anticonvulsivantes se excretan en
cantidades mínimas por la leche materna. Sin embargo, la acumulación de
Fenobarbital y de Primidona
puede causar letargia e inadecuada ganancia de peso en el recién nacido.
La lactancia materna no
incrementa la frecuencia de las convulsiones.
CONTRACEPCION
Las mujeres deben ser
aconsejadas sobre la importancia de la contracepción postparto, no estando
contraindicado ningún método anticonceptivo.
La administración de ciertas
drogas antiepilépticas puede interferir con la acción de agentes contraceptivos
orales.
La Carbamacepina,
Fenobarbital y la Fenitoína mejoran la actividad de las enzimas oxidativas
microsomales hepáticas. Estos medicamentos, así como las hormonas esteroideas,
comparten el sistema citocromo P-450. La actividad enzimática incrementada
CLASIFICACION
Existen distintas
clasificaciones, entre las que se encuentran:
I. CLASIFICACION DE LA
GESTANTE CARDIOPATA, SEGUN RIESGO DE MUERTE.
(Según Clark y cols.
Adoptada por el ACOG).
A) Grupo I. Riesgo < 1%.
1. Defectos septales.
2. Ductus arterioso patente.
3. Lesiones valvulares
derechas.
4. Tetralogía de Fallot
corregida.
5. Estenosis mitral no
complicada (clasificación funcional I-II).
6. Implantación de válvulas
biológicas.
B) Grupo II. Riesgo 5-15%.
Grupo II a.
1. Estenosis mitral III-IV.
2. Estenosis aórtica.
3. Infarto del miocardio
previo.
4. Síndrome de Marfan con
aorta normal.
5. Tetralogía de Fallot no
corregida.
6. Coartación aórtica sin
compromiso valvular.
Grupo II b.
1. Estenosis mitral con
fibrilación auricular.
2. Implantación de válvula
artificial.
C) Grupo III. Riesgo 25-50%.
1. Hipertensión pulmonar.
2. Coartación aórtica
complicada (con compromiso valvular).
3. Síndrome de Marfan con
aorta comprometida.
II. CLASIFICACION SEGUN EL
GRADO DE TOLERANCIA.
A) Bien toleradas durante el
embarazo.
1. Estenosis pulmonar.
2. Insuficiencia aórtica.
3. Insuficiencia mitral.
4. Bloqueo cardíaco
congénito.
B) Bien toleradas si no
existe hipertensión pulmonar.
1. CIA.
2. CIV.
3. Ductus Persistente.
C) Tolerancia variable
dependiendo de la capacidad funcional del corazón.
1. Coartación aórtica no
complicada.
2. Estenosis aórtica.
3. Regurgitación aórtica.
4. Regurgitación mitral.
D) Pobremente toleradas,
fuente de problemas significativos en el embarazo.
1. Estenosis mitral.
2. Miocardiopatía periparto.
3. Hipertensión pulmonar
primaria.
4. Síndrome de Eisenmenger.
5. Síndrome de Marfan con
raíz aórtica dilatada > 4 cm.
6. Prótesis valvular
metálica.
7. Cardiopatía congénita
cianótica.
8. Condiciones del grupo C
si está presente la hipertensión pulmonar.
Mendebon y Lang dividen las
cardiopatías congénitas que complican el embarazo en 3 grupos:
1) Con Sobrecarga de Volumen
o Shunt Izquierda-Derecha (CIA y CIV).
2) Con Sobrecarga de Presión
(Estenosis Aórtica y Pulmonar, Coartación de la Aorta, Estenosis
Subaórtica Hipertrófica).
3) Lesiones Cianóticas con
Shunt Derecha-Izquierda (Tetralogía de Fallot, Síndrome de Eisenmenger).
Cardiopatías congénitas bien
toleradas durante el embarazo.
1. Defectos septales
atriales (sin hipertensión pulmonar).
2. Defectos septales
ventriculares (sin hipertensión pulmonar o grandes shunts izquierdaderecha).
3. Ductus arterioso
corregido (si no está corregido o presenta un gran shunt izquierdaderecha, el
embarazo puede originar una sobrecarga ventricular izquierda y fallo cardíaco).
4. Lesiones de las válvulas
tricúspide y pulmonar.
Cardiopatías que
contraindican el embarazo.
1. Hipertensión pulmonar.
2. Síndrome de Eisenmenger.
3. Síndrome de Marfan: Aorta
dilatada > 4 cm., válvula mitral mixomatosa.
4. CAMBIOS HEMODINAMICOS
DURANTE LA GESTACION.
1. Aumento del gasto
cardíaco.
Se inicia a las 10 semanas,
con un valor máximo entre 24 y 28 semanas, permaneciendo elevado hasta el
parto, determinado inicialmente por un incremento en el volumen sistólico. A
medida que el embarazo avanza, se produce un incremento en la frecuencia
cardíaca de 10-15 latidos/minuto que contribuirá a estos cambios.
2. Aumento del volumen
circulante.
Es uno de los principales
determinantes del incremento del gasto cardíaco. El incremento del volumen
intravascular incluye, tanto a los eritrocitos como al volumen plasmático. El
mismo comienza alrededor de las 8 semanas de gestación y alcanza su máximo
entre las 32 y 36 semanas, siendo este incremento de aproximadamente un
50% en el tercer trimestre.
El volumen plasmático aumenta primero y después lo hace el volumen de glóbulos
rojos, aunque en menor grado, causando la “hemodilución fisiológica” durante el
segundo trimestre del embarazo.
Este incremento del volumen
intravascular es necesario, dado el desarrollo de la circulación
úteroplacentaria, a la vez que protege a la gestante de los efectos perjudiciales
de la pérdida de sangre que se produce en el parto.
El aumento del volumen
sanguíneo no produce modificaciones en la presión venosa central, que se
mantiene igual que en el estado pregravídico.
Un buen marcador del aumento
en el volumen intravascular es la presencia del murmullo
de eyección sistólico (grado
II/VI) en la auscultación del corazón. Este aparece entre las
10 y 12 semanas de gestación
y desaparece al iniciarse el puerperio.
3. Aumento del volumen
sistólico.
4. Aumento del
volumen/minuto.
5. Aumento de la frecuencia
cardíaca, que alcanza su máximo en la semana 32 y después disminuye.
6. Aumento del trabajo
cardíaco.
7. Soplos sistólicos,
menores de III/VI, que se intensifican durante la inspiración.Cardiomiopatía.
8. Aumento de la
excitabilidad cardíaca.
9. El miocardio tiende a la
desglicogenización con disminución de la potencia contráctil.
10. Disminución de la
resistencia vascular sistémica en la primera mitad de la gestación (durante la
segunda mitad aumenta).
Esta disminución es debida,
posiblemente, a un efecto directo de las hormonas placentarias y las
prostaciclinas.
La disminución de la
resistencia vascular periférica se manifiesta clínicamente por disminución de
la presión arterial media (TAM) y de la diastólica, especialmente en el segundo
trimestre, donde disminuye de 10 a 15 mmHg en relación al estado pregravídico.
11. El corazón se desplaza
hacia arriba y a la izquierda, al ascender el diafragma, rotando sobre su eje
longitudinal. Protrusión del arco pulmonar en Rx.
12. Cambio del eje eléctrico
hacia la izquierda en el EKG.
13. El lecho circulatorio
aumenta. La placenta se comporta como un aneurisma arteriovenoso.
14. Aumento de la viscosidad
sanguínea. Aumentan los factores I, II, VII, VIII, IX, y X de la coagulación
(disminuyen XI y XIII). Disminución discreta de las plaquetas. El tiempo de coagulación
no varía.
15. Disminución de la
resistencia arteriolar.
16. Aumento de la
permeabilidad capilar.
17. Aumento de la presión
venosa del ventrículo derecho y en la arteria pulmonar, sobre todo hacia la
semana 28.
18. Aumento del consumo de
oxígeno y ventilación pulmonar durante el embarazo.
19. La presión arterial
sistémica disminuye hasta la semana 18 y después comienza a alcanzar valores
pregravídicos en la semana 36.
20. Disminución de la
presión coloido-oncótica.
21. Disminución de la
resistencia vascular pulmonar.
22. Disminución en las
resistencias venosas.
Representa la adaptación del
árbol vascular a la expansión del volumen sanguíneo. Si la misma no se produce,
no se podrá producir dicha expansión, lo que comprometerá la circulación
úteroplacentaria.
23. Incremento en el tamaño
y compliance de la raíz aórtica.
(Resulta perjudicial en el
Síndrome de Marfan, al facilitar la disección de la aorta, cuando la gestante
con dicho síndrome tiene dilatada la misma antes de la gestación).
EFECTOS DE LA ENFERMEDAD
CARDIACA MATERNA SOBRE EL EMBARAZO.
1. Parto pretérmino.
2. Retardo del crecimiento
fetal, por circulación úteroplacentaria inadecuada.
Su frecuencia está
relacionada con el daño funcional del corazón y con la severidad de la hipoxia
crónica.
3. Muerte fetal.
Ocurre, principalmente, en
Cardiopatías Cianóticas, Síndrome de Marfan y en las Clases
Funcionales III y IV.
4. Aumento de la
morbi-mortalidad perinatal.
5. Aumento del riesgo de
cardiopatía congénita en los hijos (10%) de madres con cardiopatías también
congénitas.
EFECTOS DEL EMBARAZO SOBRE
LA ENFERMEDAD CARDIACA MATERNA.
Aumento del trabajo del
corazón que si excede los límites de su capacidad funcional puede producir
muerte súbita, más frecuentemente, fallo cardíaco ó edema pulmonar, lo que
puede incrementar la mortalidad materna hasta un 10%.
CARDIOPATIAS POST-REUMATICAS
MAS FRECUENTES.
1. Estenosis Mitral, 80%.
Sus complicaciones más frecuentes son la enfermedad tromboembólica y el edema
cerebral.
2. Insuficiencia Mitral, 6%.
3. Insuficiencia Aórtica.
4. Estenosis Aórtica, 1%.
SINTOMAS EN EL EMBARAZO
NORMAL QUE PUEDEN IMITAR UNA ENFERMEDAD
CARDIACA.
1. Edema.
2. Respiración corta.
3. Fatiga fácil.
4. Síncope.
5. Venas del cuello
prominentes.
6. Aturdimiento.
7. Palpitaciones.
PERIODOS DE LA GESTACION DONDE
EL PELIGRO DE DESCOMPENSACION
CARDIIACA ES MAYOR
A) ENTRE 12-32 SEMANAS.
1. Se desarrollan los
cambios hemodinámicos.
2. Período crítico 28-32
semanas, debido a que:
§ Los cambios hemodinámicos
alcanzan su acmé.
§ La demanda cardíaca es
máxima.
§ El 50% de las gestantes que
desarrollan fallo cardíaco en esta etapa del embarazo habrían sido clasificadas
como clase I-II.
B) TRABAJO DE PARTO, PARTO Y
POST-ALUMBRAMIENTO.
§ TRABAJO DE PARTO.
Las contracciones uterinas
llevan sangre de la circulación útero placentaria a la corriente sanguínea,
aumentando el gasto cardíaco en un 15-20%, lo que puede llevar al fallo
cardíaco.
§ PARTO.
Los esfuerzos del pujo
comprometen el retorno venoso, disminuyendo el gasto cardíaco (crítico para
algunas cardiópatas).
§ POST-ALUMBRAMIENTO.
El efecto obstructivo del
útero sobre la circulación de retorno desaparece, con paso súbito de sangre de
las extremidades inferiores y del árbol vascular úteroplacentario a la
circulación sistémica lo que, en un corazón dañado, puede llevar al fallo
cardíaco.
C) PUERPERIO (4-5 días
postparto).
Muerte súbita por disminución
de las resistencias periféricas, con shunt de derecha a izquierda, o por
embolización pulmonar a partir de un émbolo silente íleo-femoral, especialmente
en:
– Hipertensión pulmonar
primaria.
– Estenosis aórtica.
– Síndrome de Eissenmenger.
– Cardiopatías cianóticas.
OBJETIVOS DE LA ATENCION DE
LA GESTANTE CARDIOPATA
A) Prevenir y manejar la
endocarditis, el fallo cardíaco congestivo, las arritmias severas y el tromboembolismo.
B) Evitar daños al feto que
es, además, más susceptible a la terapéutica médica impuesta a la madre.
CUIDADOS ANTEPARTO.
1. Reposo (aumenta la
perfusión renal, el retorno venoso y la diuresis, promueve la eliminación de
agua, disminuye las necesidades de otros órganos y el trabajo cardíaco).
2. Dieta sin sal (previene
retención de agua y sodio).
3. Diagnóstico precoz de los
signos de toxemia.
4. Prevenir la anemia (Hb no
inferior de 110-120 g/L).
5. Evitar infecciones.
6. Vigilar el aumento de
peso (no más de 7 Kg en el embarazo).
7. Restringir la actividad
física (acorde a la clasificación funcional).
8. Diuréticos (si son
indicados por el cardiólogo).
La Clorotiazida es el más
indicado (disminuye el volumen plasmático, pudiendo afectarla perfusión
placentaria y el peso fetal, según algunos autores).
9. Digitálicos profilácticos
(si son indicados por el cardiólogo).
10. Antibioticoterapia
profiláctica anteparto.
CUIDADOS DURANTE EL TRABAJO
DE PARTO Y PARTO. MEDIDAS GENERALES.
1. Control clínico estricto.
Los signos vitales deben ser
tomados con frecuencia entre las contracciones. Un aumento de la Frecuencia
Cardíaca por encima de 100 latidos/minuto y/o la Frecuencia
Respiratoria por encima de
24/minuto, en especial si se asocia con Disnea, puede sugerir una Insuficiencia
Ventricular inminente.
2. Mantenerlas durante el
trabajo de parto y, de ser posible, durante el parto en posición semisentada
con inclinación lateral.
3. Pulsioximetría. Grados
ligeros de desaturación: Oxigenación en máscara o tenedor. Si no se corrige la
misma, sugiere el desarrollo de edema pulmonar.
4. Evitar el dolor y la
ansiedad (Valorar la anestesia epidural excepto en la estenosis aórtica.
Contraindicaciones relativas: Estenosis Mitral y Síndrome de Marfán).
5. Restricción de líquidos.
No administrar más de 75 mL/hora, excepto en la estenosis aórtica, en la que la
administración de líquidos debe ser 125-150 mL/hora).
6. Evitar los bolos de
Oxitocina y el empleo de Ergotínicos.
7. Administración de
Antibioticoterapia Profiláctica de acuerdo a la lesión cardíaca.
8. Profilaxis del
tromboembolismo pulmonar.
9. Minimizar los efectos de
la autotransfusión que sigue al parto.
10. Posición semisentada
después del parto.
11. Prevención del edema
agudo del pulmón postparto.
VIA DEL PARTO.
Parto pretérmino inducido à
Raramente necesario.
Parto espontáneo à
Preferiblemente.
Cesárea à Causa obstétrica.
MARCO CONCEPTUAL:
ANEMIA EN EL EMBARAZO:
Constituye una de las
patologías más frecuentes durante la gestación, pues ocurren cambios
fisiológicos en la volemia y aumenta el consumo de hierro elemental por las necesidades
del feto en desarrollo y la
placenta, siendo la más frecuente la anemia por déficit de hierro. La gestante
anémica y su hijo están frecuentemente expuestos a complicaciones, algunas
graves, que lo sitúan en la categoría de alto riesgo.
Con frecuencia el embarazo
induce cambios fisiológicos que contribuyen a confundir el diagnóstico de
diferentes enfermedades hematológicas así como la evaluación de sus tratamientos.
En general la anemia se
define como valores de hemoglobina por debajo de las dos desviaciones
estándares de la media de una población normal. Esta definición no se adapta al
embarazo, dadas las modificaciones en el volumen plasmático y en la masa
eritrocitaria que ocurren durante el mismo. Se considera como anemia durante la
gestación a la existencia de un nivel de hemoglobina inferior a 110 g/L y un
hematócrito de 33% o menos. El concepto más aceptado es aquél que considera que
existe una anemia cuando los valores de hemoglobina se encuentran por debajo de
11 g/dL en el primer y tercer trimestre, y por debajo de 10,5 g/dL en el La
Función que Representa el Hierro Cuando se Sufre de Anemia
La anemia puede ser causada
por una gran variedad de factores. Algunas personas podrían sufrir alguna
enfermedad genética, como por ejemplo: la anemia falciforme, la cual podría ser
la causante de que estas personas padecieran esta dolencia; mientras que otros
podrían desarrollar la anemia luego de experimentar frecuentes pérdidas de
sangre. No obstante, la forma más común de anemia está provocada por la
deficiencia de vitaminas o nutrientes en su organimo. Conocida con el nombre de
anemia nutricional; la falta de hierro, ácido fólico o de vitamina B12 puede
traer como consecuencia que las mujeres (mejor dicho, cualquier persona)
padezcan de anemia. Para la mayor parte de las personas que padecen de anemia
nutricional, la principal causa de la misma es la carencia de hierro.
Normalmente, la dosis diaria
recomendada de hierro para una mujer adulta es de 18 mgs. por día. Durante el
transcurso del embarazo, esta dosis deberá incrementarse hasta llegar a 27 mgs.
por día; debido al incremento en el volumen sanguíneo materno (casi un 50%
superior al que poseía antes de quedar embarazada). Además, su bebé estará
tomando el hierro que necesite de sus reservas a fin de poder abastecerse y
desarrollar los niveles necesarios de hierro para que su organismo funcione correctamente;
el que utilizará durante los primeros meses de vida.
Desafortunadamente, la
mayoría de las mujeres cuentan con bajos niveles de reservas de hierro aún
antes de quedar embarazadas. Es por ello que, aún si consumiera una dieta
debidamente equilibrada durante su embarazo, sería muy difícil que obtuviera
mediante la misma los 27 mgs. de hierro recomendados por día, ya que hasta las
dietas más nutritivas sólo le proporcionarían cerca de 12 mgs o a los sumo 14
mgs de hierro diarios. Es por ello que para poder evitar la deficiencia de
hierro en su organismo, usualmente es necesario que las mujeres embarazadas
ingieran suplementos de hierro, los cuales le aportarán las cantidades
adecuadas que les permitirán gozar de un óptimo estado de salud. Afortunadamente,
la mayor parte de las vitaminas prenatales contienen al menos 30 mgs. de
hierro, ¡por ello, asegúrese de tomar diaramente sus vitaminas prenatales para
poder sentirse saludable y disfrutar plenamente de su embarazo!. segundo
trimestre.
La Función que Representa el Hierro
Cuando se Sufre de Anemia
La anemia puede ser causada por una gran variedad de factores. Algunas personas podrían sufrir alguna enfermedad genética, como por ejemplo: la anemia falciforme, la cual podría ser la causante de que estas personas padecieran esta dolencia; mientras que otros podrían desarrollar la anemia luego de experimentar frecuentes pérdidas de sangre. No obstante, la forma más común de anemia está provocada por la deficiencia de vitaminas o nutrientes en su organimo. Conocida con el nombre de anemia nutricional; la falta de hierro, ácido fólico o de vitamina B12 puede traer como consecuencia que las mujeres (mejor dicho, cualquier persona) padezcan de anemia. Para la mayor parte de las personas que padecen de anemia nutricional, la principal causa de la misma es la carencia de hierro.
La anemia puede ser causada por una gran variedad de factores. Algunas personas podrían sufrir alguna enfermedad genética, como por ejemplo: la anemia falciforme, la cual podría ser la causante de que estas personas padecieran esta dolencia; mientras que otros podrían desarrollar la anemia luego de experimentar frecuentes pérdidas de sangre. No obstante, la forma más común de anemia está provocada por la deficiencia de vitaminas o nutrientes en su organimo. Conocida con el nombre de anemia nutricional; la falta de hierro, ácido fólico o de vitamina B12 puede traer como consecuencia que las mujeres (mejor dicho, cualquier persona) padezcan de anemia. Para la mayor parte de las personas que padecen de anemia nutricional, la principal causa de la misma es la carencia de hierro.
Normalmente, la
dosis diaria recomendada de hierro para una mujer adulta es de 18 mgs. Por día.
Durante el transcurso del embarazo, esta dosis deberá incrementarse hasta
llegar a 27 mgs. Por día; debido al incremento en el volumen sanguíneo materno
(casi un 50% superior al que poseía antes de quedar embarazada). Además, su
bebé estará tomando el hierro que necesite de sus reservas a fin de poder
abastecerse y desarrollar los niveles necesarios de hierro para que su
organismo funcione correctamente; el que utilizará durante los primeros meses
de vida.
Desafortunadamente,
la mayoría de las mujeres cuentan con bajos niveles de reservas de hierro aún
antes de quedar embarazadas. Es por ello que, aún si consumiera una dieta
debidamente equilibrada durante su embarazo, sería muy difícil que obtuviera
mediante la misma los 27 mgs. de hierro recomendados por día, ya que hasta las
dietas más nutritivas sólo le proporcionarían cerca de 12 mgs o a los sumo 14
mgs de hierro diarios. Es por ello que para poder evitar la deficiencia de
hierro en su organismo, usualmente es necesario que las mujeres embarazadas
ingieran suplementos de hierro, los cuales le aportarán las cantidades
adecuadas que les permitirán gozar de un óptimo estado de salud. Afortunadamente,
la mayor parte de las vitaminas prenatales contienen al menos 30 mgs. de
hierro, ¡por ello, asegúrese de tomar diaramente sus vitaminas prenatales para
poder sentirse saludable y disfrutar plenamente de su embarazo!.
ETIOLOGIA
1. Disminución del Fe
disponible para satisfacer los requerimientos normales.
a) Ingesta dietética
inadecuada.
La mujer necesita absorber
1,4 mg por día. El contenido de hierro en la dieta es aproximadamente 6
mg/1.000 Kcal, lo que implica una ingesta diaria promedio de hierro
8-15 mg, y normalmente se
absorbe un 10% de lo que se ingiere.
Las fuentes primordiales de
hierro son la carne y el pescado. La cantidad de hierro que se absorbe varía
según el tipo de alimento, desde un 1% en el caso de las verduras hasta un 20% del hierro que proporciona la
carne. La composición de la dieta también modifica la absorción del hierro.
Aumentan la absorción de hierro, el ácido ascórbico, fructosa y alcohol (vino).
Disminuyen la absorción del hierro los fitatos, fosfatos, álcalis, salvado,
huevos, café y té.
Hay subgrupos de población
con una dieta pobre en hierro al disponer de recursos económicos limitados,
horarios de trabajo con escaso tiempo para una ingesta adecuada, o por hábitos
personales (vegetarianos).
b) Malabsorción intestinal.
c) Alteraciones en la
motilidad gastrointestinal.
d) Interacciones de fármacos
con el hierro de la dieta.
2. Aumento fisiológico de
las necesidades en el Embarazo.
Durante todo el embarazo se
pierden 500-1.000 mg de hierro, incrementando los requerimientos a 6-7 mg/día
especialmente en el segundo y tercer trimestre debido al crecimiento de la
placenta, el feto y aumento de la masa eritrocitaria en la madre.
Estudios recientes que
valoran el estado de nutrición del embarazo, calculan la prevalencia de anemia
ferropénica en menos del 5% en mujeres blancas, 5-8% en mujeres hispanas y
12-15% en mujeres de raza negra durante el primer trimestre. Estas cantidades
se multiplican por tres en el tercer trimestre de embarazo.
Los embarazos en la adolescencia
constituyen un subgrupo de alto riesgo de ferropenia al sumarse los
requerimientos de éste a los del crecimiento.
3.
Pérdidas
sanguíneas.
FISIOPATOLOGIA Y CLINICA
Muchos órganos sufren
cambios morfológicos, fisiológicos y bioquímicos como consecuencia del déficit
de hierro, estando en relación directa con las necesidades de proteínas que contienen
hierro. El déficit de hierro se asocia a alteraciones metabólicas como el
transporte de electrones mitocondrial, síntesis de neurotransmisores, síntesis
proteica y organogénesis.
En la médula ósea, los
precursores eritroides captan normalmente el 80% del hierro absorbido; éste es
necesario para la síntesis del grupo hemo de la hemoglobina, cuya misión
fundamental es el transporte de oxígeno en la sangre. El déficit de hierro
produce una disminución progresiva de la eritropoyesis y un rápido aclaramiento
del hierro plasmático, que es inversamente proporcional a la concentración
sérica de hierro. Por otro lado, cuando la deficiencia de hierro es severa, los
hematíes deformes tienen una menor supervivencia en la circulación,
contribuyendo a la anemia. Generalmente el déficit de hierro cursa de una forma
lenta y progresiva lo que permite una serie de cambios cardio-circulatorios y
respiratorios en el organismo, adaptándose a concentraciones de hemoglobina
cada vez más bajas. Los
signos y síntomas de la
anemia por déficit de hierro son comunes a todas las formas de anemia crónica,
tales como palidez, debilidad, fatiga muscular, palpitaciones, tinitus, sensación
de mareo o inestabilidad, disnea de esfuerzo, etc. La intensidad de estas
manifestaciones variará según el grado de la anemia.
Las células de las mucosas,
especialmente las del tubo digestivo, que presentan gran capacidad de
proliferación y regeneración se alteran rápidamente por el déficit de hierro.
Así es sugestiva la presencia de glositis, caracterizada por una lengua
enrojecida, lisa, brillante y dolorosa debido al adelgazamiento del epitelio.
La estomatitis angular o rágades son erosiones o fisuras que se producen con
frecuencia en los ángulos de la boca y dan lugar a hiperestesia o tumefacción.
Ocasionalmente aparece atrofia gástrica que produce aclorhidria y molestias inespecíficas
en epigastrio. La atrofia gástrica también puede ser causa de ferropenia.
En deficiencias prolongadas
de hierro pueden aparecer, aunque raramente, membranas poscricoideas que junto
a la disfagia y anemia ferropénica constituyen el síndrome de Plummer- Vinson o
de Paterson-Kelly.
La piel y los anejos pueden
presentar trastornos tróficos; así la piel se puede encontrar seca y descamada,
el cabello se hace frágil y se cae con facilidad. Las uñas presentan estrías longitudinales,
son más frágiles y excepcionalmente adoptan una forma cóncava en forma de cuchara
(coiloniquia).
El adelgazamiento de la
esclera, debido a la alteración en la síntesis de colágeno, le da un tono
azulado al hacerse visible la coroides.
Pueden aparecer alteraciones
del estado general como astenia, anorexia e irritabilidad. La pica es un
síntoma peculiar y típico de la deficiencia de hierro severa. Consiste en la
ingestión de sustancias tales como hielo, tierra, almidón, piedrecitas, etc. y
cuya causa se desconoce.
Después del hematíe, el
hígado es uno de los órganos fundamentales en el metabolismo del hierro, ya que
además de sintetizar enzimas, recicla y almacena (ferritina) hierro. Así,
cuando la concentración de hierro disminuye, las ferroproteínas: citocromo C oxidasa,
succinato de hidrogenasa, aconitasa, xantinooxidasa y mioglobina descienden.
El hierro desempeña un papel
fundamental en el desarrollo cerebral, y es necesario para la síntesis
proteica, producción de hormonas y metabolismo celular (efectos negativos en el
desarrollo psicomotor y mental, con inatención, pobre respuesta a estímulos sensoriales
y retraso en el lenguaje oral). La actividad de las monoaminooxidasas (MAO)
está reducida en los pacientes con déficit de hierro, lo que contribuye a un
inadecuado desarrollo neurológico e intelectual en el niño.
El déficit de hierro en el
primer trimestre de embarazo es un factor de riesgo para la prematuridad y bajo
peso al nacer y en niños se asocia a retraso del crecimiento.
Alteraciones del hierro
corporal, ya sea por déficit o exceso, pueden alterar la inmunidad y favorecer
el desarrollo de infecciones.
Durante el embarazo se
produce la llamada anemia por dilución, que no constituye una anemia verdadera
sino una situación condicionada por algunas modificaciones que el embarazo imprime
a la mujer como es el aumento del volumen plasmático que se acompaña de un aumento
paralelo de la masa eritocitaria pero el mismo es relativamente menor que el
del volumen plasmático lo que condiciona que la sangre sufra un proceso
dilucional, cayendo el hematócrito hasta cerca de un 33% y la hemoglobina hasta
10-11 g/dL en el tercer trimestre, por lo que estos valores se consideran por
algunos como normales en el segundo y tercer trimestre, opinión que otros no
aceptan plantendo que en etapas tardías del embarazo la expansión del volumen
plasmático cesa mientras que la masa eritrocitaria continúa aumentando.
En el puerperio si no se
produjo una pérdida excesiva de sangre durante el parto, no van a producirse
modificaciones importantes en la concentración de hemoglobina, que se mantiene igual
que antes del parto durante unos pocos días, elevándose posteriormente a los
niveles de antes del embarazo.
En estos cambios actúan la cantidad de
hemoglobina incorporada durante el embarazo, la pérdida de sangre en el parto y
la disminución del volumen plasmático en el puerperio.
TRASTORNOS HIPERSENTIVOS:
TRASTORNOS HIIPERTENSIIVOS Y EMBARAZO
El embarazo puede inducir una hipertensión en mujeres
sanas o bien agravar una hipertensión preexistente.
En general, los trastornos hipertensivos que complican el
embarazo son frecuentes y, junto a la hemorragia y la infección, constituyen
las tres primeras causas de muertes maternas directas, por lo que siguen siendo
uno de los grandes problemas de la Obstetricia.
CONCEPTOS
Hipertensión Arterial.
Existe una hipertensión arterial cuando:
– La presión diastólica es igual o superior a 90 mmHg y/o
la presión sistólica igual o superior a 140 mmHg. También se define como un
aumento de la presión sobre los valores basales de por lo menos 15 mmHg o más
en La PA diastólica o 30 mmHg en la PA sistólica.
– Presión Arterial Media (PAM) > 90 mmHg en el segundo
trimestre.
La PAM es proporcional al gasto cardiaco y a la
resistencia vascular.
Recordar que:
La PA de una gestante disminuye normalmente en el segundo
trimestre.
El 40% de las hipertensas crónicas pueden tener valores
normales de PA en el segundo trimestre y al recuperar en el tercer trimestre
sus valores de PA puede ésto confundir y hacer que se clasifiquen erróneamente
como preeclámpticas.
Factores que influyen en los Valores de la PA.
– Reposo.
– Raza.
– Obesidad.
– Consumo de cigarrillos.
– Estrés.
La hipertensión de consulta es un fenómeno real. Por esa
razón, debe estandarizarse la toma de PA en el consultorio y establecerse el
monitoreo ambulatorio.
Técnica:
– La gestante debe descansar sentada durante 5 minutos.
– No debe fumar ni ingerir productos con cafeína al menos
30 minutos antes de la consulta.
– Como inexplicablemente se encuentran valores altos en
el brazo derecho, el manguito debe ser aplicado en el mismo 20 mm. Por encima
del codo. El tamaño del manguito debe estar en concordancia con el del brazo
(si el brazo tiene más de 32 cm. de circunferencia, usar el manguito de
obesas).
El empleo de un manguito de esfigmomanómetro pequeño
origina cifras de presión arterial falsamente elevadas y el uso de uno muy grande,
cifras de presión arterial falsamente baja.
– Brazo levantado y paralelo al suelo.
Es un error frecuente tomar la presión arterial en decúbito
lateral izquierdo con el manguito colocado en el brazo en alto para confirmar
una PA elevada. Debido a la elevación del brazo por encima del nivel del
corazón, los valores obtenidos serán de 10-20 mmHg más bajos.
– Se infla el manguito hasta que desaparezca el pulso radial.
Después se desinfla, y con una pauta de 30-45 segundos, se infla de nuevo hasta
una presión sistólica 30 mmHg mayor que la presión en la que desapareció el
pulso braquial. Se va desinflando el manguito a razón de 2 mmHg/segundo.
– Usar el V ruido de Korotkoff. Para algunos, se produce
una sobreestimación de la PA diastólica entre 7 y 15 mmHg cuando se emplea el
IV ruido. No debe existir una diferencia de más de 10 mmHg entre el Korotkoff
IV y V.
– Repetir la medición cada 2 minutos.
Errores en la medición de la presión arterial.
1. Tamaño incorrecto del mango del esfigmomanómetro.
– Si es pequeño, la PA estará falsamente elevada.
– Si es grande, la PA estará falsamente baja.
2. Posición.
Brazo a nivel del corazón.
Errores: Paciente en decúbito lateral utilizando el brazo
superior.(disminución de la PA en
10-20 mmHg).
3. Emplear el cambio de tono para determinar la tensión
diastólica (de hacerlo debe dejarse constancia).
4. No esperar al menos 10 minutos después del arribo de
la gestante o después de un ejercicio realizado por la misma para tomar la PA.
5. Realizar la toma de PA en posición de pie.
CLASIFICACION
1. HIPERTENSION INDUCIDA POR
EL EMBARAZO (HIIE)
a) PREECLAMPSIIA
§ Hipertensión Arterial, como
se definió anteriormente.
§ Proteinuria mayor de 300 mg
en orina de 24 horas (sabiendo que la proteinuria fisiológica en una mujer no
embarazada es de 150 mg/24 horas, y en el embarazo máximo 300 mg/24 horas, pues
aumenta la Tasa de Filtración Glomerular y disminuye la reabsorción tubular
excretándose de la mayoría de los aminoácidos), ó mayor de 1 g/L en una muestra
aislada. También se puede realizar con tirillas sabiendo que con densidad <
1.010 ó > 1.030 y pH > 8 varían los resultados. Si se obtienen trazas
habrá un 25% de falsos positivos y si son + éstos serán del 6%.
Para diagnóstico se
requieren ++ o más en las tiras.
§ Edema generalizado con fóvea
de más de una + luego de reposo en cama.
§ Aumento de 2 o más Kg de
peso en una semana.
Estos dos últimos, luego de
las 20 semanas de embarazo.
b) ECLAMPSIA
Convulsiones en una gestante
con Preeclampsia que no se puedan atribuir a otra causa.
2. HTA CRONICA CON CAUSA
DIFERENTE AL EMBARAZO
Presión arterial de 140/90 o
mayor antes del embarazo o de la semana 20 de la gestación y después del 42º
día postparto (Chesley, 1956).
4.
HTA
CRONICA MAS PREECLAMPSIA O ECLAMPSIA SOBREAÑADIDA
Hipertensión arterial
crónica con un aumento de 30 mmHg o más en la presión diastólica, o 20 mmHg en
la PAM, más proteinuria y/o edema generalizado. Es muy difícil el diagnóstico y
se sugiere cuando aumente el ácido úrico en suero o disminuya la antitrombina
III.
Constituye la entidad
hipertensiva de peor pronóstico materno-fetal.
4. HTA TRANSITORIA
Paciente normotensa que en
el embarazo o en las primeras 24 horas del puerperio, sin otro signo de Preeclampsia,
presenta únicamente un aumento en la presión arterial que se normaliza en los
primeros 10 días del postparto.
5. ALTERACIONES
HIPERTENSIVAS NO CLASIFICABLES
Por información
insuficiente.
La clasificación según el
ISSHP no está aceptada mundialmente por engorrosa y, para algunos, de poco
valor clínico.
PREECLAMPSIIA
La Preeclampsia es una
patología que se presenta aproximadamente en un 7% de todos los embarazos.
Constituye la causa del 22% de las muertes perinatales y el 30% de las muertes maternas
en Estados Unidos.
Su diagnóstico puede
confundirse con enfermedades como la Púrpura Trombocitopénica,Trombótica, la
Glomerulonefritis Aguda, la Hipertensión Esencial Crónica, L.E.S., Hepatitis, Colelitiasis,
Anemia Hemolítica Idiopática y Epilepsia, pero ninguna presenta, excepto la HTAC,
aumento en las cifras de presión arterial. También, puede ser la causa de la
demora en el diagnóstico de Tumores Cerebrales, Feocromocitoma e Hipertensión
Renovascular.
Mientras más temprano
aparezca la HTA grave en el embarazo mayor es la posibilidad de que sea otra
enfermedad o sea una Enfermedad del Trofoblasto, Glomerulonefritis Aguda o un
Lupus donde su aparición es más precoz.
DEFINICION
El concepto de hipertensión
arterial resulta variable, según diferentes autores, aceptándose los siguientes
criterios:
– Un aumento de la presión
arterial sistólica en 30 mmHg. ó mayor.
– Un aumento de la presión
arterial diastólica en 15 mmHg. ó mayor.
– Una presión arterial
sistólica mayor o igual a 140 mmHg. ó una presión arterial diastólica mayor o
igual a 90 mmHg.
– Una presión arterial media
(PAd + 1/3 PAs - PAd) mayor de 105 mmHg o un aumento de 20 mmHg o más, de la
previa, si es conocida.
Estas cifras deben ser en
dos tomas diferentes con 6 o más horas de diferencia.
Para algunos autores, esta
definición resulta imprecisa ya que la presión arterial aumenta normalmente en
el último trimestre, volviendo a las cifras previas a la gravidez.
En el primer trimestre la
presión sistólica disminuye 10-15 mmHg., y la presión diastólica 20 mmHg. La
presión en las mujeres de los 15 a los 20 años generalmente es de 120/60 o menor
y considerar 140/90 como hipertensión puede resultar muy alto; ésto lo
demuestra el incremento en la mortalidad en mujeres con presión arterial menor
de 140/90. En el primer trimestre la presión arterial basal disminuye
normalmente 7 mmHg, por lo que no resulta fácil diagnosticar en las gestantes
una HTA crónica.
La Sociedad Internacional
para el Estudio de la Hipertensión en el Embarazo (ISSHP) define la
hipertensión arterial de la siguiente forma:
– Una presión arterial
diastólica ³ 110 mmHg, en 1 toma aislada.
– Una presión arterial
diastólica ³ 90 mmHg, en 2 tomas diferentes con un intervalo de cuatro horas o
más.
Según la ISSHP, estos
valores no tienen las deficiencias de los conceptos propuestos por el Comité de
Terminología del ACOG, que emplea el incremento de las presiones sistólica y
diastólica, así como niveles absolutos en ambas presiones como criterio
diagnóstico.
La ISSHP recomienda medir la
presión arterial empleando el sonido Korotkoff IV, con la gestante en decúbito
lateral, con el manguito del esfigmomanómetro colocado en el brazo derecho a
nivel del corazón.
Dado que en esta posición la
presión arterial usualmente es de 10-20 mmHg. inferior a la real, Sibai recomienda
que las mediciones deben ser realizadas con la gestante en posición sentada,
con el brazo derecho en posición horizontal a nivel del corazón y descansando
sobre la mesa.
Problemas que dificultan el
diagnóstico y la clasificación de la Preeclampsia.
– Hipertensión Arterial: No
hay criterios aceptados universalmente para definirla.
– Proteinuria: Es un signo
difícil de precisar. Aunque es más específico que la hipertensión arterial,
casi nunca se presenta hasta etapas tardías de la Preeclampsia y no se encuentra
en todas las gestantes preeclámpticas.
– Edema Patológico: Todavía
no está bien definido.
– Existen pocos estudios
dedicados a la posibilidad de valorar factores pronósticos independientes de
los métodos más establecidos. Para obtener una mayor precisión en el cálculo
del riesgo cuando se valora más de un factor, no debe existir correlación
estrecha entre ellos.
ASPECTOS QUE SE DIFERENCIAN
DEL
Los criterios empleados para
identificar el trastorno permanecen sujetos a confusión y controversia. Esta
confusión sin duda refleja el hecho que la Preeclampsia es un síndrome, lo que
significa que los intentos en definirla emplean marcadores seleccionados arbitrariamente
en lugar de cambios de importancia fisiopatológica.
Se elimina el edema como
criterio diagnóstico y permanecen los cambios de la presión arterial,
recomendándose el Korotkoff V. En la hipertensión crónica la presión sanguínea elevada
es el hallazgo fisiopatológico cardinal, mientras que en la Preeclampsia es un
signo primariamente importante de un trastorno subyacente y causa potencial de
morbilidad materna.
El impacto de estas dos
condiciones sobre el binomio feto-madre es diferente como lo son las
estrategias de manejo de las mismas.
CLASIFICACION.
q PREECLAMPSIA-ECLAMPSIA.
Generalmente se presenta a
partir de las 20 semanas (más tempranamente en casos de mola o hidrops fetal).
Está determinada por un incremento de la presión arterial acompañada de
proteinuria. La elevación gestacional de la presión arterial se define como
³ 140/90 mmHg en una mujer
normotensa antes de las 20 semanas. En ausencia de proteinuria, se sospecha la
enfermedad cuando junto a la hipertensión aparecen síntomas como: cefalea,
visión borrosa, dolor abdominal, conteo bajo de plaquetas y alteraciones de las
enzimas hepáticas.
El incremento de la presión
sistólica en 30 mmHg y la diastólica en 15 mmHg sin que se sobrepase los
valores de 140/90 no se incluye en el criterio de definición, pero se recomienda
una observación cuidadosa de la gestante, especialmente si existe hiperuricemia
y proteinuria. A medida que la certeza del diagnóstico se incrementa, los requerimientos
para una evaluación cuidadosa y consideraciones para el parto también aumentan.
Las mujeres con alto riesgo
de desarrollar una Preeclampsia se benefician con un estudio de laboratorio al
inicio del embarazo que permita posteriormente establecer comparaciones
(hematocrito, hemoglobina, conteo de plaquetas, niveles de ácido úrico y creatinina,
urianalisis).
HIPERTENSION CRONICA.
Hipertensión presente y
observable antes del embarazo o de la semana 20 de gestación.
La hipertensión se define
como ³ 140/90 mmHg. La hipertensión que aparece durante el embarazo y que no
desaparece en el puerperio se considera también como crónica.
En las mujeres con
hipertensión esencial la caída fisiológica de la presión arterial puede ser
exagerada. Las mujeres jóvenes con hipertensión prexistente o de aparición temprana
en la gestación están dentro de la población en la que la hipertensión secundaria
tiene mayor probabilidad de ser encontrada.
HIPERTENSION CRONICA MAS
PREECLAMPSIA SOBREAÑADIDA.
El diagnóstico es altamente
probable con los siguientes hallazgos:
En mujeres con hipertensión
sin proteinuria antes de las 20 semanas, en las que aparece proteinuria de 0,3
g. en 24 horas.
En mujeres con hipertensión
y proteinuria antes de las 20 semanas y en las que aparece:
§ Incremento brusco de la
proteinuria.
§ Incremento brusco de la
presión arterial en mujeres cuya hipertensión arterial estaba controlada.
§ Trombocitopenia y
alteración de las enzimas hepáticas.
q HIPERTENSION GESTACIONAL.
Se clasifican aquellas
hipertensiones que aparecen después de la mitad del embarazo sin proteinuria.
Este diagnóstico no específico abarca tanto a aquellas mujeres que desarrollaran
una Preeclampsia como a las que no la desarrollaran. La clasificación definitiva
será hecha en el postparto:
§ Si la Preeclampsia no se
desarrolla y la hipertensión retorna a lo normal antes de las 12 semanas del
postparto se establece el diagnóstico de hipertensión transitoria.
§ Si la hipertensión
permanece se considera la hipertensión como crónica.
El diagnóstico de
hipertensión gestacional se emplea en el embarazo sólo hasta que un diagnóstico
más específico se pueda realizar en el postparto.
PATOGENIA
La causa primaria de la
Preeclampsia es desconocida. Ocurre en embarazos abdominales y en enfermedades
trofoblásticas, por lo que se debe concluir que no se requiere útero ni feto para
su aparición.
Placentación anormal.
Uno de los principales factores
es el desarrollo anormal de la placenta, produciéndose una placentación anormal
en la que no se desarrollan los canales largos y tortuosos que llevan gran
cantidad de sangre al espacio intervelloso, debido a una invasión inadecuada
deltrofoblasto en las arterias espirales maternas.
Los cambios normales sólo
ocurren en la porción decidual de los vasos y los vasos del miometrio, lo que
corresponde al 40% de lo que ocurre normalmente en un embarazo.
Falla o se inhibe la segunda
onda de migración trofoblástica endovascular en los segmentos miometriales de
las arterias uterinas llevando a una disminución del riego útero-placentariorequerido
en etapas posteriores del embarazo. El trofoblasto endovascular destruye la
capamuscular y la inervación autónoma de las arterias espirales.
Simultáneamente, éste y elendotelio de las arterias úteroplacentarias liberan
Prostaglandinas Vasodilatadoras, PGI2, quees un eicosanoide potente
vasodilatador e inhibidor de la agregación de las plaquetasestimuladas por el endotelio;
pero la inhibición y su producción no aumenta la adhesión delas plaquetas no
estimuladas y otros autacoides vasodilatadores como el Factor Relajante Derivado
del Endotelio (EDRF) que produce una relajación adecuada del músculo liso vascular
y el Oxido Nitroso (NO) formado a partir de la L-Arginina, que también inhibe
la adhesión de plaquetas al endotelio e interactúa con la PGI2 sinérgicamente.
La secreción del anión superóxido de las células endoteliales vasculares
lesionadas y los macrófagos causan un acúmulo de EDRF secretando, además,
sustancias que median la vasoconstricción, como el Factor de Contracción
Difusible Derivado del Endotelio (EDCF) y las inducidas por el Ac. Araquidónico
PGH2 y TXA2. La contracción debida a la anoxia es producto de la secreción de
Anión Superóxido y la Endotelina, que aumentan la inactivación de EDRF. La
Vía Endotelina 1, péptido de
21 aminoácidos, que es estimulada por la trombina, angiotensina II y la
distensión comparte con esta angiotensina, la norepinefrina y la vasopresina la
capacidad para activar la Fosfolipasa C que provoca contracción. Además de ser
un potente y duradero vasoconstrictor causa la secreción de PGI2 y EDRF más un
factor en el suero de las preeclámpticas que, junto a la inactivación en los
pulmones de casi toda la endotelina circulante, limitan su actividad presora en
el endotelio. Su concentración plasmática aumenta en la preeclampsia pero no
precede a los síntomas clínicos, por lo que se sugiere que participa en el
patrón clínico terminal requiriéndose más estudios para aclarar si participa en
la patogenia temprana de esta enfermedad. Algunas arterias basales y radiales
sufren arteriosclerosis aguda que provoca necrosis, obliteración e infartos
placentarios.
Normalmente es un sistema de
baja resistencia, baja presión y riego aumentado.
Factores Inmunitarios.
Los factores inmunitarios
pueden tener participación importante. El trofoblasto en el primer trimestre
inhibe la proliferación de Células T maternas por un mecanismo paracrino, influyendo
así directamente en la supervivencia fetal. Cuando aparece HIE sería entonces
por la ausencia de
anticuerpos bloqueadores que disminuyan la reacción inmunológica mediada por
Células Activadoras de PMN y la participación de Citoquinas. El aspecto central
es cómo logra la madre nutrir dentro de sí a un feto que constituye un cuerpo
extraño desde el punto de vista antigénico. Varios factores regulan las reacciones
inmunológicas maternas contra el feto: Disminución de las Ig G, Fracciones del
Complemento C3 y C4, lo que sugiere mayor uso de ellas en la fase aguda de la
enfermedad.
Inhibidores inespecíficos,
hormonas y sustancias de producción local (decidua, trofoblasto y feto).
Inhibidores específicos “Anticuerpos Bloqueantes” o Aloanticuerpos. Así, la Preeclampsia
tal vez sea un estado de equilibrio entre la disminuida o aumenta producción de
Anticuerpos Bloqueantes y/o un exceso de la carga antigénica fetal, pero se
desconoce la naturaleza exacta de los factores. El reconocimiento inmunitario
del embarazo es indispensable para su éxito. Hay dos teorías para que se evite
el rechazo del Aloinjerto fetal:
Primero debe ocurrir un
reconocimiento adecuado, Hipótesis de la Inmunosupresión, y segundo, el
inmunotrofismo. Ambas llevan a una secreción localizada de Citocinas en la placenta
que a su vez producen factores que favorecen el crecimiento placentario. La decidua
hace el reconocimiento del trofoblasto inmunitario. Puede considerársele como
un órgano linfoide pues tiene un 45% de su estroma formado por Células Asesinas
Naturales, que son grandes linfocitos granulares citolíticos; los Macrófagos
que llevan a la inhibición de la producción de citocinas, también se activan
los Neutrófilos en la preeclampsia produciendo sustancias que lesionan los
vasos. En sus gránulos hay Elastasas y Proteasas que desintegran las células
endoteliales, la membrana basal vascular y la matriz subendotelial. Además
libera radicales libres de O2 que provocan la peroxidación de los lípidos de
las membranas, lisis de las células endoteliales y aumento de la permeabilidad vascular.
Leucotrienos como el B4, productos del metabolismo del ácido araquidónico que
tal vez aumenten la permeabilidad vascular, provocan vasoconstricción,
activación adicional de neutrófilos y su adherencia.
Los Neutrófilos Activados,
los Macrófagos y los Linfocitos llevan al daño vascular directamente e
interactúan con Plaquetas, Sistema de la Coagulación y el Complemento.
Lesión Endotelial.
Al lesionarse el endotelio
se expone la capa subendotelial liberando TXA2 y provocandoagregación
plaquetaria. “La Preeclampsia es un proceso que depende del trofoblasto mediado
por la disfunción plaquetaria” (Redman, 1.990).
Inicialmente se activan las
plaquetas superficiales, se adhieren y liberan TXA2 y Serotonina, siendo éstas
su principal fuente, y se reclutan plaquetas circulantes, localmente se genera trombina
que induce la formación de fibrina y la estabilización del trombo plaquetario.
La serotonina alcanza el endotelio y es destruida por la MAO y la
Catecol-O-Metil Transferasa parcial, su efecto sobre el músculo liso depende
del estado del endotelio, si hay receptores S1, mediadores de relajación, es
porque este está más o menos integro y el aumento en la síntesis de PGI2 y EDRF
darán protección contra un trombo oclusivo mediado por TXA2 y
Serotonina. No obstante, si
la pared está alterada se producirá contracción como reacción a la serotonina a
través de receptores S2 sobre el músculo liso, y la retroalimentación positiva sobre
ella es el efecto amplificador de la serotonina por mediadores neurohormonales
como catecolaminas y angiotensina II.
La labilidad de la presión
arterial en la Preeclampsia tal vez refleja la secreción episódica de catecolaminas
suprarrenales que actúan sobre las arterias sensibilizadas por la serotonina.
Así, la serotonina no causa
la Preeclampsia pero es un elemento integral de la vía fisiopatológica común
que lleva a la activación del sistema hemostático, la agregación plaquetaria y
la actividad coaguladora aumentada en la preeclámpticas.
La activación plaquetaria en
la Preeclampsia no es mediada por la trombina, el número de plaquetas disminuye
antes de la fase clínica de la enfermedad y las ya usadas no pueden reaccionar
a un estímulo de agregación adicional. Las cifras muestran variaciones
profundas diariamente pero la trombocitopenia no es frecuente y se debe hacer
diagnóstico diferencial con PTT, Síndrome Urémico Hemolítico y el Síndrome por
Anticoagulante Lúpico, enfermedades con un aumento en el consumo plaquetario
periférico por destrucción no inmune mediada por la superficie. Aunque el
tiempo de coagulación puede estar prolongado en la preeclampsia no tiene
relación con el grado de trombocitopenia.
La trombocitopenia más la
disminución de la actividad de al Antitrombina III y de la Proteína C originan
una mayor tendencia a las tromboembolias. La disminución en la fibrinolisis por
aumento en la concentración plasmática de PAIl y PAI2 se presenta desde muy
temprano en las preeclámpticas; así, la PAIl secretada por células
endoteliales, fibroblastos, plaquetas y hepatocitos se incrementa de manera
constante desde la semana 20 de gestación e incluso antes. Las cifras de PAI2,
tipo placentario, están disminuidas en los embarazos con mala evolución fetal.
También existen mecanismos
para evitar la trombosis en la pared vascular. Así las plaquetas activadas
regulan la síntesis de PGI2, pueden convertir el endoperóxido de prostaglandinas
secretado por ellas en PGI2, el cual puede ser el mecanismo más importante en
la microcirculación donde la razón célula endotelial-plaqueta es de 1/15. Las plaquetas
agregadas liberan ADP que forma el tapón plaquetario y ATP que causa vasodilatación,
pero el endotelio produce ADPasa que los fragmenta en AMP y Adenosina, fuerte
inhibidor de la función plaquetaria y vasodilatador que regula el riego
sanguíneo y previene su obstrucción en los vasos normales.
Las Células Endoteliales
producen anticoagulantes como el Heparán Sulfato que acelera la inactivación de
trombina por antitrombina III, la Trombomodulina la cual acelera la activación de
Proteína G, inducida por la Trombina y la Proteasa Nexina que inactiva la
trombina y también participa activamente en la fibrinolisis por medio de
Activadores de Plasminógeno, TPa, el Tisular, es el más importante, actúa sólo
cuando está unido a la fibrina, y la Urocinasa que convierte el plasminógeno en
plasmina en la fase líquida. Esta es la vía extrínseca de activación del
plasminógeno en plasmina, activada por el embarazo, lesión endotelial, oclusión
venosa o ejercicio. La vía exógena es por activadores como la estreptocinasa y
la intrínseca por el sistema de contacto, por ejemplo, la calicreína. La trombina
además de estimular la secreción de TPa induce un aumento aún mayor del inhibidor
de la activación del plasminógeno derivado del endotelio, PAI, el PAIl, el TPa,
y la antiplasmina alfa 2 se encuentran en la superficie de las plaquetas y en
sus gránulos haciendo que la contribución pro o antifibrinolítica de las plaquetas
dependa de la naturaleza de la agresión y del lecho vascular afectado.
Así, las células
endoteliales tienen profundos efectos sobre el tono vascular, desequilibrio
PGI2/TXA2, la función
plaquetaria y la formación de coágulos. Una disfunción suya participa de manera
importante en la fisiopatología de la Preeclampsia. Las lesiones morfológicas características
de la Preeclampsia en el lecho placentario y los vasos uterinos limítrofes, así
como la Glomerulosis Endotelial, que es la anomalía más persistente en estas
pacientes, hallándose el endotelio glomerular edematizado, lo que no se
encuentra en otras formas de HTA, apoyan la hipótesis de que la lesión
endotelial participa en la patogenia de la
Preeclampsia.
El endotelio vascular dañado
expresa antígenos que se constituyen en blancos inmunitarios, encontrándose en
un porcentaje significativo de las pacientes con Preeclampsia Severa, los anticuerpos
contra células endoteliales vasculares conformándose complejos inmunes que participan
en la alteración de la secreción de PGI2, aumentando la adhesividad
plaquetaria, activando el complemento y en la fragmentación de las monocapas de
células endoteliales por la producción del factor citotóxico circulante, el
cual aumenta la actividad mitógena en el preparto de las preeclámpticas.
Recientemente se encontró que están aumentadas inclusive desde el primer
trimestre y desaparecen a las seis semanas postparto. Hace poco se identifico
HLA-G, antígeno de histocompatibilidad clase I no polimórfico, que se expresa
en el citotrofoblasto y tal vez proteja la placenta del rechazo.
En el primer embarazo se
inicia una reacción inmunológica aberrante en la primera exposición a antígenos
paternos y fetales extraños a la placenta. La incidencia de
Preeclampsia aumenta al
cambiar el compañero sexual o después del uso de métodos de anticoncepción de
barrera. Así pues un 14% se presenta en primigestantes y el porcentaje es menor
en multigestantes. Las reacciones inmunológicas están también determinadas genéticamente,
los estudios genéticos demostraron un Tipo Recesivo de Herencia.
HEMORRAGIIA POSTPARTO
INTRODUCCION
La Hemorragia Postparto
constituye una de las 3 primeras causas de muerte materna. De las 500.000
muertes maternas que ocurren en el mundo cada año, la hemorragia postparto es
la causa del 30% de las mismas, sobre todo en países subdesarrollados. Para
definir la hemorragia postparto, se debe definir primero cuál es la pérdida
normal de sangre durante el parto.
Pritchard, en su estudio
clásico, define como normal una pérdida de sangre en:
– Parto vaginal, 500 mL.
– Parto por cesárea, 1.000
mL.
– Cesárea más histerectomía,
1.500 mL.
El diagnóstico de una
pérdida excesiva de sangre es difícil de definir clínicamente, dado que está
basado en una apreciación subjetiva.
CONCEPTO
Todo sangramiento que se
produce en el postparto capaz de producir inestabilidad hemodinámica o que
amenaza con causar esta, constituye una hemorragia postparto. Otro concepto de
hemorragia postparto es aquella que produce una disminución del hematócrito en
más del 10% entre el que tiene la paciente al ingreso y el obtenido en el
postparto, o que determine
la necesidad de transfusión
de sangre.
Cuando el déficit de volumen
sanguíneo supera el 25%, los mecanismos compensadores resultan insuficientes
para mantener el volumen/minuto y la presión arterial.
Si nos basamos en estas definiciones,
la incidencia de hemorragia postparto es del 3,9% en el parto vaginal y del
6,4% en el parto por cesárea.
Las causas básicas que
producen el sangramiento están dadas por un fallo en el mecanismo de acción de
las ligaduras vivientes de Pinard y/o del sistema de coagulación materno.
El obstetra debe considerar
varios factores adicionales en relación con la hemorragia postparto:
1. Las pérdidas de sangre se
subestiman clínicamente entre un 30-50% de lo real, dando lugar a demoras en
establecer la importancia del problema.
2. La expansión del volumen
plasmático durante el embarazo contribuye a compensar las pérdidas sanguíneas
durante el parto.
3. La hemorragia postparto
tiende a recurrir en embarazos posteriores.
ETIOLOGIA
1. Atonía uterina.
2. Retención de fragmentos
placentarios.
3. Desgarros.
4. Rotura uterina.
5. Inversión uterina.
6. Coagulopatías
hereditarias.
CLASIFICACION
I) HEMORRAGIA POSTPARTO
TEMPRANA.
Se produce en las primeras
24 horas postparto. Generalmente, ocurre en el salón de partos o en el
puerperio inmediato.
Es más frecuente que la
hemorragia tardía y se asocia a un mayor grado de pérdida desangre y de
morbimortalidad materna.
Sucede como resultado de
contracciones no eficientes del útero o de una implantación placentaria anormal;
en este caso, el sangramiento no puede ser controlado por la contracción uterina.
II) HEMORRAGIA TARDIA.
Se presenta entre las 24
horas y las 6 semanas postparto. Se produce por una relajación miometrial
transitoria asociada a endomiometritis o a retención de fragmentos
placentarios.
Etiología.
1. SUBINVOLUCION DEL SITIO
DE IMPLANTACION PLACENTARIA.
2. INFECCION, SOBRE TODO POR
GERMENES GRAMNEGATIVOS.
3. RETENCION DE FRAGMENTOS
PLACENTARIOS.
Cuadro clínico.
– Aparece generalmente a
partir del 10º día del puerperio.
– Sangre roja, coágulos
generalmente escasos.
– Al tacto vaginal cuello
entreabierto, útero subinvolucionado, blando, doloroso a la palpación, al igual
que los anejos.
– A veces se acompaña de
elevación térmica.
Complementarios.
– Hemograma con leucograma.
– Cultivo de sangre y
uterino.
– US al ingreso de la
puérpera (para determinar la existencia de restos placentarios).
CARDIOPATIA Y EMBARAZO
La gestación puede coexistir
con la mayoría de las enfermedades conocidas capaces de afectar a cualquier
mujer no gestante, lo cual se ha reportado en gran número de publicaciones y
trabajos sobre las complicaciones médicas y quirúrgicas del embarazo.
En los últimos decenios, las
complicaciones obstétricas del embarazo, fundamentalmente las relacionadas con
infecciones, hemorragias y toxemia, han podido ser controladas con mayor
efectividad, mientras que las no obstétricas siguen constituyendo un problema, principalmente
las relacionadas con las cardiopatías. Se acepta, según numerosos autores que la enfermedad cardíaca orgánica es la
principal causa de muerte materna indirecta, siendo la cuarta causa cuando se
analizan todas las muertes maternas.
La incidencia de cardiopatía
y embarazo varía entre el 1% y el 14%. De ellas, las lesiones valvulares
reumáticas representan alrededor del 60-75%. Las cardiopatías congénitas son menos
frecuentes, aunque su número se ha incrementado en los últimos años. Esta modificación
en el tipo de cardiopatía encontrada en los últimos decenios, se debe a una disminución
en la incidencia de la cardiopatía reumática y a la mayor frecuencia del diagnóstico
de lesiones congénitas en etapas tempranas de la vida, lo que permite un mejor tratamiento
médico que, junto a la modernización del tratamiento quirúrgico, han logrado
que un mayor número de mujeres con cardiopatías congénitas alcance la edad
reproductiva. Las cardiopatías congénitas constituyen actualmente casi la mitad
de las cardiopatías halladas en el embarazo.
Los marcados cambios
hemodinámicos estimulados por el embarazo tienen un notable efecto sobre la
cardiopatía subyacente en la mujer embarazada. En los cambios hemodinámicos,
resulta de gran importancia el hecho de que durante la gestación el volumen/minuto
se incrementa hasta un 30-50%. Cappeles y Clapp han demostrado que casi la
mitad del aumento total ocurre hacia las 8 semanas y se hace máxima hacia el segundo
trimestre. El incremento temprano puede atribuirse al aumento del volumen
sistólico que, en apariencia, resulta de la disminución de la resistencia
vascular, acompañada de una
PA disminuida.
Dado que es evidente que en
etapas tempranas del embarazo se producen alteraciones hemodinámicas
significativas, la mujer con una disfunción cardíaca clínicamente importante puede
experimentar un empeoramiento de la insuficiencia cardíaca antes del segundo trimestre.
El buen resultado de la
relación cardiopatía embarazo-parto-puerperio depende de:
1) Capacidad funcional del
órgano.
2) Aparición de
complicaciones que aumenten el trabajo cardíaco durante el embarazo y puerperio.
3) Buena calidad en la
atención médica.
4) Factores psicológicos y
socioeconómicos.
De ahí la necesidad del
trabajo conjunto y coordinado entre obstetras, cardiólogos e internistas. Sin
embargo, a veces es el obstetra quien diagnostica e inicia el manejo de algunas
de las complicaciones resultantes del embarazo en una gestante cardiópata.
La valoración de las
embarazadas en quienes se sospecha enfermedad cardíaca debe incluir
interrogatorio cuidadoso, exploración física completa y pruebas de laboratorio
no invasivas para establecer el diagnóstico y pronóstico de la misma.
Capitulo III:
ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DEL RESULTADO:
CONCLUSIONES:
·
Si
las enfermedades no son curadas a tiempo producen muerte o enfermedades
hereditarias.
·
La
falta o inadecuada atención prenatal y durante el parto producen enfermedades
que conllevan a la muerte.
·
La
madre debe tener en cuenta hacerse pruebas de todo tipo para ver que daño puede
ocasionar a su hijo y tomarse el tiempo para llevar un tratamiento para no
contagiarlo y su hijo tenga una buena salud.
·
El
dinero no es tan importante lo importante es la vida y por ella debemos luchar
sea como sea y salir adelante.
·
Nada
es fácil en la vida y no por no tener dinero vas a dejarte a morir el dinero no
lo es todo piensa en tu vida porque si importa.
BIBLIOGRAFÍA:
- Enciclopedia de medicina y enfermería MOSBY. Ed.:
Océano.
·
Chicco G, Gennai A, Ceccherini M, Marelli R, Pallassini A. Gingival
changes in pregnancy. Stomatol Mediterr. 1989
·
Murtomaa H, Holttinen T, Meurman JH.
Conceptions of dental amalgam and oral health aspects during pregnancy in
Finish women. Scand J Dent
Res. 2001
·
Salvalini E, Di Giorgio R, Curatola A, Mazzanti L, Pratto G. Biochemical modifications of human whole saliva induced by pregnancy. Br
J Obstet Gynaecol. 1998
·
Sooriyamoorthy
M, Gowe DB. Hormonal influences on gingival tissue: relationship to
periodontal disease. J Clin Periodontol. 1989
·
Samant A, malik CP, Chabra SK, Devi PK. Gingivitis and periodontal
disease in pregnancy. J periodontol. 1978.
·
Valena V, Young WG. Dental
erosion patterns from intrinsic acid regurgitation and vomiting. Aust Dent J.
2002
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20/08/2012
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“Universidad nacional de Cajamarca”
ALUMNA: Jhosselyn Ashley
Scarleth Silva Araujo
EPÍGRAFE:
“La vida del nuevo ser depende solamente de
como se proteja la madre”
DEDICATORIA:
Esta monografía fue hecha por una alumna con
el único propósito de dar a conocer ciertas enfermedades o transtornos
causantes de que el niño con el tiempo
no viva del todo bien o la muerte inmediata del feto antes del tiempo de nacer debido al descuido de las madres.
AGRADECIMIENTO
En primer lugar quisiera agradecer a dios por
ayudarme a seguir adelante y hoy poderles escribir esto y por otra parte
agradezco que hayan leído un poco de lo que yo he escrito y espero les sirva
para el resto de su vida.
ÍNDICE:
Resumen………………………………....4
Introducción……………………………6
CapituloI
El problema……………………………..7
Planteamiento del problema……8
Formulación del problema………9
Objetivos…………………………………10
Hipótesis…………………………………11
Justificación…………………………….12
Antecedentes…………………………..13
Capitulo II
Marco teórico…………………………..14
Maco jurídico………………………….
Marco conceptual……………………
Capitulo III:
Análisis e interpretación……………..
Conclusiones……………………….
Sugerencias………………………….
Bibliografía…………………………..
RESUMEN:
Las enfermedades o trastornos causantes de la muerte tanto de la madre como
la muerte del feto.
Estas enfermedades, trastornos son:
· Anemia en el embarazo
· Trastornos hipertensivo
· Retardo del crecimiento ultrauterino.
· Sangramiento
· Rotura prematura de la membrana
INTRODUCCIÓN:
Como antes dije esta monografía nos trata de
mostrar más detalladamente aquellas enfermedades que pueden causar pérdida o
riesgo de pérdida del feto en el embarazo.
Las enfermedades son comunes y no solo
arriesgan la vida del feto sino también la muerte de la madre y es que estas
enfermedades actúan indirectamente porque son enfermedades latentes antes,
durante y después del embarazo.
Capitulo I:
EL PROBLEMA:
LAS ENFERMEDADES DE LAS MADRES QUE CAUSAN DAÑOS A SUS HIJOS
PLANTEAMIENTO DEL
PROBLEMA:
¿Por qué los niños mueren por las enfermedades que tiene la madre
o heredan lo que estas tienen?
FORMULACIÓN DEL PROBLEMA:
Hoy en día la mayoría de la
comunidad llegan a tener alguna enfermedad antes del embarazo sea una simple
infección que puede ser causante de abortos espontáneos o tal vez el sida;
estas enfermedades pueden ser curadas para no heredar esa enfermedad con adecuados
medicamentos queremos ver cual es
OBJETIVOS:
· Prevenir las enfermedades de transmisión
sexual para no contagiar al bebe.
· Tener un adecuado cuidado durante el embarazo
y parto.
· Dar a conocer los medicamentos que puedes
tomar para no afectar al feto ni a ella misma.
· Las causas y efectos de las enfermedades.
· Ayudar
con la información a las personas que lo necesitan.
HIPÓTESIS:
La falta o mala atención prenatal ocasiona la
pérdida del bebe o del contagio del embarazo.
JUSTIFICACIÓN:
Según lo estudiado esta
demostrado que la falta de atención prenatal es la mayor causante de que las
mujeres embarazadas no sepan que enfermedades tienen y que pueden perjudicar al feto hasta causarle la muerte
ahora o a larga; es decir provocar un aborto y heredar esa enfermedad.
ANTECEDENTES:
Siempre a ocurrido tanto en la
edad moderna como en la antigua los antecedentes son vistos en la actualidad y
es que en realidad sigue ocurriendo.
Todo lo que se habla se ve día a
día en la mayoría de hospitales y es que el mal trato que emplean algunas
especialistas en salud hace que varias personas no acudan a centros de salud
por el miedo tanto a ser mal atendidas como por el costo que tienen que pagar.
Capítulo II
MARCO TEÓRICO:
ANEMIA Y EMBARAZO
I. ANEMIAS DIRECTAMENTE RELACIONADAS CON LA GESTACION:
1. ANEMIA FERROPENICA.
Supone el 95% de
anemias en la embarazada. El embarazo y el parto representan un drenaje de
1-1,3 g de hierro que se extrae, fundamentalmente, de las reservas maternas. En
una mujer normal los depósitos de hierro alcanzan los 2 g, hallándose un 65% de
dicha reserva en los hematíes circulantes. La ferritina, localizada en el
hígado, médula ósea y en el bazo, constituye el 25% de esta reserva.
Si el intervalo
entre los embarazos es corto, si en el embarazo anterior se presentó una
hemorragia significativa, o la ingesta de hierro es pobre, se desarrollará una
anemia por déficit de hiero.
A veces, existen
con anterioridad al embarazo factores predisponentes (menstruaciones con sangramiento
abundante, dietas inadecuadas, embarazos previos, parasitismo intestinal,
dietas para bajar de peso, intolerancia al hierro oral y otros), comenzando
éste con las reservas de hierro exhaustas.
La anemia
ferropénica se caracteriza por un descenso de la masa eritrocitaria producido
por la falta o disminución de la biodisponibilidad de hierro. Se produce cuando
las pérdidas o los requerimientos superan el aporte de hierro que proporciona
la dieta.
El embarazo
representa una época de riesgo de déficit de hierro por aumento de las
necesidades por lo que es necesario un aporte extra de hierro, bien a través
del enriquecimiento o por suplementos.
El hierro, al
participar en numerosas rutas metabólicas, es un elemento vital en el organismo
humano. De ahí, la importancia de la detección de una leve deficiencia de
hierro, así como la causa subyacente para poder tratarla.
Pueden
distinguirse tres estadios sucesivos de pérdida de hierro, que se correlacionan
con diversas pruebas de laboratorio.
1.
Disminución de las reservas de hierro.
No afecta el
aporte de hierro necesario para la eritropoyesis. Se puede reconocer por un descenso
de la ferritina sérica y por la ausencia o disminución de la hemosiderina
retículo endotelial en el aspirado de médula ósea.
2.
Descenso de la eritropoyesis por déficit de hierro.
Se caracteriza
por una disminución del aporte de hierro a los precursores eritroides pero sin
llegar a producir anemia, aunque los hematíes circulantes empiezan a ser
microcíticos e hipocrómicos. Aumenta la expresión de receptores de la transferrina
y su concentración para intentar captar más hierro; y si resulta insuficiente,
el hierro sérico desciende y, por tanto, la saturación de la transferrina.
3.
Anemia por deficiencia de hierro.
Representa el
último estadío y se asocia a una disminución de la concentración de hemoglobina
Cambios patológicos que se producen en el organismo materno y
llevan a la anemia.
1. Depleción de las reservas de hierro en hígado, médula ósea y en el
bazo.
2. Caída de las concentraciones de hierro sérico y en el porcentaje
de saturación de transferrina.
3. La capacidad de unión del hierro, reflejo de la transferrina no ligada,
aumenta y el hematocrito cae.
4. A causa de la disminución de las reservas de hierro, se liberan en
la circulación periférica hematíes microcíticos e hiopocrómicos.
Condiciones que determinan el aumento del volumen plasmático y de
la masa eritrocítica.
a. Masa eritrocítica:
– Necesidad de transportar el aumento de oxigeno requerido por el
embarazo.
b. Volumen sanguíneo:
– Control de la temperatura corporal al aumentar el flujo de sangre
a través de la piel.
– Satisfacer las demandas de la circulación uterina.
– Suministrar una reserva para la hemorragia post-parto.
DIAGNÓSTICO
DE LABORATORIO
Las alteraciones
en las pruebas biológicas que produce el déficit de hierro son de gran valor tanto
para el diagnóstico como para evaluar la respuesta al tratamiento. Según la
intensidad del déficit de hierro y la patología asociada existen distintos
patrones de presentación analíticos.
Para algunos
autores en el embarazo la evaluación por el laboratorio de las pruebas para el diagnóstico
de la anemia por déficit de hierro puede ser confusa.
Las pruebas de
laboratorio básicas que se han de realizar son:
1.
Hemograma. Hb,
Hcto, VCM, HCM, CHCM: Disminuidos.
2.
Hierro Sérico:
Disminuido.
Cuando las
reservas de hierro corporal descienden significativamente y el aporte es
insuficiente, el hierro sérico desciende.
Puede
encontrarse elevado anormalmente en caso de que la muestra de sangre esté hemolizada.
Si el paciente
está en tratamiento con hierro por vía oral o parenteral se obtendrán valores más
altos de la realidad. El hierro por vía oral se debe suspender al menos tres
días antes de la extracción de la muestra para su estudio para evitar
interferencias.
3. Capacidad Total de Fijación del Hierro o Captación (TIBC):
Aumentada.
La TIBC por la
transferrina se eleva > 350-400 mcg/100 mL. En condiciones normales sólo dos
tercios de los lugares de fijación de la transferrina al hierro están ocupados.
4. Índice de Saturación de Transferrina: Disminuido.
El índice de
saturación de la transferrina, que expresa la cantidad de hierro que transporta
la transferrina con respecto a la cantidad total de hierro que podría
transportar expresado en %, desciende y es < 15%.
5. Protoporfirina IX Eritrocitaria: Aumentada.
La falta de
hierro a nivel medular impide la síntesis del grupo hemo por los precursores eritroides,
lo que da lugar a un aumento de la protoporfirina eritrocitaria libre.
6. Lámina Periférica: Hipocromia y Microcitosis con Anisocitosis.
Algunos
contadores automáticos son capaces de cuantificar (%) la población
eritrocitaria en función del volumen y de la hemoglobina corpuscular del
hematíe. Así, cuando hay más de un 3% de hematíes hipocrómicos con respecto al
total podemos sospechar la existencia de ferropenia.
En los hematíes
se producen alteraciones morfológicas tempranas. Así, se observa anisocitosis junto
con ovalocitos y eliptocitos. El RDW (Red Cell Distribution Width) o Amplitud de
Distribución Eritrocitaria (ADE) del hemograma es una medida (%) del
coeficiente de variación del volumen eritrocitario.
En caso de
anemia ferropénica, se observa un RDW o ADE mayores del 14-15% debido a la gran
heterogeneidad de la población eritrocitaria, también puede aumentar por la
presencia de reticulocitosis en respuesta al tratamiento con hierro,
acompañándose en este último caso de elevación del volumen corpuscular medio (VCM).
Es de gran utilidad para distinguir de otras anemias microcíticas,
especialmente del rasgo de la Beta-Talasemia minor (RDW normal, menor o igual
al 14-15%, y VCM y HCM bastante bajos).
A medida que
progresa el déficit de hierro se altera la eritropoyesis y aparecen hematíes microcíticos
(VCM < 80 fl) e hipocrómicos (HCM < 27 pg), disminuye la concentración de
hemoglobina y el número de reticulocitos (anemia arregenerativa). En el 50-70%
de los adultos se observa trombocitosis, especialmente cuando se asocia a
pérdidas sanguíneas. En niños, se puede observar trombopenia (28%) y trombocitosis
(35%). Una discreta leucopenia puede existir en déficits severos de hierro.
En resumen una
lamina periférica demostrando hematíes microcíticos e hipocrómicos es sugstiva de deficiencia de
hierro.
7. Ferritina Sérica: Disminuida.
La concentración
de ferritina sérica se correlaciona, habitualmente, con las reservas de hierro
corporal. Concentraciones < 10 mcg/L son diagnósticos de anemia ferropénica,
y valores de 10-20 mcg/L son altamente sugestivos de déficit de hierro.
El tratamiento
con hierro por vía oral altera los resultados durante unas 3 semanas, y por vía
parenteral al menos 1 mes más después de su suspensión.
8. Recuento de Reticulocitos: Disminuido.
9. Receptor Sérico de la Transferrina.
Circula unido a
la transferrina y se correlaciona con la cantidad de receptor en la superficie de
las células. Su síntesis aumenta en los déficits de hierro.
Como
consecuencia de un incremento normal de ciertas proteínas durante el embarazo,
la capacidad total de unión del hierro puede estar elevada en el 15% de las
gestantes con reservas normales. En general, una concentración de hierro sérico
menor de 60 mg/dL con menos del 16% de saturación de transferrina es diagnóstica
de una anemia por déficit de hierro. Aunque los niveles de ferritina sérica
disminuyen ligeramente durante el embarazo, una disminución grande de los
niveles de la misma es el mejor indicador de una reserva de hierro disminuida.
TRATAMIENTO:
El tratamiento
de toda anemia ferropénica de la embarazada requiere:
– Realizarse a plazo fijo (terminar antes del parto).
– No utilizar transfusiones de sangre total.
– Si necesita transfusión emplear glóbulos lavados (fecha muy
próxima al parto o cesárea o existe imposibilidad de ferroterapia).
– Elevar las reservas de hierro.
A. Profiláctico.
En el embarazo
el duodeno absorbe 1,3-2,6 mg. de hierro elemental diariamente en pacientes con
reservas normales,, aumentando la absorción en pacientes con déficit de hierro.
En aquéllas que no muestran signos de anemia por déficit de hierro, no esté
claro si la profilaxis con hierro aumenta el hematócrito al término de la
gestación.
– Hierro elemental 60 mg oral desde la 1a consulta prenatal. Una
ingestión de 60 mg de hierro elemental es una profilaxis diaria adecuada en las
pacientes con feto único.
B. Patogénico.
– Tratar la causa (parasitismo, sangramientos digestivos, gastritis,
anaclorhidria, etc.).
C. Específico.
Muchas de las
preparaciones de hierro contienen 35-100 mg de hierro elemental de los cuales
el 10% se absorbe en el duodeno.
El tratamiento
de elección son las sales ferrosas por vía oral, ya que el ion ferroso se absorbe
mejor que el férrico. El sulfato ferroso es la sal de hierro más utilizada,
aunque existen otras en el mercado.
La cantidad de
hierro absorbido depende de la cantidad de hierro elemento del preparado más
que del tipo de sal, y éste debe variar entre 50-100 mg por dosis, ya que cantidades
mayores aumentan los efectos secundarios, especialmente los gastrointestinales.
La máxima absorción se produce cuando se ingiere en ayunas, ya que algunos componentes
de la dieta u otros fármacos como los antiácidos (la absorción de hierro es pH
dependiente) pueden disminuir su absorción.
Ferroterapia Oral.
a) Dosis: 600-1.200 mg/día VO ½h antes de las comidas.
– Fe total (mg) 1º y 2º T.: (Hb normal - Hb paciente) x 255.
– Fe total (mg 3º T.: (Hb normal - Hb paciente) x 300.
Nos permite
valorar el tiempo que se requiere para resolver la anemia, teniendo en cuenta
una absorción máxima de 5 mg/día, aunque en el último trimestre puede llegar
a triplicarse.
b) Productos disponibles
1. Gluconato ferroso 300 mg = 36 mg de Fe elemental. Mejor tolerancia.
2. Sulfato ferroso 300 mg = 60 mg de Fe elemental.
3. Fumarato ferroso 200 mg (1Tab)= 65 mg de Fe elemental.
Añadir Vitamina
C 1 Tableta (500 mg)/día.
c) Interacciones.
No acompañar de
leche, té, café o huevo, ya que interfieren su absorción y algunos (como el té)
extraen Fe almacenado. Sí con jugos de frutas.
d) Efectos secundarios.
La mayoría de
los pacientes toleran bien las sales de hierro orales, y aproximadamente, un
10-20% pueden tener síntomas atribuibles al tratamiento con hierro.
Los efectos
adversos más frecuentes son:
1.
Gastrointestinales.
Dependen del
contenido de hierro ferroso del preparado comercial. Estos efectos se producen
1-2 horas después de la ingestión del hierro. Pueden reducirse administrando el
hierro durante o después de las comidas, y si los síntomas persisten, se debe
reducir la cantidad de hierro elemento de cada dosis, cambiando de preparado comercial.
Si continúan los síntomas, se reducirá a una única dosis diaria, y si se tolera
bien durante un tiempo puede aumentarse hasta conseguir la dosis terapéutica.
– Náuseas y vómitos.
– Dolor epigástrico.
– Anorexia.
– Pirosis.
– Diarrea.
– Estreñimiento.
2.
Hemosiderosis y hemocromatosis:
Por administración prolongada de grandes
cantidades de hierro.
10
e) Respuesta al tratamiento.
Estará dada por una reticulocitosis dentro de
las dos semanas de iniciado el tratamiento.
f) Falta de respuesta al tratamiento vía oral.
Habrá que pensar por orden de frecuencia,
que:
1. La paciente no toma correctamente el
hierro.
2. Las pérdidas son superiores al hierro
aportado
3. Que el
diagnóstico inicial era erróneo o multifactorial (por ejemplo, déficit de ácido
fólico en niños).
4. Padece
malabsorción.
g) Contraindicaciones de la administración
de Hierro oral.
1. Hemosiderosis
y hemocromatosis.
2. Anemias
hemolíticas o debidas a otros déficits vitamínicos.
3. No
administrar al mismo tiempo hierro vía oral y parenteral. Al pasar de la forma
oral a parenteral se debe esperar 24 horas, y si se cambia de forma parenteral
a oral se esperará una semana.
4. Ulcera
péptica, enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.
Ferroterapia
Parenteral.
a)
Circunstancias (Indicaciones) que hacen necesario el uso del hierro parenteral
IM.
1. Intolerancia
gastrointestinal. Muy excepcionalmente, a pesar de distintas pautas de
administración.
2. Síndrome de
malabsorción intestinal.
3. Plazo corto
con respecto a la fecha del parto (6 sem.) y Hb= 85 g/L).
4. No hay
respuesta al tratamiento oral (sólo excepcionalmente).
5.
Contraindicación de la vía oral
b) Condiciones
indispensables para la utilización del hierro parenteral.
1. Cifra baja de
hierro sérico.
2. Cálculo de
las necesidades de hierro.
3. No exceder la
dosis total de 2.000 mg.
c) Productos
disponibles.
1. Hierro
Dextrán 1,5 mg/kg/día (100 mg/día) IM o IV (Amp. 1 y 2mL,
2. Sacarato óxido de hierro
IV. (Amp. 5 mL: 20 mg/mL).
3. Sorbitol (sólo IM).
d) Dosis.
La dosis de hierro sin
diluir no debe ser superior a 100 mg/día y la dosis total se debe calcular correctamente,
para reponer los depósitos tisulares del hierro, según la fórmula siguiente:
Hierro total (mg) = [Hb
deseada-Hb paciente] x peso kg x 2,2 + 600-1.000 mg.
e) Forma de administración.
Antes de administrar una
inyección de hierro por vía IM o IV, se recomienda empezar de forma lenta
inyectando 0,5 mL y observar la aparición en el paciente de posibles reacciones
adversas durante la hora siguiente. Si no hay complicaciones se continuará con
la dosis calculada.
El valor de esta prueba es
limitado ya que las reacciones anafilácticas no son dosis dependientes, y
también pueden ocurrir con dosis muy pequeñas.
La velocidad de
administración intravenosa de hierro dextrano no diluido no debe ser superior a
1 mL/min. Para evitar efectos secundarios, la cantidad de hierro a administrar,
tanto vía IM o IV, no debe superar los 100 mg/día.
Forma IM. La inyección en
bayoneta o Z es la más recomendable
Forma IV. Se puede diluir en
100-250 mL de suero fisiológico y administrarlo lentamente en unas 2 horas. Se
suele reservar para alteraciones de la hemostasia que contraindican el uso
intramuscular.
f) Efectos
secundarios-Reacciones adversas.
1. Dolor local
2. Oscurecimiento de la piel
que rodea el punto de inyección
3. Flebitis
4. Fiebre
5. Artralgias
6. Mialgias
7. Hipotensión
8. Adenopatías-Linfangitis
9. Urticaria
10. Anafilaxia
11. Mareos.
12. Cefaleas.
13. Necrosis de tejidos.
14. Irritación urinaria.
15. Orinas oscuras.
16. Hemosiderosis (lo más
peligroso).
g) Contraindicaciones de la
administración de hierro parenteral.
1. Hemoglobina > 100 g/L.
2. No descenso del hierro
sérico.
3. Tolerancia de la vía
oral.
Duración del Tratamiento.
Debe mantenerse hasta al
menos 2 meses después de normalizado el hematócrito y la hemoglobina.
La respuesta hematológica al
tratamiento es la misma tanto por vía oral como parenteral.
La respuesta inicial es el
aumento de los reticulocitos y posteriormente se observa el aumento de la
hemoglobina, los hematíes y el hematócrito.
Se recomienda realizar un
hemograma y determinar el número de reticulocitos aproximadamente 7-10 días
después de iniciar el tratamiento.
Si la respuesta es óptima se
observará una reticulocitosis, y la Hb aumentará 1,5-2,5 g/L/día.
Así, al cabo de 3 semanas la
Hb habrá subido 20 g/L, si inicialmente era inferior a 100 g/L.
Después de que la Hb alcanza
valores normales, generalmente 1-2 meses después del inicio del tratamiento,
según la intensidad de la anemia, el paciente debe continuar 6-12 meses más (o
el tiempo necesario para que la concentración de ferritina supere los 50 mcg/L)
con el mismo tratamiento para rellenar correctamente los depósitos.
Según la respuesta al
tratamiento, las anemias pueden ser ferrosensibles o ferrorefractarias (se
asocian a trastornos del metabolismo del hierro).
Yatrogenia en el
Tratamiento.
1. Creer preferible la vía
parenteral a la vía oral.
2. Comenzar el tratamiento
curativo sin dosificar el hierro sérico.
3. Realizar el tratamiento
sin calcular la dosis total de hierro.
4. Utilizar más de 2.000 mg.
de hierro parenteral.
5. Transfundir sin
indicación.
2. ANEMIA MEGALOBLASTICA.
Los requerimientos diarios
de folatos en la dieta de una mujer son de alrededor de 0,05 mg/día aumentando
a 0,5 a 1,0 mg/día durante un embarazo normal.
Aproximadamente del 10 al
25% de las gestantes tienen niveles séricos bajos de folatos, aunque aún sin
ácido fólico suplementario solo el 5% de las gestantes desarrollará una anemia
megaloblástica del embarazo.
Durante el embarazo existe
un aumento de las necesidades de Ac.Fólico y B12 para la síntesis del ADN y del
ARN por el rápido crecimiento celular del embrión y del feto en desarrollo. La
anemia megaloblástica del embarazo es causada por deficiencia de Ac.Fólico, no
de VitB12. También puede sufrir una deficiencia de Ac.Ascórbico (factor citrovorum)
asociada a la de Ac.Fólico. La deficiencia de Ac.Fólico y Ac.Ascórbico
determinan un aumento de las complicaciones sépticas de la madre, abortos,
partos prematuros, ruptura prematura de membranas y otros.
FACTORES DE RIESGO
– Embarazo múltiple
– Portadoras de
hemoglobinopatías.
– Ingestión de fenitoína.
CLINICA
1. Períodos avanzados del
embarazo o puerperio.
2. Antecedentes de
desnutrición o dieta insuficiente.
3. Antecedentes de
infecciones crónicas.
4. Palidez (blanco perla),
disnea, esplenomegalia, vómitos, diarreas, cambios en lengua.
5. No hay manifestaciones
neurológicas.
6º. Púrpuras.
DIAGNOSTICO
1) Hemoglobina y hematócrito
bajos.
2) Leucopenia.
3) Plaquetas normales o
bajas.
4) Lámina periférica:
Macrocitosis, punteado basófilo, leucocitos de Pitaluga y
macroplaquetas.Polimorfonuclear
hipersegmentado
5) Médula ósea
megaloblástica.
6) Determinación de
Ac.Fólico sérico < 4 mg/L.
TRATAMIIENTO
a) Profiláctico.
1. Acido fólico 1 mg/día
(tabletas).
2. Acido ascórbico 200
mg/día (1/2 tableta de 500 mg/día).
b) Específico.
1. Acido fólico 5-10 mg/día
VO (tabletas).
2. Hierro en dosis
terapéutica (la transformación de la médula ósea megaloblástica en normal crea
gran necesidad de hierro).
3. VitB12 (eventualmente).
Antes de iniciar el
tratamiento debe buscarse la existencia de una infección que condicione la anemia
(infección urinaria es la más frecuente) y pueda hacerla refractaria al
tratamiento.
Aunque la anemia
megaloblástica es refractaria a la vitamina B12, eventualmente puede ser necesaria
su administración. Una característica de esta anemia es su remisión espontánea después
del parto.
En casos severos o en fecha
próxima al parto pueden requerirse transfusiones.
3. ANEMIA HIPOPLASICA.
Se considera por algunos como
una manifestación de toxemia. Rara y de gravedad variable.
Puede tener remisiones
parciales o completas, y en algunas ocasiones desaparecer espontáneamente
después del parto. Puede provocar muerte fetal y parto pretérmino.
DIAGNOSTICO
a) Clínica.
La anemia es de desarrollo
rápido, con palidez, fatiga y taquicardia. Las manifestaciones clínicas
dependen de los grados de la anemia, la granulocitopenia y la trombocitopenia.
Puede haber formas globales,
con caída de los tres sistemas, o formas parciales con la afectación de uno
sólo de ellos.
b) Exámenes de laboratorio.
1. Hemoglobina muy baja.
2. Hematócrito reducido.
3. Trombocitopenia.
4. Hierro sérico elevado.
5. Médula ósea hipocelular
con depresión selectiva o de los 3 sistemas (pancitopenia).
TRATAMIENTO
a) Medidas para conservar la
vida de la paciente:
1. Transfusiones de
concentrados de glóbulos rojos.
2. Transfusión de plaquetas.
3. Administración de
antibióticos (no profilácticos y con antibiograma).
4. Administración de
anabólicos (Nerobol 1-3 mg/kg/día VO).
b) Desde el punto de vista
obstétrico:
1. Gestación en 1erT:
Interrupción del embarazo.
2. Gestación próxima al
término: Interrupción por cesárea cuando el feto sea viable.
TRASTORNOS HIPERTENSIVOS Y
EMBARAZO
El embarazo puede inducir
una hipertensión en mujeres sanas o bien agravar una hipertensión prexistente.
En general, los trastornos
hipertensivos que complican el embarazo son frecuentes y, junto a la hemorragia
y la infección, constituyen las tres primeras causas de muertes maternas directas,
por lo que siguen siendo uno de los grandes problemas de la Obstetricia
FACTORES EN UNA GESTANTE QUE
INCREMENTAN EL RIESGO DE
DESARROLLAR UNA PREECLAMPSIA
1. Gestantes con edades en
los extremos de la vida reproductiva.
2. Factores ambientales.
3. Paridad (multíparas).
4. Predisposición genética.
5. Raza (mayor
predisposición en la raza negra).
6. Sobredistensión uterina.
7. Malnutrición.
8. Presencia de anticuerpos
antifosfolípidos.
9. Antecedentes de:
Diabetes, Hipertensión arterial crónica, Enfermedad renal.
DIAGNOSTICO:
A. SINTOMAS:
a) Cerebrales.
1. Cefalea.
Más frecuente en casos
graves. Suele ser frontal y occipital, pulsátil o sorda, acompañada de síntomas
visuales, siendo los más frecuentes los escotomas y la percepción transitoria
de luces o manchas negras. No cede al tratamiento con analgésicos y es un signo
que anuncia, con frecuencia, la primera convulsión.
2. Irritabilidad.
Las convulsiones raramente
se presentan sin que la gestante muestre primero signos sucesivos de
irritabilidad del SNC.
3 .Somnolencia persistente.
4. Insomnio.
5. Confusión mental.
6. Amnesia.
b) Sensoriales.
1. Zumbidos de oídos,
vértigos, sordera.
2. Alteraciones del olfato,
y del gusto.
3 .Alteraciones visuales.
·
Escotomas.
·
Centelleo.
·
Moscas
volantes.
·
Diplopia.
·
Hemianopsia.
·
Amaurosis.
·
Desprendimiento
de retina, generalmente unilateral.
·
Ceguera.
Se inicia como una incapacidad brusca para enfocar, con visión borrosa que
llega hasta la ceguera total, resultado de una alteración en la corteza occipital,
más que en la retina.
c) Gastrointestinales.
1. Náuseas, vómitos.
2. Hematemesis.
3. Ictericia.
4. Dolor epigástrico o en el
cuadrante superior derecho.
Indica distensión de la
cápsula del hígado, acompañándose de alteraciones de las pruebas hepáticas.
El dolor en barra es un
signo tardío y premonitorio de convulsiones inminentes. Es frecuente en la
Preeclampsia severa y en el Síndrome HELLP. Puede aparecer antes que otros
signos o síntomas más obvios de Preeclampsia.
B. HALLAZGOS CLINICOS.
La Preeclampsia constituye
un conjunto mal definido de signos clínicos, ni exclusivos ni precisos. El
principal signo de esta entidad es la hipertensión arterial, sin que exista aceptación
universal de criterios para el diagnóstico de la misma.
a) Cardiovascular-Renal.
1. Hipertensión Arterial.
Es el signo de mayor
importancia, aunque la hipertensión, por sí sóla, no siempre es un indicador
confiable de gravedad. El control de la PA debe hacerse siempre y realizarse de
la forma establecida.
2. Edema.
Signo común de la Preeclampsia
pero no diagnóstico de la entidad. Resulta de la disminución de la presión
coloido-oncótica, secundaria a la albuminuria y a la pérdida de la integridad
de las células endoteliales de los capilares con aumento de su permeabilidad.
Se asocia a una ganancia de
peso rápida de 2 Kg. (5 lbs.) o más en una semana.
Características del edema en
la Preeclampsia:
·
Edemas
matutinos.
·
Edemas
de manos y cara. Más relacionados con la retención de sodio, aunque pueden
presentarse en un 10-15% de gestantes en las que la presión arterial se mantiene
normal durante toda la gestación.
·
Edemas
en miembros inferiores. También pueden ser debidos a mecanismos hidrostáticos.
Se pueden hallar edemas
significativos hasta en un 30% de gestantes normales; también, los edemas
pueden estar ausentes en el 40% de gestantes preeclámpticas.
Causas de Edema en el
embarazo:
1. Ingestión excesiva de
sal.
2. Hipoproteinemia.
3. Presión mecánica sobre
las venas de las piernas.
4. Presión venosa aumentada.
5. Compresión venosa por el
crecimiento del útero.
6. Actividad de vasopresinas
y hormonas.
3. Proteinuria.
Suele seguir a la
hipertensión arterial o aparecer simultáneamente con ella. El vasoespasmo
provoca isquemia renal con daño glomerular lo que aumenta la permeabilidad de
la membrana basal y la pérdida de proteínas de baja selectividad.
En la Preeclampsia existe
una permeabilidad elevada para casi todas las proteínas de alto peso molecular,
que normalmente no son filtradas por el glomérulo, por lo que su aparición en
la orina significa un proceso glomerulopático.
La proteinuria se define
como la presencia de 300 mg. o más en la orina de 24 horas o 1 g/L o más en dos
muestra de orina tomadas al azar con 6 horas de intervalo. Normalmente, en el
embarazo hay una proteinuria que oscila entre 5 y 15 mg/mL del primer al tercer
trimestre.
En la presencia de proteínas
hay resultados falsamente positivos, si la orina es alcalina, y falsos
negativos, si la orina es diluida o si hay proteínas que no son la albúmina.
Por sí sólo, ningún nivel de
proteinuria puede ser indicación para terminar la gestación. La proteinuria a
los niveles nefróticos pueden estar asociados a una hipoproteinemia y a una
presión oncótica reducida lo que contribuye al edema.
La proteinuria está
constituida por proteínas de baja selectividad y corresponde a una mezcla de
varias proteínas de diferentes pesos moleculares.
La proteinuria de la
Preeclampsia ocurre en ausencia de un sedimento urinario nefrítico (hematíes,
cilindros hemáticos) o nefrótico (lípidos birrefringentes, cilindros céreos).
Cuando estos elementos están presentes, deben alertar al clínico de la posibilidad
de una enfermedad renal subyacente.
El sedimento urinario en la
Preeclampsia es usualmente no relevante y en muchas ocasiones muestra una gran
cantidad de cilindros granulosos finos y gruesos.
Errores.
·
Falsos
positivos.
– Contaminación con
secreciones vaginales.
– Ejercicios.
– Infección urinaria.
– Deshidratación.
·
Falsos
negativos.
– Dilución.
Puede existir Preeclampsia-Eclampsia
sin proteinuria. Su presencia es signo de mala evolución.
4. Aumento excesivo de peso.
Se puede presentar una
ganancia rápida de peso en una gestante sin Preeclampsia.
Por otra parte, en el
estudio de Chesley, sólo un 10% de las eclámpticas presentaron una ganancia de
peso rápida.
Cuando el aumento de peso
excede los 900 g. en una semana o los 2,7 Kg. en un mes, se debe sospechar una
Preeclampsia. La retención de líquido puede manifestarse por una ganancia
rápida de peso antes de que el edema se haga demostrable.
No hay pruebas de que el
control del aumento de peso, la dieta hiposódica o los diuréticos prevengan el
desarrollo de Preeclampsia y, por el contrario, estos últimos la empeoran.
5. Signos de fallo cardíaco.
La presencia de ascitis,
hidrotórax o crepitantes pulmonares son signos de ICC, debiéndose buscar
ingurgitación yugular o ritmo de galope.
6. Oliguria, anuria,
hematuria o hemoglobinuria.
La oliguria constituye un
signo ominoso.
b) Neurológicos.
1. Hiperreflexia.
Resultado de la
irritabilidad del SNC. En algunos casos, se presentan clonus y contracciones
espasmódicas de los dedos. Para algunos, no es predictiva de riesgo incrementado
de actividad convulsiva. Para otros, debe acompañarse de clonus para ser
considerada un signo inminente de Eclampsia aunque, según Sibai, ésta puede
ocurrir en ausencia de hiperreflexia. Por otra parte, muchas mujeres jóvenes pueden
tener hiperreflexia sin ser preeclámpticas.
2. Espasmo vascular
segmentario.
Se valora clínicamente por
el examen oftalmoscópico, que debe ser parte del examen inicial de toda
gestante con Preeclampsia. Al menos, en el 50% de las gestantes con
Preeclampsia se establecen cambios localizados o generalizados en las
arteriolas retinianas. El estrechamiento vascular retiniano localizado se
visualiza como un vasoespasmo segmentario y el estrechamiento generalizado por
una disminución de 3/5 a 1/2 ó 1/3 en la relación entre los diámetros
arteriolar-venoso, pudiendo presentarse en todos los vasos o de forma aislada
en etapas tempranas de la enfermedad.
Finnerty describió, en 1954,
el llamado “brillo retiniano” en gestantes preeclámpticas, aunque otros autores
consideran normal su presencia en pacientes jóvenes, hombres y mujeres, y no
constituye un signo de utilidad.
El vasoespasmo indica que la
alteración se origina en la corteza occipital y no en la retina.
Los cambios en los vasos de
la retina representan el signo clínico que más se correlaciona con la biopsia
renal (Pollak, 1.960). Es totalmente reversible después del parto.
El Fondo de Ojo puede
sugerir HTA Crónica por la presencia de hemorragias en llama, exudados
algodonosos o cambios proliferativos. En la diabetes se verán los microaneurismas
y exudados duro y blandos, o la retinopatía proliferativa. Si lo que se observa
es un edema papilar, hay que descartar un posible tumor cerebral.
c) Hematológicos.
1. Petequias, equimosis o
sangrado.
Considerar la presencia de
C.I.D.
Para el manejo clínico, la
Preeclampsia debería ser sobrediagnosticada, ya que el mejor objetivo en el
manejo de la misma es la prevención de la morbilidad y mortalidad materna y
perinatal mediante el parto.
RIESGOS MATERNO--FETALES
ASOCIADOS A LA PREECLAMPSIA--ECLAMPSIA
A) Fetales.
1. Restricción del
crecimiento fetal.
2. Infartos placentarios.
3. Hematoma
retroplacentario.
4. Insuficiencia
placentaria.
5. Oligoamnios.
6. Parto pretérmino
inducido.
B) Maternos.
1. Afectación del SNC.
2. Coagulación intravascular
diseminada.
3. Incremento de la cesárea,
con sus riesgos inherentes.
4. Fallo renal.
5. Fallo y/o ruptura
hepática.
6. Muerte.
SIIGNOS DE EVOLUCION HACIA
LA PREECLAMPSIA GRAVE
1. PA. Sistólica persistente
³ 170 mmHg.
2. Aumento progresivo de la
PA.
3. Necesidad de
antihipertensión y sedación profunda.
4. Ganancia de peso diaria
de 100 g. o más.
5. Aumento brusco del edema.
6. Aparición de cefaleas,
trastornos visuales y gastrointestinales.
7. Oliguria ó Anuria.
8. Hematuria.
9. Ictero.
10. Edema pulmonar ó
Cianosis.
11. Proteinuria ³ 4 g/24 h.
12. Incremento de la
hemoconcentración.
13. Incremento del Acido
Urico y de la Creatinina.
14. Progresión de la
retinopatía.
COMPLICACIONES DE LA
PREECLAMPSIA
Las complicaciones de la
Preeclampsia dependen de:
a) Edad gestacional en que aparece
b) Presencia o no de
complicaciones médicas
c) Severidad de la
Preeclampsia
d) Calidad de la atención
médica.
1. Eclampsia.
2. Síndrome HELLP.
3. Accidentes
cerebrovasculares (estupor marcado, alteraciones neurosensoriales, dilatación
pupilar unilateral).
4. Edema pulmonar.
5. Ruptura hepática.
6. Insuficiencia renal.
7. Hematoma
Retroplacentario.
8. Alteraciones
electrolíticas.
9. Colapso vasomotor
postparto.
10. Alteraciones visuales.
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
Condiciones que pueden
confundirse con la Preeclampsia-Eclampsia.
1. Hepatitis viral.
2. Atrofia aguda amarilla
del hígado.
3. Pancreatitis aguda.
4. Patología vesicular.
5. Apendicitis.
6. Litiasis renal.
7. Glomerulonefritis.
8. Síndrome Hemolítico-Urémico.
9. Exacerbación de un Lupus
Sistémico.
10. Trombocitopenia
Autoinmune.
11. Púrpura Trombocitopénica
Trombótica.
12. Trombosis venosa
cerebral.
13. Encefalitis de varias
causas.
14. Hemorragia cerebral.
INFECCION URINARIA BAJA
(CISTITIS) EN EL EMBARAZO
SINTOMAS CLINICOS.
·
Polaquiuria
·
Disuria,
·
Urgencia
·
Miccional
·
Tenesmo
vesical
·
Hematuria
con pocos hallazgos sistémicos asociados.
PROFILAXIS.
·
Educación
sanitaria sobre el aseo vulvo-perineal, para evitar la contaminación del meato urinario
con gérmenes intestinales.
·
Evitar
el cateterismo vesical.
·
Control
adecuado de las infecciones para evitar sus recidivas.
DIAGNOSTICO.
·
Prueba
de tira en busca de Nitritos. Su presencia indica bacteriuria y la necesidad de
realizar Urocultivo. Dicha prueba debe repetirse a los 7 días de terminar un
tratamiento y es necesaria para comprobar la cura microbiológica.
·
Examen
de orina con estudio del sedimento urinario que, en la evolución de la
paciente, debe tener una frecuencia mensual.
·
En
el sedimento urinario hay piuria, bacteriuria y hematuria microscópica que, en ocasiones,
puede ser macroscópica
Si el cultivo es estéril,
los síntomas descritos pueden ser consecuencia de una uretritis por Clamydia,
aunque en estos casos existe una cervicitis mucopurulenta
TRATAMIENTO.
Dependerá del germen causal
hallado en el Urocultivo. Si no se dispone de éste, administrar Nitrofurantoína
100 mg c/8 horas durante 10 días, o Ampicilina 500 mg c/6 horas durante 10 días.
Si después de la curación
aparece una recurrencia, repetir tratamiento y continuar el mismo con
Nitrofurantoína 50 mg 2-3 veces al día hasta 30 días y el Urocultivo se haga
negativo.
INFECCION URINARIA ALTA
(PIELONEFRITIS AGUDA)
Se presenta, según lo
referido en la literatura, entre el 1-2%, de las gestantes, influyendo en esta
incidencia la frecuencia con que se diagnostica y trata la Bacteriuria
Asintomática.
La Pielonefritis es más
común a partir del segundo trimestre, siendo unilateral y derecha la afección
en más del 50% de los casos y bilateral en el 25%.
SINTOMAS CLINICOS.
Se caracteriza por un
comienzo brusco, con compromiso del estado general, fiebre, escalofríos,
náuseas en ocasiones vómitos, dolor en fosas renales, pudiendo existir el antecedente
de polaquiuria, disuria, urgencia miccional, tenesmo vesical y hematuria.
La temperatura puede variar
de 40º hasta 34º centígrados. Existe con frecuencia, por tanto, una
inestabilidad termorreguladora.
Del 1 al 2% de las gestantes
con Pielonefritis desarrollan grados variables de insuficiencia respiratoria,
causada por la lesión alveolar y el edema pulmonar inducidos por las endotoxinas.
Esta lesión pulmonar puede ser tan severa que lleve al Síndrome de Distrés
Respiratorio del Adulto.
Puede existir una hemólisis causada
por las endotoxinas.
COMPLEMENTARIOS.
Al inicio del cuadro
clínico, y antes de iniciar una terapéutica, se le indicará a la paciente un
Sedimento urinario (mostrará
muchos leucocitos, con frecuencia en racimos, y numerosas
bacterias) y un Urocultivo,
así como un Hemograma con Leucograma. De presentar la
gestante un cuadro séptico
se indicará, además, un Hemocultivo ya que se ha encontrado
que el 15% de las mujeres
con Pielonefritis aguda tienen bacteriemia.
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL.
1. Trabajo de parto.
2. Corioamnionitis.
3. Apendicitis.
4. Abruptio placentario.
5. Mioma complicado.
6. Metritis con celulitis
pelviana en el puerperio.
Durante una Pielonefritis
aguda, y por efecto de las endotoxinas liberadas, puede producirse un daño
pulmonar y hasta un Shock séptico.
TRATAMIENTO.
Además de las medidas
generales, dentro de las cuales son de gran importancia la hidratación adecuada
y la medida de la diuresis, se comenzará con tratamiento antibiótico por vía
parenteral, recomendándose los siguientes esquemas terapéuticos:
§ Ampicilina 1-2 g EV c/4 ó 6 horas.
§ Cefalosporinas 1-2 g EV c/6 horas.
§ Gentamicina 80 mg IM c/8-12 horas.
§ Amikacina 500 mg IM c/12 horas.
§ Combinación de Ampicilina-Sulbactam y
Aztreonam
LITIASIS RENAL
Tiene una frecuencia baja en
gestantes normales (0,3-0,5%) pudiendo llegar al 7% en gestantes con
Bacteriuria asintomática o infecciones urinarias altas.
Distintos factores
relacionados con el embarazo pueden condicionar el desarrollo de cálculos
renales, especialmente de estruvita, oxalato de calcio (descartar
hipertiroidismo) y ácido úrico, constituyendo el dolor que lo acompaña la causa
más común de dolor abdominal no obstétrico que requiere hospitalización e
intervención médica (Falger).
DIAGNOSTICO.
Debe realizarse en función
de:
1) Historia Clínica
2) Examen Físico
3) Pruebas de Laboratorio (Parcial de orina
con Sedimento urinario y Urocultivo, determinación de calcio, fósforo y ácido
úrico en suero. Si existe hipercalcemia, descartar la posibilidad de un hiperparatiroidismo,
y si existe hipercloremia la de cálculos de fosfato-cálcico.
Determinaciones de calcio,
ácido úrico y oxalato en orina de 24 horas y medir el pH de la orina varias
veces en el día durante varios días, que si es persistentemente ácido sugiere piedras
de ácido úrico, y si es alcalino de fosfato de amonio-magnesio)
4) Radiológicas
5) Ultrasonográficas, que contribuyen a
determinar el grado y sitio de obstrucción causado por el cálculo, siendo útil
en la evaluación continua del proceso en la gestante.
TRATAMIENTO.
El tratamiento depende de
los síntomas y de la edad gestacional, así como si existe una infección
concomitante.
Se debe hidratar
adecuadamente a la gestante, manteniendo una excreción diaria de orina de 2 L ó
más. Se debe tratar, además, la causa subyacente que condiciona la litiasis con
una dieta apropiada de acuerdo a dicha causa.
En las gestantes con
cálculos sintomáticos se podrá recurrir a: 1) Cistoscopia, 2) Sondeo uretral,
3) Nefrostomía percutánea, y 5) Exploración quirúrgica si los síntomas persisten,
sobre todo la infección. Se ha reportado el empleo del Láser transuretral y de
la Litotricia para la fragmentación de los cálculos.
GLOMERULONEFRITIS
GLOMERULONEFRITIS AGUDA
La Glomerulonefritis Aguda
puede ser el resultado de enfermedades infecciosas (casi siempre de origen
estreptocócico y rara en el embarazo), multisistémicas o de trastornos primarios
únicos de los glomérulos.
PRESENTACION CLINICA.
Se caracteriza por la
presencia de hematuria, proteinuria con grados variables de insuficiencia renal
y retención de agua y sal lo que trae como consecuencia: hipertensión arterial,
edema incluso periorbitario, lo que hace difícil en ocasiones desde el punto de
vista clínico y sobre todo cuando se produce en la segunda mitad del embarazo
el diagnóstico diferencial con la Preeclampsia.
Mientras que algunas mujeres
recobran la función renal después del parto otras progresan hacia la enfermedad
renal crónica.
DIAGNOSTICO.
Los hallazgos típicos
incluyen hematuria microscópica, cilindros hemáticos en el sedimento urinario,
y niveles séricos de complemento bajos o en descenso.
PRONOSTICO.
Los factores que se asocian
a un pronostico perinatal desfavorable son una función renal alterada,
hipertensión arterial temprana o severa, y proteinuria con el espectro
nefrótico.
TRATAMIENTO.
Depende de la etiología de
la Glomerulonefritis.
Se recomienda el control de
la presión arterial, pudiendo ser necesario también el de los líquidos y del
sodio.
GLOMERULONEFRITIS CRONICA.
Se incluyen dentro de la
forma crónica un grupo de entidades fisiopatológicas entre las que se incluyen:
Episodio conocido previo de Glomerulonefritis aguda, Nefropatía Ig A, Glomerulonefritis
membrano-proliferativa, Gloméruloesclerosis focal, así como un número de otros
diagnósticos.
La historia natural de la
enfermedad, con frecuencia resulta en un fallo renal crónico y riñones
"cicatrizados".
HIPERTIROIDISMO..
Se presenta en 1 de cada
2.000 embarazos. Un 0,2% de los embarazos presentan un hipertiroidismo materno.
La mayor parte de ellos están diagnosticados antes del embarazo, siendo sus
formas leves de difícil diagnóstico durante el mismo.
Las causas más comunes
incluyen la enfermedad de Graves (85%), la enfermedad trofoblástica gestacional
y la administración no controlada de suplementos tiroideos.
DIAGNOSTICO
1. Taquicardia que excede el
aumento que se produce en el embarazo normal.
2. Frecuencia del pulso muy
elevada durante el sueño.
3. Tiromegalia.
4. Exoftalmía.
5. Incapacidad de las
mujeres no obesas de aumentar de peso a pesar de la ingesta normal
o aumentada de alimentos.
6. Elevación de los niveles
de Tiroxina libre sérica.
7. Medición de manera
confiable de Tirotropina desde valores inferiores a 0.05 mU/L, lo que ha
permitido el diagnóstico de hipertiroidismo subclínico.
CAUSAS DE TIREOTOXICOSIS..
1. Enfermedad de Graves.
2. Nódulo autónomo
hiperfuncionante.
3. Bocio multinodular.
4. Litio.
5. Medicamentos que
contienen yodo.
6. Reemplazo excesivo con
hormonas tiroideas.
FACTORES ASOCIADOS A LA
HEMORRAGIA POSTPARTO.
Hay una serie de factores
asociados con la hemorragia en el postparto entre los que se encuentran:
1. Trabajo de parto
prolongado.
2. Preeclampsia-Eclampsia.
3. Episiotomías amplias y
desgarros del canal blando del parto.
4. Sobredistensión uterina.
5. Descenso prolongado de la
presentación.
6. Uso indiscriminado de
Oxitocina.
7. Fórceps.
8. Nulíparas y grandes
multíparas.
9. Cesárea.
10. Anestesia en el parto o
la cesárea.
11. Infecciones.
12. Gemelaridad.
FACTORES QUE SE ASOCIAN AL
SANGRAMIENTO POST-CESAREA
1. Anestesia.
2. Corioamnionitis.
3. Preeclampsia.
4. Parto prolongado.
5. Detención del descenso de
la presentación.
6. Historia previa de
hemorragia postparto.
7. Obesidad.
CLASIFICACION
I) HEMORRAGIA POSTPARTO TEMPRANA.
Se produce en las primeras
24 horas postparto. Generalmente, ocurre en el salón de partos o en el
puerperio inmediato.
Es más frecuente que la
hemorragia tardía y se asocia a un mayor grado de pérdida de sangre y de
morbimortalidad materna.
Sucede como resultado de
contracciones no eficientes del útero o de una implantación placentaria
anormal; en este caso, el sangramiento no puede ser controlado por la
contracción uterina.
TRATAMIIENTO DE LA
HEMORRAGIIA POSTPARTO
La conducta consiste
fundamentalmente en:
1. Establecer la etiología.
2. Reemplazar el volumen
sanguíneo.
3. Monitorizar signos
vitales y volumen de orina.
4. Descartar trastornos de
la coagulación mediante determinación de Tiempo de Protrombina,
Tiempo Parcial de
Tromboplastina, Plaquetas y Fibrinógeno.
5. Tratamiento médico y
quirúrgico de la causa productora de la hemorragia
TRATAMIIENTO OBSTETRIICO
La administración de
anticonvulsivantes durante el trabajo de parto puede ser necesaria, debiéndose
tener en consideración que la absorción oral puede estar afectada, sobre todo
si la gestante presenta vómitos.
La administración de
anticonvulsivantes debe estar regida por las determinaciones de los niveles
plasmáticos del mismo.
Si la gestante presenta
niveles de Fenitoína normales, la dosis diaria de la misma puede administrarse
por vía endovenosa.
En gestantes con tratamiento
con Fenobarbital y niveles plasmáticos normales, éste se puede administrar en
dosis de 60-90 mg., vía intramuscular.
Si la gestante estuviera
bajo tratamiento con Carbamacepina y presentase convulsiones o aura se le
sustituye por Fenitoína en dosis terapéutica: 10-15 mg/kg., no sobrepasando los
50 mg/min. La Fenitoína endovenosa también es el medicamento de elección en el
estatus epiléptico.
Se debe tratar que el parto
se produzca por vía transpelviana.
Indicaciones de la cesárea.
A. Cesárea Electiva:
1. Retardo mental o déficit
neurológico severo.
2. Poco control de las
crisis durante el embarazo ( crisis parciales complejas o crisis
tónico-clónicas generalizadas
diarias).
3. Historia de múltiples
crisis durante el estrés físico o mental severos.
B. Cesárea de Urgencia:
1. Crisis tónico-clónicas
generalizadas durante el trabajo de parto.
2. Amenaza de hipoxia fetal.
3. Falta de cooperación
materna.
MANEJO EN EL PUERPERIO
Los niveles del medicamento
anticonvulsivante pueden aumentar rápidamente en el puerperio, por lo que se
deben monitorizar los niveles del mismo frecuentemente. Se puede comenzar a
medir los mismos a la semana del parto.
Si la paciente necesitó un
incremento de la dosis durante el embarazo, ésta debe disminuirse lo más rápido
posible a la dosis que tenía antes del mismo.
La lactancia materna no está
contraindicada ya que, por lo general, los anticonvulsivantes se excretan en
cantidades mínimas por la leche materna. Sin embargo, la acumulación de
Fenobarbital y de Primidona
puede causar letargia e inadecuada ganancia de peso en el recién nacido.
La lactancia materna no
incrementa la frecuencia de las convulsiones.
CONTRACEPCION
Las mujeres deben ser
aconsejadas sobre la importancia de la contracepción postparto, no estando
contraindicado ningún método anticonceptivo.
La administración de ciertas
drogas antiepilépticas puede interferir con la acción de agentes contraceptivos
orales.
La Carbamacepina,
Fenobarbital y la Fenitoína mejoran la actividad de las enzimas oxidativas
microsomales hepáticas. Estos medicamentos, así como las hormonas esteroideas,
comparten el sistema citocromo P-450. La actividad enzimática incrementada
CLASIFICACION
Existen distintas
clasificaciones, entre las que se encuentran:
I. CLASIFICACION DE LA
GESTANTE CARDIOPATA, SEGUN RIESGO DE MUERTE.
(Según Clark y cols.
Adoptada por el ACOG).
A) Grupo I. Riesgo < 1%.
1. Defectos septales.
2. Ductus arterioso patente.
3. Lesiones valvulares
derechas.
4. Tetralogía de Fallot
corregida.
5. Estenosis mitral no
complicada (clasificación funcional I-II).
6. Implantación de válvulas
biológicas.
B) Grupo II. Riesgo 5-15%.
Grupo II a.
1. Estenosis mitral III-IV.
2. Estenosis aórtica.
3. Infarto del miocardio
previo.
4. Síndrome de Marfan con
aorta normal.
5. Tetralogía de Fallot no
corregida.
6. Coartación aórtica sin
compromiso valvular.
Grupo II b.
1. Estenosis mitral con
fibrilación auricular.
2. Implantación de válvula
artificial.
C) Grupo III. Riesgo 25-50%.
1. Hipertensión pulmonar.
2. Coartación aórtica
complicada (con compromiso valvular).
3. Síndrome de Marfan con
aorta comprometida.
II. CLASIFICACION SEGUN EL
GRADO DE TOLERANCIA.
A) Bien toleradas durante el
embarazo.
1. Estenosis pulmonar.
2. Insuficiencia aórtica.
3. Insuficiencia mitral.
4. Bloqueo cardíaco
congénito.
B) Bien toleradas si no
existe hipertensión pulmonar.
1. CIA.
2. CIV.
3. Ductus Persistente.
C) Tolerancia variable
dependiendo de la capacidad funcional del corazón.
1. Coartación aórtica no
complicada.
2. Estenosis aórtica.
3. Regurgitación aórtica.
4. Regurgitación mitral.
D) Pobremente toleradas,
fuente de problemas significativos en el embarazo.
1. Estenosis mitral.
2. Miocardiopatía periparto.
3. Hipertensión pulmonar
primaria.
4. Síndrome de Eisenmenger.
5. Síndrome de Marfan con
raíz aórtica dilatada > 4 cm.
6. Prótesis valvular
metálica.
7. Cardiopatía congénita
cianótica.
8. Condiciones del grupo C
si está presente la hipertensión pulmonar.
Mendebon y Lang dividen las
cardiopatías congénitas que complican el embarazo en 3 grupos:
1) Con Sobrecarga de Volumen
o Shunt Izquierda-Derecha (CIA y CIV).
2) Con Sobrecarga de Presión
(Estenosis Aórtica y Pulmonar, Coartación de la Aorta, Estenosis
Subaórtica Hipertrófica).
3) Lesiones Cianóticas con
Shunt Derecha-Izquierda (Tetralogía de Fallot, Síndrome de Eisenmenger).
Cardiopatías congénitas bien
toleradas durante el embarazo.
1. Defectos septales
atriales (sin hipertensión pulmonar).
2. Defectos septales
ventriculares (sin hipertensión pulmonar o grandes shunts izquierdaderecha).
3. Ductus arterioso
corregido (si no está corregido o presenta un gran shunt izquierdaderecha, el
embarazo puede originar una sobrecarga ventricular izquierda y fallo cardíaco).
4. Lesiones de las válvulas
tricúspide y pulmonar.
Cardiopatías que
contraindican el embarazo.
1. Hipertensión pulmonar.
2. Síndrome de Eisenmenger.
3. Síndrome de Marfan: Aorta
dilatada > 4 cm., válvula mitral mixomatosa.
4. CAMBIOS HEMODINAMICOS
DURANTE LA GESTACION.
1. Aumento del gasto
cardíaco.
Se inicia a las 10 semanas,
con un valor máximo entre 24 y 28 semanas, permaneciendo elevado hasta el
parto, determinado inicialmente por un incremento en el volumen sistólico. A
medida que el embarazo avanza, se produce un incremento en la frecuencia
cardíaca de 10-15 latidos/minuto que contribuirá a estos cambios.
2. Aumento del volumen
circulante.
Es uno de los principales
determinantes del incremento del gasto cardíaco. El incremento del volumen
intravascular incluye, tanto a los eritrocitos como al volumen plasmático. El
mismo comienza alrededor de las 8 semanas de gestación y alcanza su máximo
entre las 32 y 36 semanas, siendo este incremento de aproximadamente un
50% en el tercer trimestre.
El volumen plasmático aumenta primero y después lo hace el volumen de glóbulos
rojos, aunque en menor grado, causando la “hemodilución fisiológica” durante el
segundo trimestre del embarazo.
Este incremento del volumen
intravascular es necesario, dado el desarrollo de la circulación
úteroplacentaria, a la vez que protege a la gestante de los efectos perjudiciales
de la pérdida de sangre que se produce en el parto.
El aumento del volumen
sanguíneo no produce modificaciones en la presión venosa central, que se
mantiene igual que en el estado pregravídico.
Un buen marcador del aumento
en el volumen intravascular es la presencia del murmullo
de eyección sistólico (grado
II/VI) en la auscultación del corazón. Este aparece entre las
10 y 12 semanas de gestación
y desaparece al iniciarse el puerperio.
3. Aumento del volumen
sistólico.
4. Aumento del
volumen/minuto.
5. Aumento de la frecuencia
cardíaca, que alcanza su máximo en la semana 32 y después disminuye.
6. Aumento del trabajo
cardíaco.
7. Soplos sistólicos,
menores de III/VI, que se intensifican durante la inspiración.Cardiomiopatía.
8. Aumento de la
excitabilidad cardíaca.
9. El miocardio tiende a la
desglicogenización con disminución de la potencia contráctil.
10. Disminución de la
resistencia vascular sistémica en la primera mitad de la gestación (durante la
segunda mitad aumenta).
Esta disminución es debida,
posiblemente, a un efecto directo de las hormonas placentarias y las
prostaciclinas.
La disminución de la
resistencia vascular periférica se manifiesta clínicamente por disminución de
la presión arterial media (TAM) y de la diastólica, especialmente en el segundo
trimestre, donde disminuye de 10 a 15 mmHg en relación al estado pregravídico.
11. El corazón se desplaza
hacia arriba y a la izquierda, al ascender el diafragma, rotando sobre su eje
longitudinal. Protrusión del arco pulmonar en Rx.
12. Cambio del eje eléctrico
hacia la izquierda en el EKG.
13. El lecho circulatorio
aumenta. La placenta se comporta como un aneurisma arteriovenoso.
14. Aumento de la viscosidad
sanguínea. Aumentan los factores I, II, VII, VIII, IX, y X de la coagulación
(disminuyen XI y XIII). Disminución discreta de las plaquetas. El tiempo de coagulación
no varía.
15. Disminución de la
resistencia arteriolar.
16. Aumento de la
permeabilidad capilar.
17. Aumento de la presión
venosa del ventrículo derecho y en la arteria pulmonar, sobre todo hacia la
semana 28.
18. Aumento del consumo de
oxígeno y ventilación pulmonar durante el embarazo.
19. La presión arterial
sistémica disminuye hasta la semana 18 y después comienza a alcanzar valores
pregravídicos en la semana 36.
20. Disminución de la
presión coloido-oncótica.
21. Disminución de la
resistencia vascular pulmonar.
22. Disminución en las
resistencias venosas.
Representa la adaptación del
árbol vascular a la expansión del volumen sanguíneo. Si la misma no se produce,
no se podrá producir dicha expansión, lo que comprometerá la circulación
úteroplacentaria.
23. Incremento en el tamaño
y compliance de la raíz aórtica.
(Resulta perjudicial en el
Síndrome de Marfan, al facilitar la disección de la aorta, cuando la gestante
con dicho síndrome tiene dilatada la misma antes de la gestación).
EFECTOS DE LA ENFERMEDAD
CARDIACA MATERNA SOBRE EL EMBARAZO.
1. Parto pretérmino.
2. Retardo del crecimiento
fetal, por circulación úteroplacentaria inadecuada.
Su frecuencia está
relacionada con el daño funcional del corazón y con la severidad de la hipoxia
crónica.
3. Muerte fetal.
Ocurre, principalmente, en
Cardiopatías Cianóticas, Síndrome de Marfan y en las Clases
Funcionales III y IV.
4. Aumento de la
morbi-mortalidad perinatal.
5. Aumento del riesgo de
cardiopatía congénita en los hijos (10%) de madres con cardiopatías también
congénitas.
EFECTOS DEL EMBARAZO SOBRE
LA ENFERMEDAD CARDIACA MATERNA.
Aumento del trabajo del
corazón que si excede los límites de su capacidad funcional puede producir
muerte súbita, más frecuentemente, fallo cardíaco ó edema pulmonar, lo que
puede incrementar la mortalidad materna hasta un 10%.
CARDIOPATIAS POST-REUMATICAS
MAS FRECUENTES.
1. Estenosis Mitral, 80%.
Sus complicaciones más frecuentes son la enfermedad tromboembólica y el edema
cerebral.
2. Insuficiencia Mitral, 6%.
3. Insuficiencia Aórtica.
4. Estenosis Aórtica, 1%.
SINTOMAS EN EL EMBARAZO
NORMAL QUE PUEDEN IMITAR UNA ENFERMEDAD
CARDIACA.
1. Edema.
2. Respiración corta.
3. Fatiga fácil.
4. Síncope.
5. Venas del cuello
prominentes.
6. Aturdimiento.
7. Palpitaciones.
PERIODOS DE LA GESTACION DONDE
EL PELIGRO DE DESCOMPENSACION
CARDIIACA ES MAYOR
A) ENTRE 12-32 SEMANAS.
1. Se desarrollan los
cambios hemodinámicos.
2. Período crítico 28-32
semanas, debido a que:
§ Los cambios hemodinámicos
alcanzan su acmé.
§ La demanda cardíaca es
máxima.
§ El 50% de las gestantes que
desarrollan fallo cardíaco en esta etapa del embarazo habrían sido clasificadas
como clase I-II.
B) TRABAJO DE PARTO, PARTO Y
POST-ALUMBRAMIENTO.
§ TRABAJO DE PARTO.
Las contracciones uterinas
llevan sangre de la circulación útero placentaria a la corriente sanguínea,
aumentando el gasto cardíaco en un 15-20%, lo que puede llevar al fallo
cardíaco.
§ PARTO.
Los esfuerzos del pujo
comprometen el retorno venoso, disminuyendo el gasto cardíaco (crítico para
algunas cardiópatas).
§ POST-ALUMBRAMIENTO.
El efecto obstructivo del
útero sobre la circulación de retorno desaparece, con paso súbito de sangre de
las extremidades inferiores y del árbol vascular úteroplacentario a la
circulación sistémica lo que, en un corazón dañado, puede llevar al fallo
cardíaco.
C) PUERPERIO (4-5 días
postparto).
Muerte súbita por disminución
de las resistencias periféricas, con shunt de derecha a izquierda, o por
embolización pulmonar a partir de un émbolo silente íleo-femoral, especialmente
en:
– Hipertensión pulmonar
primaria.
– Estenosis aórtica.
– Síndrome de Eissenmenger.
– Cardiopatías cianóticas.
OBJETIVOS DE LA ATENCION DE
LA GESTANTE CARDIOPATA
A) Prevenir y manejar la
endocarditis, el fallo cardíaco congestivo, las arritmias severas y el tromboembolismo.
B) Evitar daños al feto que
es, además, más susceptible a la terapéutica médica impuesta a la madre.
CUIDADOS ANTEPARTO.
1. Reposo (aumenta la
perfusión renal, el retorno venoso y la diuresis, promueve la eliminación de
agua, disminuye las necesidades de otros órganos y el trabajo cardíaco).
2. Dieta sin sal (previene
retención de agua y sodio).
3. Diagnóstico precoz de los
signos de toxemia.
4. Prevenir la anemia (Hb no
inferior de 110-120 g/L).
5. Evitar infecciones.
6. Vigilar el aumento de
peso (no más de 7 Kg en el embarazo).
7. Restringir la actividad
física (acorde a la clasificación funcional).
8. Diuréticos (si son
indicados por el cardiólogo).
La Clorotiazida es el más
indicado (disminuye el volumen plasmático, pudiendo afectarla perfusión
placentaria y el peso fetal, según algunos autores).
9. Digitálicos profilácticos
(si son indicados por el cardiólogo).
10. Antibioticoterapia
profiláctica anteparto.
CUIDADOS DURANTE EL TRABAJO
DE PARTO Y PARTO. MEDIDAS GENERALES.
1. Control clínico estricto.
Los signos vitales deben ser
tomados con frecuencia entre las contracciones. Un aumento de la Frecuencia
Cardíaca por encima de 100 latidos/minuto y/o la Frecuencia
Respiratoria por encima de
24/minuto, en especial si se asocia con Disnea, puede sugerir una Insuficiencia
Ventricular inminente.
2. Mantenerlas durante el
trabajo de parto y, de ser posible, durante el parto en posición semisentada
con inclinación lateral.
3. Pulsioximetría. Grados
ligeros de desaturación: Oxigenación en máscara o tenedor. Si no se corrige la
misma, sugiere el desarrollo de edema pulmonar.
4. Evitar el dolor y la
ansiedad (Valorar la anestesia epidural excepto en la estenosis aórtica.
Contraindicaciones relativas: Estenosis Mitral y Síndrome de Marfán).
5. Restricción de líquidos.
No administrar más de 75 mL/hora, excepto en la estenosis aórtica, en la que la
administración de líquidos debe ser 125-150 mL/hora).
6. Evitar los bolos de
Oxitocina y el empleo de Ergotínicos.
7. Administración de
Antibioticoterapia Profiláctica de acuerdo a la lesión cardíaca.
8. Profilaxis del
tromboembolismo pulmonar.
9. Minimizar los efectos de
la autotransfusión que sigue al parto.
10. Posición semisentada
después del parto.
11. Prevención del edema
agudo del pulmón postparto.
VIA DEL PARTO.
Parto pretérmino inducido à
Raramente necesario.
Parto espontáneo à
Preferiblemente.
Cesárea à Causa obstétrica.
MARCO CONCEPTUAL:
ANEMIA EN EL EMBARAZO:
Constituye una de las
patologías más frecuentes durante la gestación, pues ocurren cambios
fisiológicos en la volemia y aumenta el consumo de hierro elemental por las necesidades
del feto en desarrollo y la
placenta, siendo la más frecuente la anemia por déficit de hierro. La gestante
anémica y su hijo están frecuentemente expuestos a complicaciones, algunas
graves, que lo sitúan en la categoría de alto riesgo.
Con frecuencia el embarazo
induce cambios fisiológicos que contribuyen a confundir el diagnóstico de
diferentes enfermedades hematológicas así como la evaluación de sus tratamientos.
En general la anemia se
define como valores de hemoglobina por debajo de las dos desviaciones
estándares de la media de una población normal. Esta definición no se adapta al
embarazo, dadas las modificaciones en el volumen plasmático y en la masa
eritrocitaria que ocurren durante el mismo. Se considera como anemia durante la
gestación a la existencia de un nivel de hemoglobina inferior a 110 g/L y un
hematócrito de 33% o menos. El concepto más aceptado es aquél que considera que
existe una anemia cuando los valores de hemoglobina se encuentran por debajo de
11 g/dL en el primer y tercer trimestre, y por debajo de 10,5 g/dL en el La
Función que Representa el Hierro Cuando se Sufre de Anemia
La anemia puede ser causada
por una gran variedad de factores. Algunas personas podrían sufrir alguna
enfermedad genética, como por ejemplo: la anemia falciforme, la cual podría ser
la causante de que estas personas padecieran esta dolencia; mientras que otros
podrían desarrollar la anemia luego de experimentar frecuentes pérdidas de
sangre. No obstante, la forma más común de anemia está provocada por la
deficiencia de vitaminas o nutrientes en su organimo. Conocida con el nombre de
anemia nutricional; la falta de hierro, ácido fólico o de vitamina B12 puede
traer como consecuencia que las mujeres (mejor dicho, cualquier persona)
padezcan de anemia. Para la mayor parte de las personas que padecen de anemia
nutricional, la principal causa de la misma es la carencia de hierro.
Normalmente, la dosis diaria
recomendada de hierro para una mujer adulta es de 18 mgs. por día. Durante el
transcurso del embarazo, esta dosis deberá incrementarse hasta llegar a 27 mgs.
por día; debido al incremento en el volumen sanguíneo materno (casi un 50%
superior al que poseía antes de quedar embarazada). Además, su bebé estará
tomando el hierro que necesite de sus reservas a fin de poder abastecerse y
desarrollar los niveles necesarios de hierro para que su organismo funcione correctamente;
el que utilizará durante los primeros meses de vida.
Desafortunadamente, la
mayoría de las mujeres cuentan con bajos niveles de reservas de hierro aún
antes de quedar embarazadas. Es por ello que, aún si consumiera una dieta
debidamente equilibrada durante su embarazo, sería muy difícil que obtuviera
mediante la misma los 27 mgs. de hierro recomendados por día, ya que hasta las
dietas más nutritivas sólo le proporcionarían cerca de 12 mgs o a los sumo 14
mgs de hierro diarios. Es por ello que para poder evitar la deficiencia de
hierro en su organismo, usualmente es necesario que las mujeres embarazadas
ingieran suplementos de hierro, los cuales le aportarán las cantidades
adecuadas que les permitirán gozar de un óptimo estado de salud. Afortunadamente,
la mayor parte de las vitaminas prenatales contienen al menos 30 mgs. de
hierro, ¡por ello, asegúrese de tomar diaramente sus vitaminas prenatales para
poder sentirse saludable y disfrutar plenamente de su embarazo!. segundo
trimestre.
La Función que Representa el Hierro
Cuando se Sufre de Anemia
La anemia puede ser causada por una gran variedad de factores. Algunas personas podrían sufrir alguna enfermedad genética, como por ejemplo: la anemia falciforme, la cual podría ser la causante de que estas personas padecieran esta dolencia; mientras que otros podrían desarrollar la anemia luego de experimentar frecuentes pérdidas de sangre. No obstante, la forma más común de anemia está provocada por la deficiencia de vitaminas o nutrientes en su organimo. Conocida con el nombre de anemia nutricional; la falta de hierro, ácido fólico o de vitamina B12 puede traer como consecuencia que las mujeres (mejor dicho, cualquier persona) padezcan de anemia. Para la mayor parte de las personas que padecen de anemia nutricional, la principal causa de la misma es la carencia de hierro.
La anemia puede ser causada por una gran variedad de factores. Algunas personas podrían sufrir alguna enfermedad genética, como por ejemplo: la anemia falciforme, la cual podría ser la causante de que estas personas padecieran esta dolencia; mientras que otros podrían desarrollar la anemia luego de experimentar frecuentes pérdidas de sangre. No obstante, la forma más común de anemia está provocada por la deficiencia de vitaminas o nutrientes en su organimo. Conocida con el nombre de anemia nutricional; la falta de hierro, ácido fólico o de vitamina B12 puede traer como consecuencia que las mujeres (mejor dicho, cualquier persona) padezcan de anemia. Para la mayor parte de las personas que padecen de anemia nutricional, la principal causa de la misma es la carencia de hierro.
Normalmente, la
dosis diaria recomendada de hierro para una mujer adulta es de 18 mgs. Por día.
Durante el transcurso del embarazo, esta dosis deberá incrementarse hasta
llegar a 27 mgs. Por día; debido al incremento en el volumen sanguíneo materno
(casi un 50% superior al que poseía antes de quedar embarazada). Además, su
bebé estará tomando el hierro que necesite de sus reservas a fin de poder
abastecerse y desarrollar los niveles necesarios de hierro para que su
organismo funcione correctamente; el que utilizará durante los primeros meses
de vida.
Desafortunadamente,
la mayoría de las mujeres cuentan con bajos niveles de reservas de hierro aún
antes de quedar embarazadas. Es por ello que, aún si consumiera una dieta
debidamente equilibrada durante su embarazo, sería muy difícil que obtuviera
mediante la misma los 27 mgs. de hierro recomendados por día, ya que hasta las
dietas más nutritivas sólo le proporcionarían cerca de 12 mgs o a los sumo 14
mgs de hierro diarios. Es por ello que para poder evitar la deficiencia de
hierro en su organismo, usualmente es necesario que las mujeres embarazadas
ingieran suplementos de hierro, los cuales le aportarán las cantidades
adecuadas que les permitirán gozar de un óptimo estado de salud. Afortunadamente,
la mayor parte de las vitaminas prenatales contienen al menos 30 mgs. de
hierro, ¡por ello, asegúrese de tomar diaramente sus vitaminas prenatales para
poder sentirse saludable y disfrutar plenamente de su embarazo!.
ETIOLOGIA
1. Disminución del Fe
disponible para satisfacer los requerimientos normales.
a) Ingesta dietética
inadecuada.
La mujer necesita absorber
1,4 mg por día. El contenido de hierro en la dieta es aproximadamente 6
mg/1.000 Kcal, lo que implica una ingesta diaria promedio de hierro
8-15 mg, y normalmente se
absorbe un 10% de lo que se ingiere.
Las fuentes primordiales de
hierro son la carne y el pescado. La cantidad de hierro que se absorbe varía
según el tipo de alimento, desde un 1% en el caso de las verduras hasta un 20% del hierro que proporciona la
carne. La composición de la dieta también modifica la absorción del hierro.
Aumentan la absorción de hierro, el ácido ascórbico, fructosa y alcohol (vino).
Disminuyen la absorción del hierro los fitatos, fosfatos, álcalis, salvado,
huevos, café y té.
Hay subgrupos de población
con una dieta pobre en hierro al disponer de recursos económicos limitados,
horarios de trabajo con escaso tiempo para una ingesta adecuada, o por hábitos
personales (vegetarianos).
b) Malabsorción intestinal.
c) Alteraciones en la
motilidad gastrointestinal.
d) Interacciones de fármacos
con el hierro de la dieta.
2. Aumento fisiológico de
las necesidades en el Embarazo.
Durante todo el embarazo se
pierden 500-1.000 mg de hierro, incrementando los requerimientos a 6-7 mg/día
especialmente en el segundo y tercer trimestre debido al crecimiento de la
placenta, el feto y aumento de la masa eritrocitaria en la madre.
Estudios recientes que
valoran el estado de nutrición del embarazo, calculan la prevalencia de anemia
ferropénica en menos del 5% en mujeres blancas, 5-8% en mujeres hispanas y
12-15% en mujeres de raza negra durante el primer trimestre. Estas cantidades
se multiplican por tres en el tercer trimestre de embarazo.
Los embarazos en la adolescencia
constituyen un subgrupo de alto riesgo de ferropenia al sumarse los
requerimientos de éste a los del crecimiento.
3.
Pérdidas
sanguíneas.
FISIOPATOLOGIA Y CLINICA
Muchos órganos sufren
cambios morfológicos, fisiológicos y bioquímicos como consecuencia del déficit
de hierro, estando en relación directa con las necesidades de proteínas que contienen
hierro. El déficit de hierro se asocia a alteraciones metabólicas como el
transporte de electrones mitocondrial, síntesis de neurotransmisores, síntesis
proteica y organogénesis.
En la médula ósea, los
precursores eritroides captan normalmente el 80% del hierro absorbido; éste es
necesario para la síntesis del grupo hemo de la hemoglobina, cuya misión
fundamental es el transporte de oxígeno en la sangre. El déficit de hierro
produce una disminución progresiva de la eritropoyesis y un rápido aclaramiento
del hierro plasmático, que es inversamente proporcional a la concentración
sérica de hierro. Por otro lado, cuando la deficiencia de hierro es severa, los
hematíes deformes tienen una menor supervivencia en la circulación,
contribuyendo a la anemia. Generalmente el déficit de hierro cursa de una forma
lenta y progresiva lo que permite una serie de cambios cardio-circulatorios y
respiratorios en el organismo, adaptándose a concentraciones de hemoglobina
cada vez más bajas. Los
signos y síntomas de la
anemia por déficit de hierro son comunes a todas las formas de anemia crónica,
tales como palidez, debilidad, fatiga muscular, palpitaciones, tinitus, sensación
de mareo o inestabilidad, disnea de esfuerzo, etc. La intensidad de estas
manifestaciones variará según el grado de la anemia.
Las células de las mucosas,
especialmente las del tubo digestivo, que presentan gran capacidad de
proliferación y regeneración se alteran rápidamente por el déficit de hierro.
Así es sugestiva la presencia de glositis, caracterizada por una lengua
enrojecida, lisa, brillante y dolorosa debido al adelgazamiento del epitelio.
La estomatitis angular o rágades son erosiones o fisuras que se producen con
frecuencia en los ángulos de la boca y dan lugar a hiperestesia o tumefacción.
Ocasionalmente aparece atrofia gástrica que produce aclorhidria y molestias inespecíficas
en epigastrio. La atrofia gástrica también puede ser causa de ferropenia.
En deficiencias prolongadas
de hierro pueden aparecer, aunque raramente, membranas poscricoideas que junto
a la disfagia y anemia ferropénica constituyen el síndrome de Plummer- Vinson o
de Paterson-Kelly.
La piel y los anejos pueden
presentar trastornos tróficos; así la piel se puede encontrar seca y descamada,
el cabello se hace frágil y se cae con facilidad. Las uñas presentan estrías longitudinales,
son más frágiles y excepcionalmente adoptan una forma cóncava en forma de cuchara
(coiloniquia).
El adelgazamiento de la
esclera, debido a la alteración en la síntesis de colágeno, le da un tono
azulado al hacerse visible la coroides.
Pueden aparecer alteraciones
del estado general como astenia, anorexia e irritabilidad. La pica es un
síntoma peculiar y típico de la deficiencia de hierro severa. Consiste en la
ingestión de sustancias tales como hielo, tierra, almidón, piedrecitas, etc. y
cuya causa se desconoce.
Después del hematíe, el
hígado es uno de los órganos fundamentales en el metabolismo del hierro, ya que
además de sintetizar enzimas, recicla y almacena (ferritina) hierro. Así,
cuando la concentración de hierro disminuye, las ferroproteínas: citocromo C oxidasa,
succinato de hidrogenasa, aconitasa, xantinooxidasa y mioglobina descienden.
El hierro desempeña un papel
fundamental en el desarrollo cerebral, y es necesario para la síntesis
proteica, producción de hormonas y metabolismo celular (efectos negativos en el
desarrollo psicomotor y mental, con inatención, pobre respuesta a estímulos sensoriales
y retraso en el lenguaje oral). La actividad de las monoaminooxidasas (MAO)
está reducida en los pacientes con déficit de hierro, lo que contribuye a un
inadecuado desarrollo neurológico e intelectual en el niño.
El déficit de hierro en el
primer trimestre de embarazo es un factor de riesgo para la prematuridad y bajo
peso al nacer y en niños se asocia a retraso del crecimiento.
Alteraciones del hierro
corporal, ya sea por déficit o exceso, pueden alterar la inmunidad y favorecer
el desarrollo de infecciones.
Durante el embarazo se
produce la llamada anemia por dilución, que no constituye una anemia verdadera
sino una situación condicionada por algunas modificaciones que el embarazo imprime
a la mujer como es el aumento del volumen plasmático que se acompaña de un aumento
paralelo de la masa eritocitaria pero el mismo es relativamente menor que el
del volumen plasmático lo que condiciona que la sangre sufra un proceso
dilucional, cayendo el hematócrito hasta cerca de un 33% y la hemoglobina hasta
10-11 g/dL en el tercer trimestre, por lo que estos valores se consideran por
algunos como normales en el segundo y tercer trimestre, opinión que otros no
aceptan plantendo que en etapas tardías del embarazo la expansión del volumen
plasmático cesa mientras que la masa eritrocitaria continúa aumentando.
En el puerperio si no se
produjo una pérdida excesiva de sangre durante el parto, no van a producirse
modificaciones importantes en la concentración de hemoglobina, que se mantiene igual
que antes del parto durante unos pocos días, elevándose posteriormente a los
niveles de antes del embarazo.
En estos cambios actúan la cantidad de
hemoglobina incorporada durante el embarazo, la pérdida de sangre en el parto y
la disminución del volumen plasmático en el puerperio.
TRASTORNOS HIPERSENTIVOS:
TRASTORNOS HIIPERTENSIIVOS Y EMBARAZO
El embarazo puede inducir una hipertensión en mujeres
sanas o bien agravar una hipertensión preexistente.
En general, los trastornos hipertensivos que complican el
embarazo son frecuentes y, junto a la hemorragia y la infección, constituyen
las tres primeras causas de muertes maternas directas, por lo que siguen siendo
uno de los grandes problemas de la Obstetricia.
CONCEPTOS
Hipertensión Arterial.
Existe una hipertensión arterial cuando:
– La presión diastólica es igual o superior a 90 mmHg y/o
la presión sistólica igual o superior a 140 mmHg. También se define como un
aumento de la presión sobre los valores basales de por lo menos 15 mmHg o más
en La PA diastólica o 30 mmHg en la PA sistólica.
– Presión Arterial Media (PAM) > 90 mmHg en el segundo
trimestre.
La PAM es proporcional al gasto cardiaco y a la
resistencia vascular.
Recordar que:
La PA de una gestante disminuye normalmente en el segundo
trimestre.
El 40% de las hipertensas crónicas pueden tener valores
normales de PA en el segundo trimestre y al recuperar en el tercer trimestre
sus valores de PA puede ésto confundir y hacer que se clasifiquen erróneamente
como preeclámpticas.
Factores que influyen en los Valores de la PA.
– Reposo.
– Raza.
– Obesidad.
– Consumo de cigarrillos.
– Estrés.
La hipertensión de consulta es un fenómeno real. Por esa
razón, debe estandarizarse la toma de PA en el consultorio y establecerse el
monitoreo ambulatorio.
Técnica:
– La gestante debe descansar sentada durante 5 minutos.
– No debe fumar ni ingerir productos con cafeína al menos
30 minutos antes de la consulta.
– Como inexplicablemente se encuentran valores altos en
el brazo derecho, el manguito debe ser aplicado en el mismo 20 mm. Por encima
del codo. El tamaño del manguito debe estar en concordancia con el del brazo
(si el brazo tiene más de 32 cm. de circunferencia, usar el manguito de
obesas).
El empleo de un manguito de esfigmomanómetro pequeño
origina cifras de presión arterial falsamente elevadas y el uso de uno muy grande,
cifras de presión arterial falsamente baja.
– Brazo levantado y paralelo al suelo.
Es un error frecuente tomar la presión arterial en decúbito
lateral izquierdo con el manguito colocado en el brazo en alto para confirmar
una PA elevada. Debido a la elevación del brazo por encima del nivel del
corazón, los valores obtenidos serán de 10-20 mmHg más bajos.
– Se infla el manguito hasta que desaparezca el pulso radial.
Después se desinfla, y con una pauta de 30-45 segundos, se infla de nuevo hasta
una presión sistólica 30 mmHg mayor que la presión en la que desapareció el
pulso braquial. Se va desinflando el manguito a razón de 2 mmHg/segundo.
– Usar el V ruido de Korotkoff. Para algunos, se produce
una sobreestimación de la PA diastólica entre 7 y 15 mmHg cuando se emplea el
IV ruido. No debe existir una diferencia de más de 10 mmHg entre el Korotkoff
IV y V.
– Repetir la medición cada 2 minutos.
Errores en la medición de la presión arterial.
1. Tamaño incorrecto del mango del esfigmomanómetro.
– Si es pequeño, la PA estará falsamente elevada.
– Si es grande, la PA estará falsamente baja.
2. Posición.
Brazo a nivel del corazón.
Errores: Paciente en decúbito lateral utilizando el brazo
superior.(disminución de la PA en
10-20 mmHg).
3. Emplear el cambio de tono para determinar la tensión
diastólica (de hacerlo debe dejarse constancia).
4. No esperar al menos 10 minutos después del arribo de
la gestante o después de un ejercicio realizado por la misma para tomar la PA.
5. Realizar la toma de PA en posición de pie.
CLASIFICACION
1. HIPERTENSION INDUCIDA POR
EL EMBARAZO (HIIE)
a) PREECLAMPSIIA
§ Hipertensión Arterial, como
se definió anteriormente.
§ Proteinuria mayor de 300 mg
en orina de 24 horas (sabiendo que la proteinuria fisiológica en una mujer no
embarazada es de 150 mg/24 horas, y en el embarazo máximo 300 mg/24 horas, pues
aumenta la Tasa de Filtración Glomerular y disminuye la reabsorción tubular
excretándose de la mayoría de los aminoácidos), ó mayor de 1 g/L en una muestra
aislada. También se puede realizar con tirillas sabiendo que con densidad <
1.010 ó > 1.030 y pH > 8 varían los resultados. Si se obtienen trazas
habrá un 25% de falsos positivos y si son + éstos serán del 6%.
Para diagnóstico se
requieren ++ o más en las tiras.
§ Edema generalizado con fóvea
de más de una + luego de reposo en cama.
§ Aumento de 2 o más Kg de
peso en una semana.
Estos dos últimos, luego de
las 20 semanas de embarazo.
b) ECLAMPSIA
Convulsiones en una gestante
con Preeclampsia que no se puedan atribuir a otra causa.
2. HTA CRONICA CON CAUSA
DIFERENTE AL EMBARAZO
Presión arterial de 140/90 o
mayor antes del embarazo o de la semana 20 de la gestación y después del 42º
día postparto (Chesley, 1956).
4.
HTA
CRONICA MAS PREECLAMPSIA O ECLAMPSIA SOBREAÑADIDA
Hipertensión arterial
crónica con un aumento de 30 mmHg o más en la presión diastólica, o 20 mmHg en
la PAM, más proteinuria y/o edema generalizado. Es muy difícil el diagnóstico y
se sugiere cuando aumente el ácido úrico en suero o disminuya la antitrombina
III.
Constituye la entidad
hipertensiva de peor pronóstico materno-fetal.
4. HTA TRANSITORIA
Paciente normotensa que en
el embarazo o en las primeras 24 horas del puerperio, sin otro signo de Preeclampsia,
presenta únicamente un aumento en la presión arterial que se normaliza en los
primeros 10 días del postparto.
5. ALTERACIONES
HIPERTENSIVAS NO CLASIFICABLES
Por información
insuficiente.
La clasificación según el
ISSHP no está aceptada mundialmente por engorrosa y, para algunos, de poco
valor clínico.
PREECLAMPSIIA
La Preeclampsia es una
patología que se presenta aproximadamente en un 7% de todos los embarazos.
Constituye la causa del 22% de las muertes perinatales y el 30% de las muertes maternas
en Estados Unidos.
Su diagnóstico puede
confundirse con enfermedades como la Púrpura Trombocitopénica,Trombótica, la
Glomerulonefritis Aguda, la Hipertensión Esencial Crónica, L.E.S., Hepatitis, Colelitiasis,
Anemia Hemolítica Idiopática y Epilepsia, pero ninguna presenta, excepto la HTAC,
aumento en las cifras de presión arterial. También, puede ser la causa de la
demora en el diagnóstico de Tumores Cerebrales, Feocromocitoma e Hipertensión
Renovascular.
Mientras más temprano
aparezca la HTA grave en el embarazo mayor es la posibilidad de que sea otra
enfermedad o sea una Enfermedad del Trofoblasto, Glomerulonefritis Aguda o un
Lupus donde su aparición es más precoz.
DEFINICION
El concepto de hipertensión
arterial resulta variable, según diferentes autores, aceptándose los siguientes
criterios:
– Un aumento de la presión
arterial sistólica en 30 mmHg. ó mayor.
– Un aumento de la presión
arterial diastólica en 15 mmHg. ó mayor.
– Una presión arterial
sistólica mayor o igual a 140 mmHg. ó una presión arterial diastólica mayor o
igual a 90 mmHg.
– Una presión arterial media
(PAd + 1/3 PAs - PAd) mayor de 105 mmHg o un aumento de 20 mmHg o más, de la
previa, si es conocida.
Estas cifras deben ser en
dos tomas diferentes con 6 o más horas de diferencia.
Para algunos autores, esta
definición resulta imprecisa ya que la presión arterial aumenta normalmente en
el último trimestre, volviendo a las cifras previas a la gravidez.
En el primer trimestre la
presión sistólica disminuye 10-15 mmHg., y la presión diastólica 20 mmHg. La
presión en las mujeres de los 15 a los 20 años generalmente es de 120/60 o menor
y considerar 140/90 como hipertensión puede resultar muy alto; ésto lo
demuestra el incremento en la mortalidad en mujeres con presión arterial menor
de 140/90. En el primer trimestre la presión arterial basal disminuye
normalmente 7 mmHg, por lo que no resulta fácil diagnosticar en las gestantes
una HTA crónica.
La Sociedad Internacional
para el Estudio de la Hipertensión en el Embarazo (ISSHP) define la
hipertensión arterial de la siguiente forma:
– Una presión arterial
diastólica ³ 110 mmHg, en 1 toma aislada.
– Una presión arterial
diastólica ³ 90 mmHg, en 2 tomas diferentes con un intervalo de cuatro horas o
más.
Según la ISSHP, estos
valores no tienen las deficiencias de los conceptos propuestos por el Comité de
Terminología del ACOG, que emplea el incremento de las presiones sistólica y
diastólica, así como niveles absolutos en ambas presiones como criterio
diagnóstico.
La ISSHP recomienda medir la
presión arterial empleando el sonido Korotkoff IV, con la gestante en decúbito
lateral, con el manguito del esfigmomanómetro colocado en el brazo derecho a
nivel del corazón.
Dado que en esta posición la
presión arterial usualmente es de 10-20 mmHg. inferior a la real, Sibai recomienda
que las mediciones deben ser realizadas con la gestante en posición sentada,
con el brazo derecho en posición horizontal a nivel del corazón y descansando
sobre la mesa.
Problemas que dificultan el
diagnóstico y la clasificación de la Preeclampsia.
– Hipertensión Arterial: No
hay criterios aceptados universalmente para definirla.
– Proteinuria: Es un signo
difícil de precisar. Aunque es más específico que la hipertensión arterial,
casi nunca se presenta hasta etapas tardías de la Preeclampsia y no se encuentra
en todas las gestantes preeclámpticas.
– Edema Patológico: Todavía
no está bien definido.
– Existen pocos estudios
dedicados a la posibilidad de valorar factores pronósticos independientes de
los métodos más establecidos. Para obtener una mayor precisión en el cálculo
del riesgo cuando se valora más de un factor, no debe existir correlación
estrecha entre ellos.
ASPECTOS QUE SE DIFERENCIAN
DEL
Los criterios empleados para
identificar el trastorno permanecen sujetos a confusión y controversia. Esta
confusión sin duda refleja el hecho que la Preeclampsia es un síndrome, lo que
significa que los intentos en definirla emplean marcadores seleccionados arbitrariamente
en lugar de cambios de importancia fisiopatológica.
Se elimina el edema como
criterio diagnóstico y permanecen los cambios de la presión arterial,
recomendándose el Korotkoff V. En la hipertensión crónica la presión sanguínea elevada
es el hallazgo fisiopatológico cardinal, mientras que en la Preeclampsia es un
signo primariamente importante de un trastorno subyacente y causa potencial de
morbilidad materna.
El impacto de estas dos
condiciones sobre el binomio feto-madre es diferente como lo son las
estrategias de manejo de las mismas.
CLASIFICACION.
q PREECLAMPSIA-ECLAMPSIA.
Generalmente se presenta a
partir de las 20 semanas (más tempranamente en casos de mola o hidrops fetal).
Está determinada por un incremento de la presión arterial acompañada de
proteinuria. La elevación gestacional de la presión arterial se define como
³ 140/90 mmHg en una mujer
normotensa antes de las 20 semanas. En ausencia de proteinuria, se sospecha la
enfermedad cuando junto a la hipertensión aparecen síntomas como: cefalea,
visión borrosa, dolor abdominal, conteo bajo de plaquetas y alteraciones de las
enzimas hepáticas.
El incremento de la presión
sistólica en 30 mmHg y la diastólica en 15 mmHg sin que se sobrepase los
valores de 140/90 no se incluye en el criterio de definición, pero se recomienda
una observación cuidadosa de la gestante, especialmente si existe hiperuricemia
y proteinuria. A medida que la certeza del diagnóstico se incrementa, los requerimientos
para una evaluación cuidadosa y consideraciones para el parto también aumentan.
Las mujeres con alto riesgo
de desarrollar una Preeclampsia se benefician con un estudio de laboratorio al
inicio del embarazo que permita posteriormente establecer comparaciones
(hematocrito, hemoglobina, conteo de plaquetas, niveles de ácido úrico y creatinina,
urianalisis).
HIPERTENSION CRONICA.
Hipertensión presente y
observable antes del embarazo o de la semana 20 de gestación.
La hipertensión se define
como ³ 140/90 mmHg. La hipertensión que aparece durante el embarazo y que no
desaparece en el puerperio se considera también como crónica.
En las mujeres con
hipertensión esencial la caída fisiológica de la presión arterial puede ser
exagerada. Las mujeres jóvenes con hipertensión prexistente o de aparición temprana
en la gestación están dentro de la población en la que la hipertensión secundaria
tiene mayor probabilidad de ser encontrada.
HIPERTENSION CRONICA MAS
PREECLAMPSIA SOBREAÑADIDA.
El diagnóstico es altamente
probable con los siguientes hallazgos:
En mujeres con hipertensión
sin proteinuria antes de las 20 semanas, en las que aparece proteinuria de 0,3
g. en 24 horas.
En mujeres con hipertensión
y proteinuria antes de las 20 semanas y en las que aparece:
§ Incremento brusco de la
proteinuria.
§ Incremento brusco de la
presión arterial en mujeres cuya hipertensión arterial estaba controlada.
§ Trombocitopenia y
alteración de las enzimas hepáticas.
q HIPERTENSION GESTACIONAL.
Se clasifican aquellas
hipertensiones que aparecen después de la mitad del embarazo sin proteinuria.
Este diagnóstico no específico abarca tanto a aquellas mujeres que desarrollaran
una Preeclampsia como a las que no la desarrollaran. La clasificación definitiva
será hecha en el postparto:
§ Si la Preeclampsia no se
desarrolla y la hipertensión retorna a lo normal antes de las 12 semanas del
postparto se establece el diagnóstico de hipertensión transitoria.
§ Si la hipertensión
permanece se considera la hipertensión como crónica.
El diagnóstico de
hipertensión gestacional se emplea en el embarazo sólo hasta que un diagnóstico
más específico se pueda realizar en el postparto.
PATOGENIA
La causa primaria de la
Preeclampsia es desconocida. Ocurre en embarazos abdominales y en enfermedades
trofoblásticas, por lo que se debe concluir que no se requiere útero ni feto para
su aparición.
Placentación anormal.
Uno de los principales factores
es el desarrollo anormal de la placenta, produciéndose una placentación anormal
en la que no se desarrollan los canales largos y tortuosos que llevan gran
cantidad de sangre al espacio intervelloso, debido a una invasión inadecuada
deltrofoblasto en las arterias espirales maternas.
Los cambios normales sólo
ocurren en la porción decidual de los vasos y los vasos del miometrio, lo que
corresponde al 40% de lo que ocurre normalmente en un embarazo.
Falla o se inhibe la segunda
onda de migración trofoblástica endovascular en los segmentos miometriales de
las arterias uterinas llevando a una disminución del riego útero-placentariorequerido
en etapas posteriores del embarazo. El trofoblasto endovascular destruye la
capamuscular y la inervación autónoma de las arterias espirales.
Simultáneamente, éste y elendotelio de las arterias úteroplacentarias liberan
Prostaglandinas Vasodilatadoras, PGI2, quees un eicosanoide potente
vasodilatador e inhibidor de la agregación de las plaquetasestimuladas por el endotelio;
pero la inhibición y su producción no aumenta la adhesión delas plaquetas no
estimuladas y otros autacoides vasodilatadores como el Factor Relajante Derivado
del Endotelio (EDRF) que produce una relajación adecuada del músculo liso vascular
y el Oxido Nitroso (NO) formado a partir de la L-Arginina, que también inhibe
la adhesión de plaquetas al endotelio e interactúa con la PGI2 sinérgicamente.
La secreción del anión superóxido de las células endoteliales vasculares
lesionadas y los macrófagos causan un acúmulo de EDRF secretando, además,
sustancias que median la vasoconstricción, como el Factor de Contracción
Difusible Derivado del Endotelio (EDCF) y las inducidas por el Ac. Araquidónico
PGH2 y TXA2. La contracción debida a la anoxia es producto de la secreción de
Anión Superóxido y la Endotelina, que aumentan la inactivación de EDRF. La
Vía Endotelina 1, péptido de
21 aminoácidos, que es estimulada por la trombina, angiotensina II y la
distensión comparte con esta angiotensina, la norepinefrina y la vasopresina la
capacidad para activar la Fosfolipasa C que provoca contracción. Además de ser
un potente y duradero vasoconstrictor causa la secreción de PGI2 y EDRF más un
factor en el suero de las preeclámpticas que, junto a la inactivación en los
pulmones de casi toda la endotelina circulante, limitan su actividad presora en
el endotelio. Su concentración plasmática aumenta en la preeclampsia pero no
precede a los síntomas clínicos, por lo que se sugiere que participa en el
patrón clínico terminal requiriéndose más estudios para aclarar si participa en
la patogenia temprana de esta enfermedad. Algunas arterias basales y radiales
sufren arteriosclerosis aguda que provoca necrosis, obliteración e infartos
placentarios.
Normalmente es un sistema de
baja resistencia, baja presión y riego aumentado.
Factores Inmunitarios.
Los factores inmunitarios
pueden tener participación importante. El trofoblasto en el primer trimestre
inhibe la proliferación de Células T maternas por un mecanismo paracrino, influyendo
así directamente en la supervivencia fetal. Cuando aparece HIE sería entonces
por la ausencia de
anticuerpos bloqueadores que disminuyan la reacción inmunológica mediada por
Células Activadoras de PMN y la participación de Citoquinas. El aspecto central
es cómo logra la madre nutrir dentro de sí a un feto que constituye un cuerpo
extraño desde el punto de vista antigénico. Varios factores regulan las reacciones
inmunológicas maternas contra el feto: Disminución de las Ig G, Fracciones del
Complemento C3 y C4, lo que sugiere mayor uso de ellas en la fase aguda de la
enfermedad.
Inhibidores inespecíficos,
hormonas y sustancias de producción local (decidua, trofoblasto y feto).
Inhibidores específicos “Anticuerpos Bloqueantes” o Aloanticuerpos. Así, la Preeclampsia
tal vez sea un estado de equilibrio entre la disminuida o aumenta producción de
Anticuerpos Bloqueantes y/o un exceso de la carga antigénica fetal, pero se
desconoce la naturaleza exacta de los factores. El reconocimiento inmunitario
del embarazo es indispensable para su éxito. Hay dos teorías para que se evite
el rechazo del Aloinjerto fetal:
Primero debe ocurrir un
reconocimiento adecuado, Hipótesis de la Inmunosupresión, y segundo, el
inmunotrofismo. Ambas llevan a una secreción localizada de Citocinas en la placenta
que a su vez producen factores que favorecen el crecimiento placentario. La decidua
hace el reconocimiento del trofoblasto inmunitario. Puede considerársele como
un órgano linfoide pues tiene un 45% de su estroma formado por Células Asesinas
Naturales, que son grandes linfocitos granulares citolíticos; los Macrófagos
que llevan a la inhibición de la producción de citocinas, también se activan
los Neutrófilos en la preeclampsia produciendo sustancias que lesionan los
vasos. En sus gránulos hay Elastasas y Proteasas que desintegran las células
endoteliales, la membrana basal vascular y la matriz subendotelial. Además
libera radicales libres de O2 que provocan la peroxidación de los lípidos de
las membranas, lisis de las células endoteliales y aumento de la permeabilidad vascular.
Leucotrienos como el B4, productos del metabolismo del ácido araquidónico que
tal vez aumenten la permeabilidad vascular, provocan vasoconstricción,
activación adicional de neutrófilos y su adherencia.
Los Neutrófilos Activados,
los Macrófagos y los Linfocitos llevan al daño vascular directamente e
interactúan con Plaquetas, Sistema de la Coagulación y el Complemento.
Lesión Endotelial.
Al lesionarse el endotelio
se expone la capa subendotelial liberando TXA2 y provocandoagregación
plaquetaria. “La Preeclampsia es un proceso que depende del trofoblasto mediado
por la disfunción plaquetaria” (Redman, 1.990).
Inicialmente se activan las
plaquetas superficiales, se adhieren y liberan TXA2 y Serotonina, siendo éstas
su principal fuente, y se reclutan plaquetas circulantes, localmente se genera trombina
que induce la formación de fibrina y la estabilización del trombo plaquetario.
La serotonina alcanza el endotelio y es destruida por la MAO y la
Catecol-O-Metil Transferasa parcial, su efecto sobre el músculo liso depende
del estado del endotelio, si hay receptores S1, mediadores de relajación, es
porque este está más o menos integro y el aumento en la síntesis de PGI2 y EDRF
darán protección contra un trombo oclusivo mediado por TXA2 y
Serotonina. No obstante, si
la pared está alterada se producirá contracción como reacción a la serotonina a
través de receptores S2 sobre el músculo liso, y la retroalimentación positiva sobre
ella es el efecto amplificador de la serotonina por mediadores neurohormonales
como catecolaminas y angiotensina II.
La labilidad de la presión
arterial en la Preeclampsia tal vez refleja la secreción episódica de catecolaminas
suprarrenales que actúan sobre las arterias sensibilizadas por la serotonina.
Así, la serotonina no causa
la Preeclampsia pero es un elemento integral de la vía fisiopatológica común
que lleva a la activación del sistema hemostático, la agregación plaquetaria y
la actividad coaguladora aumentada en la preeclámpticas.
La activación plaquetaria en
la Preeclampsia no es mediada por la trombina, el número de plaquetas disminuye
antes de la fase clínica de la enfermedad y las ya usadas no pueden reaccionar
a un estímulo de agregación adicional. Las cifras muestran variaciones
profundas diariamente pero la trombocitopenia no es frecuente y se debe hacer
diagnóstico diferencial con PTT, Síndrome Urémico Hemolítico y el Síndrome por
Anticoagulante Lúpico, enfermedades con un aumento en el consumo plaquetario
periférico por destrucción no inmune mediada por la superficie. Aunque el
tiempo de coagulación puede estar prolongado en la preeclampsia no tiene
relación con el grado de trombocitopenia.
La trombocitopenia más la
disminución de la actividad de al Antitrombina III y de la Proteína C originan
una mayor tendencia a las tromboembolias. La disminución en la fibrinolisis por
aumento en la concentración plasmática de PAIl y PAI2 se presenta desde muy
temprano en las preeclámpticas; así, la PAIl secretada por células
endoteliales, fibroblastos, plaquetas y hepatocitos se incrementa de manera
constante desde la semana 20 de gestación e incluso antes. Las cifras de PAI2,
tipo placentario, están disminuidas en los embarazos con mala evolución fetal.
También existen mecanismos
para evitar la trombosis en la pared vascular. Así las plaquetas activadas
regulan la síntesis de PGI2, pueden convertir el endoperóxido de prostaglandinas
secretado por ellas en PGI2, el cual puede ser el mecanismo más importante en
la microcirculación donde la razón célula endotelial-plaqueta es de 1/15. Las plaquetas
agregadas liberan ADP que forma el tapón plaquetario y ATP que causa vasodilatación,
pero el endotelio produce ADPasa que los fragmenta en AMP y Adenosina, fuerte
inhibidor de la función plaquetaria y vasodilatador que regula el riego
sanguíneo y previene su obstrucción en los vasos normales.
Las Células Endoteliales
producen anticoagulantes como el Heparán Sulfato que acelera la inactivación de
trombina por antitrombina III, la Trombomodulina la cual acelera la activación de
Proteína G, inducida por la Trombina y la Proteasa Nexina que inactiva la
trombina y también participa activamente en la fibrinolisis por medio de
Activadores de Plasminógeno, TPa, el Tisular, es el más importante, actúa sólo
cuando está unido a la fibrina, y la Urocinasa que convierte el plasminógeno en
plasmina en la fase líquida. Esta es la vía extrínseca de activación del
plasminógeno en plasmina, activada por el embarazo, lesión endotelial, oclusión
venosa o ejercicio. La vía exógena es por activadores como la estreptocinasa y
la intrínseca por el sistema de contacto, por ejemplo, la calicreína. La trombina
además de estimular la secreción de TPa induce un aumento aún mayor del inhibidor
de la activación del plasminógeno derivado del endotelio, PAI, el PAIl, el TPa,
y la antiplasmina alfa 2 se encuentran en la superficie de las plaquetas y en
sus gránulos haciendo que la contribución pro o antifibrinolítica de las plaquetas
dependa de la naturaleza de la agresión y del lecho vascular afectado.
Así, las células
endoteliales tienen profundos efectos sobre el tono vascular, desequilibrio
PGI2/TXA2, la función
plaquetaria y la formación de coágulos. Una disfunción suya participa de manera
importante en la fisiopatología de la Preeclampsia. Las lesiones morfológicas características
de la Preeclampsia en el lecho placentario y los vasos uterinos limítrofes, así
como la Glomerulosis Endotelial, que es la anomalía más persistente en estas
pacientes, hallándose el endotelio glomerular edematizado, lo que no se
encuentra en otras formas de HTA, apoyan la hipótesis de que la lesión
endotelial participa en la patogenia de la
Preeclampsia.
El endotelio vascular dañado
expresa antígenos que se constituyen en blancos inmunitarios, encontrándose en
un porcentaje significativo de las pacientes con Preeclampsia Severa, los anticuerpos
contra células endoteliales vasculares conformándose complejos inmunes que participan
en la alteración de la secreción de PGI2, aumentando la adhesividad
plaquetaria, activando el complemento y en la fragmentación de las monocapas de
células endoteliales por la producción del factor citotóxico circulante, el
cual aumenta la actividad mitógena en el preparto de las preeclámpticas.
Recientemente se encontró que están aumentadas inclusive desde el primer
trimestre y desaparecen a las seis semanas postparto. Hace poco se identifico
HLA-G, antígeno de histocompatibilidad clase I no polimórfico, que se expresa
en el citotrofoblasto y tal vez proteja la placenta del rechazo.
En el primer embarazo se
inicia una reacción inmunológica aberrante en la primera exposición a antígenos
paternos y fetales extraños a la placenta. La incidencia de
Preeclampsia aumenta al
cambiar el compañero sexual o después del uso de métodos de anticoncepción de
barrera. Así pues un 14% se presenta en primigestantes y el porcentaje es menor
en multigestantes. Las reacciones inmunológicas están también determinadas genéticamente,
los estudios genéticos demostraron un Tipo Recesivo de Herencia.
HEMORRAGIIA POSTPARTO
INTRODUCCION
La Hemorragia Postparto
constituye una de las 3 primeras causas de muerte materna. De las 500.000
muertes maternas que ocurren en el mundo cada año, la hemorragia postparto es
la causa del 30% de las mismas, sobre todo en países subdesarrollados. Para
definir la hemorragia postparto, se debe definir primero cuál es la pérdida
normal de sangre durante el parto.
Pritchard, en su estudio
clásico, define como normal una pérdida de sangre en:
– Parto vaginal, 500 mL.
– Parto por cesárea, 1.000
mL.
– Cesárea más histerectomía,
1.500 mL.
El diagnóstico de una
pérdida excesiva de sangre es difícil de definir clínicamente, dado que está
basado en una apreciación subjetiva.
CONCEPTO
Todo sangramiento que se
produce en el postparto capaz de producir inestabilidad hemodinámica o que
amenaza con causar esta, constituye una hemorragia postparto. Otro concepto de
hemorragia postparto es aquella que produce una disminución del hematócrito en
más del 10% entre el que tiene la paciente al ingreso y el obtenido en el
postparto, o que determine
la necesidad de transfusión
de sangre.
Cuando el déficit de volumen
sanguíneo supera el 25%, los mecanismos compensadores resultan insuficientes
para mantener el volumen/minuto y la presión arterial.
Si nos basamos en estas definiciones,
la incidencia de hemorragia postparto es del 3,9% en el parto vaginal y del
6,4% en el parto por cesárea.
Las causas básicas que
producen el sangramiento están dadas por un fallo en el mecanismo de acción de
las ligaduras vivientes de Pinard y/o del sistema de coagulación materno.
El obstetra debe considerar
varios factores adicionales en relación con la hemorragia postparto:
1. Las pérdidas de sangre se
subestiman clínicamente entre un 30-50% de lo real, dando lugar a demoras en
establecer la importancia del problema.
2. La expansión del volumen
plasmático durante el embarazo contribuye a compensar las pérdidas sanguíneas
durante el parto.
3. La hemorragia postparto
tiende a recurrir en embarazos posteriores.
ETIOLOGIA
1. Atonía uterina.
2. Retención de fragmentos
placentarios.
3. Desgarros.
4. Rotura uterina.
5. Inversión uterina.
6. Coagulopatías
hereditarias.
CLASIFICACION
I) HEMORRAGIA POSTPARTO
TEMPRANA.
Se produce en las primeras
24 horas postparto. Generalmente, ocurre en el salón de partos o en el
puerperio inmediato.
Es más frecuente que la
hemorragia tardía y se asocia a un mayor grado de pérdida desangre y de
morbimortalidad materna.
Sucede como resultado de
contracciones no eficientes del útero o de una implantación placentaria anormal;
en este caso, el sangramiento no puede ser controlado por la contracción uterina.
II) HEMORRAGIA TARDIA.
Se presenta entre las 24
horas y las 6 semanas postparto. Se produce por una relajación miometrial
transitoria asociada a endomiometritis o a retención de fragmentos
placentarios.
Etiología.
1. SUBINVOLUCION DEL SITIO
DE IMPLANTACION PLACENTARIA.
2. INFECCION, SOBRE TODO POR
GERMENES GRAMNEGATIVOS.
3. RETENCION DE FRAGMENTOS
PLACENTARIOS.
Cuadro clínico.
– Aparece generalmente a
partir del 10º día del puerperio.
– Sangre roja, coágulos
generalmente escasos.
– Al tacto vaginal cuello
entreabierto, útero subinvolucionado, blando, doloroso a la palpación, al igual
que los anejos.
– A veces se acompaña de
elevación térmica.
Complementarios.
– Hemograma con leucograma.
– Cultivo de sangre y
uterino.
– US al ingreso de la
puérpera (para determinar la existencia de restos placentarios).
CARDIOPATIA Y EMBARAZO
La gestación puede coexistir
con la mayoría de las enfermedades conocidas capaces de afectar a cualquier
mujer no gestante, lo cual se ha reportado en gran número de publicaciones y
trabajos sobre las complicaciones médicas y quirúrgicas del embarazo.
En los últimos decenios, las
complicaciones obstétricas del embarazo, fundamentalmente las relacionadas con
infecciones, hemorragias y toxemia, han podido ser controladas con mayor
efectividad, mientras que las no obstétricas siguen constituyendo un problema, principalmente
las relacionadas con las cardiopatías. Se acepta, según numerosos autores que la enfermedad cardíaca orgánica es la
principal causa de muerte materna indirecta, siendo la cuarta causa cuando se
analizan todas las muertes maternas.
La incidencia de cardiopatía
y embarazo varía entre el 1% y el 14%. De ellas, las lesiones valvulares
reumáticas representan alrededor del 60-75%. Las cardiopatías congénitas son menos
frecuentes, aunque su número se ha incrementado en los últimos años. Esta modificación
en el tipo de cardiopatía encontrada en los últimos decenios, se debe a una disminución
en la incidencia de la cardiopatía reumática y a la mayor frecuencia del diagnóstico
de lesiones congénitas en etapas tempranas de la vida, lo que permite un mejor tratamiento
médico que, junto a la modernización del tratamiento quirúrgico, han logrado
que un mayor número de mujeres con cardiopatías congénitas alcance la edad
reproductiva. Las cardiopatías congénitas constituyen actualmente casi la mitad
de las cardiopatías halladas en el embarazo.
Los marcados cambios
hemodinámicos estimulados por el embarazo tienen un notable efecto sobre la
cardiopatía subyacente en la mujer embarazada. En los cambios hemodinámicos,
resulta de gran importancia el hecho de que durante la gestación el volumen/minuto
se incrementa hasta un 30-50%. Cappeles y Clapp han demostrado que casi la
mitad del aumento total ocurre hacia las 8 semanas y se hace máxima hacia el segundo
trimestre. El incremento temprano puede atribuirse al aumento del volumen
sistólico que, en apariencia, resulta de la disminución de la resistencia
vascular, acompañada de una
PA disminuida.
Dado que es evidente que en
etapas tempranas del embarazo se producen alteraciones hemodinámicas
significativas, la mujer con una disfunción cardíaca clínicamente importante puede
experimentar un empeoramiento de la insuficiencia cardíaca antes del segundo trimestre.
El buen resultado de la
relación cardiopatía embarazo-parto-puerperio depende de:
1) Capacidad funcional del
órgano.
2) Aparición de
complicaciones que aumenten el trabajo cardíaco durante el embarazo y puerperio.
3) Buena calidad en la
atención médica.
4) Factores psicológicos y
socioeconómicos.
De ahí la necesidad del
trabajo conjunto y coordinado entre obstetras, cardiólogos e internistas. Sin
embargo, a veces es el obstetra quien diagnostica e inicia el manejo de algunas
de las complicaciones resultantes del embarazo en una gestante cardiópata.
La valoración de las
embarazadas en quienes se sospecha enfermedad cardíaca debe incluir
interrogatorio cuidadoso, exploración física completa y pruebas de laboratorio
no invasivas para establecer el diagnóstico y pronóstico de la misma.
Capitulo III:
ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DEL RESULTADO:
CONCLUSIONES:
·
Si
las enfermedades no son curadas a tiempo producen muerte o enfermedades
hereditarias.
·
La
falta o inadecuada atención prenatal y durante el parto producen enfermedades
que conllevan a la muerte.
·
La
madre debe tener en cuenta hacerse pruebas de todo tipo para ver que daño puede
ocasionar a su hijo y tomarse el tiempo para llevar un tratamiento para no
contagiarlo y su hijo tenga una buena salud.
·
El
dinero no es tan importante lo importante es la vida y por ella debemos luchar
sea como sea y salir adelante.
·
Nada
es fácil en la vida y no por no tener dinero vas a dejarte a morir el dinero no
lo es todo piensa en tu vida porque si importa.
BIBLIOGRAFÍA:
- Enciclopedia de medicina y enfermería MOSBY. Ed.:
Océano.
·
Chicco G, Gennai A, Ceccherini M, Marelli R, Pallassini A. Gingival
changes in pregnancy. Stomatol Mediterr. 1989
·
Murtomaa H, Holttinen T, Meurman JH.
Conceptions of dental amalgam and oral health aspects during pregnancy in
Finish women. Scand J Dent
Res. 2001
·
Salvalini E, Di Giorgio R, Curatola A, Mazzanti L, Pratto G. Biochemical modifications of human whole saliva induced by pregnancy. Br
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·
Sooriyamoorthy
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Samant A, malik CP, Chabra SK, Devi PK. Gingivitis and periodontal
disease in pregnancy. J periodontol. 1978.
·
Valena V, Young WG. Dental
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2002
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